Hace dos años asimiló que la política es un aprendizaje de la decepción. En la celda de la prisión en la que estaba recluida por casi nueve meses, Deisy Choque Arnez descubrió que la admiración por su líder tenía fecha de caducidad. “Tú no deberías salir de la cárcel por el bien del instrumento”, escuchó de una de sus compañeras del MAS. “Ese día entendí que a él (Evo Morales) no le importa nadie, sólo él”, sentenció con contundencia. Sin temor. Con ese mismo valor que después la llevó a enfrentarse al líder de su partido en la crisis por el censo.

A la proyectista de la ley del censo 2024 nunca le gustó andarse con rodeos. En sus 38 años de vida pasó por la costurería, la peluquería, el comercio, el análisis de sistemas, el diseño gráfico y la dirigencia sindical, que es una de las incubadoras de nuevos políticos. “En el MAS no hay ruptura, lo que hay es un expresidente buscando chantajear, amenazar y meter miedo a los parlamentarios”, dijo en tono de denuncia.

Predispuesta y con la serenidad que le da estar con su gente, la cruceña de padres cochabambinos habló con Página Siete sobre la ley del censo y la división en el MAS. “No le tengo miedo a Evo ni a su entorno, porque yo pasé momentos muy difíciles en mi vida”. Choque estuvo detenida en la cárcel y actualmente es procesada por los delitos de homicidio y organización criminal, por la muerte de dos cívicos durante los enfrentamientos en Montero, en 2019. Sin embargo, ella dice que no estuvo en el lugar y fue un trofeo de su partido.

¿Aprobar una ley para el censo resta atribuciones al Presidente, como dicen algunos de sus colegas?

Restaría atribuciones al Presidente si nosotros nos hubiésemos atrevido a mover una coma de lo que fue el decreto supremo: el día, los tiempos… Sin embargo, se respetó estrictamente lo que está en el decreto; por tanto, en ningún momento podemos decir que quita atribuciones. Más allá de eso, el Legislativo y el Ejecutivo tienen una coordinación permanente. Jamás me atrevería a hacer algo que quite competencia, que quite atribución y menos aún que contradiga al Presidente. Yo soy del oficialismo, no de la oposición. Soy parte del Gobierno, jamás le haría daño a mi presidente.

En su partido advierten que a partir de ahora todo decreto tendrá que estar refrendado por una ley. ¿Se abre esa posibilidad?

No, de ninguna manera. Lo dijimos más de una vez. Este proyecto de ley no era necesario. El decreto supremo debió bastar para que la gente no siga en las calles. Podíamos asumir posiciones intransigentes, como lo hacen mis colegas porque no entienden la realidad que nosotros vivimos en nuestro departamento. Hubiese sido fácil decir que levanten el paro porque ya hay un decreto y listo, pero ¿eso cuántos días más significaba?, ¿qué se buscaba?, ¿querían que saquemos más policías y militares? Que ellos (Comité Cívico Pro Santa Cruz) se sientan víctimas de decir que se quieren separar de Bolivia porque el país no los quiere. Ese discurso manejan los líderes cruceños. Lastimosamente, intentan hacer creer que es así, cuando en el año de Luis Arce Catacora se escuchó más a Santa Cruz. Como presidenta de la comisión, yo en persona promoví obras que son un sueño para todos los cruceños. En el tema del Mutún se hicieron grandes avances, hospitales como el hospital que permite atender el tema del cáncer. Se entregaron dos nuevos hospitales, proyectos para industrializar nuestros productos. Creo que se pusieron los ojos en Santa Cruz.

¿Cuál es el nivel de incidencia que tienen en la bancada del MAS las decisiones del presidente Luis Arce?

Las bancadas están dirigidas por una jefatura de bancada nacional. Nosotros somos un órgano independiente, que por esa libertad de pensamiento puede haber un medio de coordinación, eso es otra cosa.

¿Por qué en la ley del censo no se puso 2025 y se utilizó en su lugar las próximas elecciones generales?

Porque tenemos que entender que Bolivia no sólo es Santa Cruz. Nosotros necesitábamos de todos. No soy parte de la comisión, pero supongo que se tuvo que pensar en todos y en poder garantizar la aprobación de la ley, pero además porque la Ley 026 fue aprobada en 2010 y la 421 fue aprobada en 2013, que dice más de lo que dice esta ley. Ésta es menos y que el pueblo lo sepa porque nuestro presidente de la dirección nacional quiere hacer creer al pueblo boliviano y a los demás departamentos que por culpa nuestra perderán escaños. Ése fue el chantaje más duro que hizo a través de las organizaciones sociales. Sin embargo, la Ley 421, en el artículo 2, dice claramente que estas listas serán modificadas de acuerdo al siguiente censo para las siguientes elecciones. No sé si nos quieren tomar por tontos. Igual, la Constitución Política del Estado, en su artículo 146, establece claramente que el Tribunal Supremo Electoral hará el rediseño, la redistribución, de acuerdo al último censo de población y vivienda. O sea, no necesitábamos hacer la nueva ley, pero había la necesidad de pacificar, de que la gente vuelva a trabajar, de que los estudiantes vuelvan a la universidad.

¿En el Legislativo, cuánto afecta al trabajo del oficialismo la fractura interna que sufre el MAS?

No creo que para cada propuesta de ley aparezcan los tuits amenazantes, de chantaje. No creo que para cada ley aparezca esa situación. Yo espero de que mis colegas puedan actuar en libertad. Bolivia es un país libre y soberano, creo que todos son libres de sus pensamientos. Por eso, tengo la esperanza de que mis colegas entenderán que nosotros somos diputados de oficialismo y no de oposición, y que en nuestras manos está el futuro del instrumento político. Porque aquí no es una defensa de Lucho y David (Choquehuanca); aquí es una defensa de la continuidad de nuestro instrumento político MAS-IPSP y está en nuestra responsabilidad poder salir bien de esta gestión, para poder dejar encaminado a cualquier otro candidato que venga detrás de nosotros, sea en el Legislativo o Ejecutivo. Ojalá que no incida más en esa libertad de pensamientos, una postura totalmente personal, una postura intransigente, de ver cómo debilitan al Gobierno para tomar ese poder.

No es que hay ruptura. Lo que hay es un expresidente buscando chantajear, amenazar y meter miedo a los colegas parlamentarios. Eso es lo que hay. Lo hemos visto en la aprobación de la ley, a través de Twitter, a través de Gerardo García, de Carlos Romero, de Juan Ramón Quintana, de Gabriela Montaño y de Adriana Salvatierra. Se nos decía una y otra vez que somos traidores, que si aprobamos la ley se analizará, en el congreso, nuestra permanencia en el partido. Yo tengo entendido que están armando varias situaciones para que nos puedan expulsar. Yo asumo todo con hidalguía, con la frente en alto porque hicimos todo por el pueblo. No me siento traidora porque no traicioné a la gente que me apoyó, no traicioné al pueblo por seguir a personas. Antepuse toda mi trayectoria política y sindical para pensar en el país. A mí no me chantajearán, no me meterán miedo.

¿Cómo vencieron al ala radical del MAS para ganar la jefatura de bancada de Santa Cruz?

En la bancada de Santa Cruz somos 26 diputados. Hubo 16 diputados que me apoyaron; entonces, no hubo un tema de discusiones, de posiciones. Todo fue una decisión democrática y con voto.

¿Qué piensa del ala radical de la oposición?

Hay que decirlo, en esta coyuntura hemos visto las alas radicales (de la oposición y del MAS) juntas, manejando casi el mismo discurso. Camacho decía censo 2023 y el hermano Evo decía por qué no lo hacen de una vez el 2023 y por detrás estaba (Carlos) Romero. Ahora sale Camacho y dice “levantamos el paro” y ellos (ala radical del MAS) le dicen, ¿por qué levantan el paro? Porque hay acuerdo.

¿Quiere decir que hay acuerdo entre Evo y Camacho?

Como el hermano Evo habla de acuerdo político y demás cosas, pareciera que al subir la línea, Camacho sale y dice felicidades al MAS. Nosotros nunca hemos hablado con él. Entonces, pareciera que hay dos alas juntas. Yo me imaginaba a nuestro presidente, en algún momento, contra un lado radical del MAS y el otro lado radical de la oposición, y él al medio. Creo que sí existe eso y esperemos que no sea tan dañino como pareciera, porque estamos viendo que más allá de alas o seguidores, hay personas a las que se está amenazando y todo.

¿Es más arcista que evista?

No, yo soy del Movimiento Al Socialismo. Si hoy estuviera de presidente el hermano Evo, estaría haciendo exactamente lo mismo, y si Andrónico estaría de presidente haría lo mismo. Nos movemos por una ideología que viene de las luchas campesinas, originarias, de las luchas por ser escuchados y tener gente que los escuche.

¿Qué le llevó a tomar la decisión de plantear un proyecto de ley para resolver el conflicto por el censo? El jefe de su partido dice que es fruto de un pacto con Fernando Camacho.

Para llamar traidor y de pacto político, tenemos que hablar de la aprobación de la Constitución Política del Estado. Nosotros tenemos el 51,1% de asambleístas en la Constituyente y los demás eran de oposición y nosotros necesitábamos de dos tercios para aprobar. Entonces, hubo pacto. Hubo un trato de intimidad para lograr los dos tercios. Nos llama la atención que nos cuestionen. Nos hablan de traidores y de justicia, y ¿por qué no hicieron justicia en su momento? Nosotros tratamos de avanzar y creo que tenemos a la justicia totalmente en nuestra contra.

¿Después de desafiar al presidente de su partido, habló con él?

No. Pero recibí muchas amenazas, mucho cuestionamiento, mucho hostigamiento. Hasta ahora seguimos teniendo eso de un lado y del otro. Eso lastima, yo soy diputada del oficialismo, se lo he dicho al Presidente (Arce), yo no entré a ser diputada para ser oposición. Si hay colegas que están siguiendo un libreto por satisfacer el ego de alguien, allá ellos. Yo seguiré, así me tenga que quedar sola, hasta el último, defendiendo al Gobierno que eligió el pueblo con más del 55,1% y si nosotros hemos cuestionado el golpe de 2019, no seremos quienes vamos a dar el golpe a Lucho. No me parece, desde ningún punto de vista, los movimientos que están haciendo los hermanos Evo, Romero y Quintana.

Usted sentía admiración por Evo Morales, ¿qué le hizo cambiar su percepción?

Yo fui parte del ejecutivo de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de las cuatro provincias del Norte. Fui parte de un sindicato, fui estudiante de universidad y estuve en la marcha de la Constituyente. Seguí a Evo desde que yo tenía 14 años, cuando él no era diputado ni dirigente cocalero. Él luchaba y yo siempre decía que alguien como él llegaría lejos. Así fue. Nosotros lo respaldamos, lo resguardamos y apoyamos en cada una de las decisiones que tomó. Incluso, con la repostulación fuimos críticos, pero aún así hicimos la toma de la Gobernación para pedir las regalías; nunca dijimos que no puedo defender a mi gobierno.

Yo me consideraba muy evista. Incluso hasta cuando estaba presa decía que lo importante es que él (Evo) esté vivo, que nos cuidará y que en algún momento se acordará de nosotros. Lastimosamente, el tiempo que estuve presa no recibí nada, a nadie. Lo que más me llamó la atención es que prácticamente cuando estaba nueve meses en prisión, me busca Muriel Cruz, entonces diputada, y me dice: “Hablamos con Nemesia, Evo y otros compañeros y lo que dicen es que tú no deberías salir de la cárcel por el bien del instrumento”. Ahí, ese día, dejé de ser su admiradora. Ese día entendí que a él (Morales) no le importa nada ni nadie, sólo él.

Sobre los hechos de 2019, ¿cuál fue su participación en la violencia en Montero, en el caso Cofadena?

Cofadena es un barrio, un asentamiento de personas, a las que nosotros apoyamos para evitar su desalojo. Sin embargo, en la época de campaña, no nos abrieron la puerta; por lo tanto, tampoco tuvimos la oportunidad de poder llegar en las épocas de conflicto. Por lo tanto, jamás me saqué una foto, un solo video, nada que me implique con el caso Cofadena.

Entonces, ¿por qué la acusan de estar involucrada en las dos muertes de Cofadena?

Repito, en ningún momento estuve en Cofadena. Lo que fui es un trofeo del MAS, encabezado por Evo Morales, para dejar tranquilos a los de la oposición. Yo me consideré en su momento una bandera política. Estuve presa nueve meses, no diré pagando porque no hice nada, sólo cumplí el deseo de los jefes que en su momento dijeron “apresemos a Deisy, la encerramos a ella y se acabó el problema”. ¿Qué encontraron en mi casa? Encontraron el uniforme de premilitar de mi hijo. Sacan el informe como que yo armaría a los equipos militares, como llamaron ellos. Uno de los cabecillas de la Unión Juvenil Montereña declara que me vio junto a los muertos, cuando yo en mi vida lo había visto a él. Si Dios sabe que yo en ningún momento fui a Cofadena, así que no hay manera de que puedan decir que yo estuve ahí. Ese mismo tipo es el que hizo que renuncie el Alcalde de Montero, ese mismo tipo es el que ahora está buscando la renuncia del alcalde Jhonny Fernández; es el mismo que estuvo en el incendio de la federación de campesinos, es el mismo que se fue a la casa de Rómulo Calvo con una turba. Es un sujeto que se alimenta de estos escenarios. El tiempo me dará la razón.

¿Cuál es la situación de su proceso penal por ese caso?

Estamos en juicio, son como ocho audiencias que se suspendieron. No se pudieron llevar adelante las audiencias como corresponde, por una y por otra razón. Hubo cambio de fiscales de forma permanente, lo cual no permite avanzar en el proceso; pero estamos predispuestos a responder, a que se pueda demostrar nuestra inocencia, sin temor a equivocarnos y sin ningún indicio de que yo estuve en Cofadena.

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