Los conflictos de división entre la presidente de la federación de juntas vecinales de Bermejo y 18 presidentes de los 24 que existen en la ciudad podría llegar a su fin, para lo cual se está organizando un congreso para el 17 de septiembre o a más tardar finales del mismo mes anunciado, esto, a decir de Nathaliy Gálvez, dirigente cuestionada por los presidentes disidentes sería la acción clave para sub sanar la situación por la que está pasando las juntas de vecinos de Bermejo.

La dirigente, principal cabeza de la fejuve fue electa en el último congreso de los barrios, donde participaron los presidentes más los delegados que fueron registrados por cada barrio participante, en ese entendido se pretende bajar a las bases para que ellos decidan quienes van a participar de dicho congreso, con el cual pretender cortar la división que actualmente existe y que culpan, por el lado de Gálvez, al alcalde Irineo Flores de promocionar esa división para evitar el control social que está sufriendo su gestión.

Gálvez afirmó que algunos presidentes que están en su contra por hacer control social al alcalde estarían recibiendo algo del ejecutivo municipal, “no todos, son los cabecillas los que están recibiendo, lamentablemente el alcalde está dividiendo porque no le gusta que le fiscalicen, nosotros vamos a bajar a las bases, las bases son fundamentales para de una vez cortar con ésta división, ellos no se van a vender” afirmó la dirigente.

En cuanto a la socialización del POA municipal 2023, expresó su preocupación puesto que para ella todo estaba cocinado y que lamentablemente el comité de aplausos que estaba en el salón podía más que la voluntad de un pueblo representado por ella pero que no la dejaron hablar, “el alcalde no brindó su informe semestral, hay 25 millones de bolivianos que no se ejecutaron y queremos saber que se hizo con ese dinero, con lo del 2023 pasará lo mismo y la población pagará los platos rotos”.

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