El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y excomandante Departamental de Cochabamba Maximiliano Dávila Pérez tiene más de siete denuncias en su contra que no prosperaron y por las que se pidió su destitución, pero recibió respaldo del gobierno de Evo Morales. La demanda más antigua es por un operativo que hizo en 2015 para presuntamente montar un caso a un empresario en Cochabamba.

En 2015, cuando Dávila era director departamental de la Felcn de Cochabamba, presuntamente de forma ilegal ordenó abrir un proceso por legitimación de ganancias ilícitas contra el empresario y propietario del periódico cochabambino La Voz, Wilson Sahonero. Se allanó sus domicilios y se secuestró 1,2 millones de bolivianos, además de 30.700 euros, dinero que debía estar en custodia de la Fiscalía, pero se desconoce dónde están esos recursos económicos.

El empresario aseguró que Dávila y el grupo que hizo el operativo le extorsionaron 300 mil dólares. Pese a eso, Sahonero fue sentenciado por ese hecho.

Sahonero hizo la denuncia ese año y en 2019 presentó otra demanda penal contra el coronel por asociación delictuosa y consorcio, y en la vía disciplinaria por extorsión. La Fiscalía policial cerró el proceso disciplinario y la denuncia penal aún prosigue sin resultados.

Por ese caso, el entonces comandante de la Policía Yuri Calderón desobedeció la orden fiscal de destituir a Dávila para que se someta al proceso. Asimismo, el entonces ministro de Gobierno Carlos Romero acusó a Sahonero de “desviar” la atención del proceso en su contra con la denuncia contra Dávila.

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