(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

Acorde a un documento que llegó a El Andaluz, dirigido a instancias que representan Derechos Humanos en Tarija y Bolivia, se denunció que, en la puerta del penal de Morros Blancos, existen cobros irregulares.

Acorde a la misiva existen reglamentaciones para ordenar las visitas de familiares al penal, pero, esto se utiliza para cobrar a los que ingresan, si se desea entrar para visitar a un familiar se cobra desde 20 bolivianos, para quedarse a pasar la noche cobran 100 bolivianos, y si se ingresa con menores de edad se paga mucho más, inclusive se llega a cobrar 200 bolivianos por pareja.

Previo a la pandemia se dejaba pasar hasta cuatro veces a la semana la noche con los internos, también en días festivos estaba permitido el ingreso, sin embargo, ahora con las medidas de covid, la policía aprovecha para cobrar por “todo y nada” de acuerdo a la misiva.

Debido a esto se solicita que se normalicen las visitas y los días de pernocte en Morros Blancos, ya que los controles sólo funcionan para sacar dinero.

Las y los denunciantes dejaron sus nombres en el anonimato porque temen que la policía como ya hizo en varias oportunidades, tenga represalias contra las Personas Privadas de Libertad.

La carta con motivo de denuncia también expuso que se criaron cerdos para la cena de navidad de los policías que cobran, permiten y patrocinan estos abusos.

Antecedentes

El 28 de junio del 2021 EL Andaluz publicó una nota titulada “14 PERSONAS ENTRE TRABAJADORAS SEXUALES, POLICÍAS E INTERNOS TUVIERON FIESTA EN MORROS BLANCOS” donde se exponía que a la cárcel ingresaban bebidas alcohólicas y mujeres a ejercer prostitución, todo esto bajo consentimiento de policías, esta información se supo a través de una denuncia que se realizó por a la DIDIPI (Dirección Departamental de Investigación Interna).

Debido a estos hechos el abogado, Tamer Medina, tuvo conocimiento y publicó en su muro de Facebook una insinuación sobre la policía como organización criminal.

ORGANIZACIÓN CRIMINAL: POLICÍA NACIONAL?

Estoy conociendo un caso del que se publicó varias notas de prensa; policías del penal de morros blancos hacen lucrativos negocios con los internos, meten y cobran por trabajadoras sexuales, meten alcohol y drogas para vender a los reclusos y farrean con algunos internos.

No es un cuento, es una pequeña mina de oro que tiene protección de la jerarquía policial y parecería, de la misma dirección departamental de investigación interna (DIDIPI). La pequeña mina de oro es parte de una estructura grande de varias pequeñas minas de oro (trancas, EPIS, diprove, transito, etc. etc.) que enriquecen y/o genera bienestar ilícito a jerarquías policiacas y en menor grado a clases.

En el penal de Morros Blancos un interno se animó a hablar y puso la denuncia por escrito dirigida ante el coronel Tito Ivar Ortiz Amador, Director de la DIDIPI (Dirección Departamental de Investigación Interna). Posteriormente, volvió a poner denuncia escrita ante el fiscal policial capitán Willy Gamarra Landívar por tres hechos, cobro de entre 150 a 300 bs por el ingreso de trabajadoras sexuales en altas horas de la noche, ingreso y comercialización de bebidas alcohólicas y, que los policías sea una de las guardias se pusieron a farrear con internos y trabajadoras sexuales durante casi dos días. A pesar de ello el fiscal policial abrió investigación disciplinaria por un solo hecho: ingreso de bebidas alcohólicas. ¿Si esto no es protección a los denunciados, que es?

Mientras tanto, el denunciante fue sancionado con aislamiento por unos días por haber sido encontrado con un celular; Sin embargo, cuando acudí a su llamado, mientras me hacían esperar, llegó un distribuidor de tarjetas de recarga de Tigo, toco el portón, salió y entro la cabeza de un policía, al minuto salió una interna a pagar y recibir un fajo de una altura de unos 5 centímetros de tarjetas de recarga de crédito para teléfonos celulares. Me pregunto, si no se permite el uso de celulares, ¿por qué ingresan las tarjetas de recarga de crédito para celulares en presencia del control policial? Todo es inhumanamente absurdo en el penal de Morros Blancos.

Sería bueno saber si el comandante departamental de policía Sadid Ávila Vega puede (o quiere) hacer algo. O, si el Fiscal Departamental Wilson Tito Torrez considera que hay elementos como para disponer una investigación penal de oficio. O, si esta información le interesa un poco al Ministro de Gobierno Carlos Eduardo Del Castillo Del Carpio quien tiene tuición (y quiere tener más) sobre la policía.

Mientras tanto el denunciante es amedrentado y teme que los denunciados manden a otro interno a “pasarlo por cuchillo”. Tengo los nombres de los denunciados pero no los público porque considero más importante llamar la atención de los que están llamados por ley a hacer cumplir la ley. Y no lo hacen. De ellos estoy poniendo el nombre completito , publicó.

Por si no fuera poco, a los días de estos sucesos se conoció mediante nuestro medio de comunicación que existen denuncias sobre apuestas de policías sobre peleas de personas privadas de libertad

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