Al menos 1.500 familias (entre afectadas y damnificadas) sufrieron daños en distintas regiones del país a causa de las lluvias y crecidas de ríos. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) declaró alerta naranja por el incremento en las precipitaciones, informó el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes. 

“Las 1.500 familias son entre damnificadas y afectadas (…). El Senamhi ha declarado alerta naranja en tres departamentos, del 4 al 6 de diciembre, en Potosí, Chuquisca y Tarija”, informó Calvimontes a Red Uno. 

Precisó que la diferencia entre las familias afectadas y damnificadas es que las primeras sufrieron de manera indirecta los efectos de las lluvias y que no requieren de momento ayuda humanitaria, en tanto que los damnificados por las lluvias precisan colaboración de las autoridades. 

“Las familias afectadas son aquellas que de forma indirecta han sufrido los embates de los desastres, pero que no tienen pérdidas significativas y que no requieren la asistencia humanitaria todavía; sin embargo, las damnificadas son aquellas que han sido afectadas de forma directa y que tenemos obligación a asistir”, apuntó el viceministro. 

Calvimontes agregó que al momento se cuenta con un presupuesto 60 millones de bolivianos disponibles para la atención de los afectados por las emergencias y desastres, por lo que los gastos están garantizados. 

Señaló que la Ley 602 de Gestión de Riesgos prevé en los tres niveles del Estado la atención por los desastres.

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