En conferencia de prensa, el nuevo defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, anunció un “relanzamiento” y reestructuración de la Defensoría. Resumió su tarea en que la institución debe “recuperar la confianza de la población”.

En su primera comparecencia ante los medios, en la tarde de ayer, Callisaya dijo que la labor de “recuperar la confianza” de la población en la institución será en función de una lógica de “puertas abiertas” para defender los derechos humanos “sin distinción”.

En la mañana, cuando fue posesionado, también había dicho que es necesario fortalecer la sinergia entre el pueblo, la institución, las organizaciones sociales y los organismos internacionales.

“Es importante recuperar la relación entre el pueblo organizado, las instituciones de la defensa de los derechos humanos, las entidades estatales y las organizaciones internacionales para construir herramientas que nos permitan fortalecer la protección de los derechos humanos”, señaló Callisaya.

En el ámbito administrativo, el nuevo Defensor anunció que se “agradecerá” los servicios prestados por el personal adjunto que trabajó durante el interinato de Nadia Cruz, además de que se nombrará a nuevos delegados defensoriales para los nueve departamentos.

En ese marco, aseguró que se respetará “la meritocracia” para esas designaciones y que se posesionarán “nuevas autoridades”, que deben trabajar en función de una “dinámica institucional” diferente, para una “efectiva defensa” de los derechos humanos.

Además, “vamos a hacer un proceso de evaluación interna, no solo al personal o a los funcionarios, sino a la gestión misma de la institución, para construir una nueva lógica de trabajo. Es importante hacer un diagnóstico y una evaluación institucional, desde la perspectiva administrativa y funcional, para realizar el trabajo”, enfatizó el defensor Callisaya.

 

AUDITORÍA.

Sobre la posibilidad de una auditoría, dijo que si amerita “la vamos a realizar, en la medida en que sea necesaria”.

“Estamos en una institución debilitada económicamente, tenemos un presupuesto que supera el 70% en sueldos, que no son extremadamente altos, en comparación con otros órganos del Estado. Hay que mirar esa debilidad institucional”, enfatizó.

Tras una polémica designación en la Asamblea Legislativa, el viernes 23, Callisaya se refirió a su elección “criticada por muchos”, por lo cual pidió el beneficio de la duda, creer en “la coherencia básica, que es la gestión”.

“La gestión va a demostrar cuál es la identidad del suscrito Defensor del Pueblo, que tiene la opción de reajustar su identidad en los derechos humanos de todos los bolivianos”, resaltó.

con información de: La Razón

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