El dirigente universitario Max Mendoza, apuntado por estar detrás de las disputas estudiantiles en la Tomás Frías enlutada por la muerte de cuatro universitarias, fue ligado al Movimiento Al Socialismo (MAS) y al expresidente Evo Morales, con quien sostiene reuniones constantemente.

Desde el partido oficialista, su vicepresidente Gerardo García intentó tomar distanciamiento y afirmó que es “una vergüenza” que Mendoza siga representando a los universitarios siendo “abuelo”.

“Es una vergüenza que uno ya siendo abuelo siga representando a los universitarios. Todos tenemos derecho a estudiar y también los mayores de edad. Pero este (Mendoza) sigue por años y años. Yo le hice una crítica dura en dos oportunidades donde estaba presente el hermano Evo Morales”, indicó García en un contacto con el diario El Deber.

Con 52 años de edad, el máximo dirigente universitario del país es acusado de recibir casi Bs 22.000 mensuales del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), según una papeleta de pago que circula en redes sociales.

La relación de Mendoza con Morales se hizo pública en estos días por una foto en la que aparece junto a él y a otros dirigentes, todos de organizaciones que apoyan al Movimiento Al Socialismo (MAS), aunque se remonta al escándalo del exmandatario con la joven Noemí, un tiempo en el que ella era menor de edad.

Consultado sobre la relación de Mendoza y Morales, el segundo dirigente del partido oficialista informó que aún no se reunieron y será el presidente del MAS quién emitirá algún criterio sobre estos vínculos.

Sobre la militancia del dirigente universitario, García dijo desconocer si era miembro, pero detalló que sí participó de las reuniones.

“En caso de que esté inscrito en el TSE, será apartado del MAS. Si cometemos errores y como corresponde lo vamos a sancionar, lo alejamos de las filas del MAS”, concluyó.

Correo del SUR

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