Tuvo que llover para que el incendio forestal en Pilón Lajas sea casi sofocado

Via ANA

Tuvo que llegar la lluvia en horas de la tarde de este domingo, para que el incendio forestal en la Reserva Biósfera y Tierra Comunitaria Pilón Lajas sea casi sofocado, después de más de diez días que ardiera el bosque.

Horas antes, el Consejo Regional Tsimán Mosetén y Tacana (CRMT) clamaba por ayuda internacional, pues nada de que se podía hacer por tierra lograba contener el fuego.

La vicepresidenta del CRMT, Magaly Tipuni, lamentó incluso que el Viceministro de Defensa Civil haya arribado a la zona solo para sobrevolar la zona y no para articular acciones efectivas contra el fuego.

Tipuni dijo que ante la falta de acción efectiva desde el Estado por sofocar el incendio forestal que lleva casi dos semanas en la Reserva Biósfera y Tierra Comunitaria Pilón Lajas, clama por auxilio internacional y lamenta que el país no cuente con helicópteros, ni avionetas para apagar el fuego desde el aire.

La lluvia por la tarde puso contentos a indígenas y pobladores de la Rurrenabaque, población turística que también depende del agua del área protegida.

Sin embargo, los pobladores lamentaron que el país no cuente con respuesta rápida ante los desastres naturales y no cuente con aviones y helicópteros apagafuegos.

Según estimaciones, unas 500 hectáreas de bosque ya se perdieron por efecto del incendio forestal. “Hay mucha biodiversidad, que estamos perdiendo y como población, nos estamos quedando sin los ojos de agua que están en la cima del cerro y estamos perdiendo varios animalitos”, afirmó.

Responsabilizó además del incendio forestal a los interculturales asentados en la reserva. “El incendio no ha sido provocado por nuestra gente, sino por los que están en la reserva, los hermanos interculturales son los que han provocado este desastre”, afirma.

Según los datos proporcionados por el viceministro de Medio Ambiente, Magín Herrera, en lo que va del año una superficie de 3.085.000 hectáreas fue quemada. El 2019 llegó a 5. 305.000 hectáreas quemadas, y el 2020 llegó a 5.021.000 hectáreas.