Tras un proceso de investigación que permitió el rescate de una adolescente de 14 años de edad, víctima de explotación sexual, la misma que se hallaba encerrada con candado en el interior de un lenocinio en Mapiri, municipio del departamento de La Paz, permitió la captura de tres mujeres que se hallan implicadas en una red de trata y tráfico de personas, informó ayer el comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera.

Las aprehendidas son acusadas por los delitos de trata de personas y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. Dos de las mujeres tienen antecedentes policiales en Perú, se trata de Aurora Gertrudis Tito y Katerine Rocío, alias la ‘Rosa Ramos’. La tercera es la dueña del lenocinio donde fue encontrada la menor de edad.

“Después del rescate de dos menores de edad el pasado 24 de noviembre, la Policía continuó con las investigaciones y se trasladó hasta el municipio de Mapiri, donde tomó contacto con la señora Yancarla Mollinedo, administradora de un lenocinio, la cual ante la presencia policial cierra el local y se da a la fuga, es en ese momento que el personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) procede a su arresto y además rescata una adolescente de 14 años de edad, la cual se hallaba encerrada en el interior de un cuarto”, explicó Aguilera.

De acuerdo con la investigación policial, las mujeres captaban a sus víctimas, adolescentes y jóvenes, en las ciudades de Santa Cruz y Beni, con una serie de mentiras y ofertas laborales. Pero luego las encerraban en habitaciones y las explotaban sexualmente.

“Captaban a las víctimas ofertándoles empleo por un salario de 2.000 bolivianos, el cual era incrementado a 2.800 a cambio de que ellas presten un servicio sexual”, añadió la autoridad policial.

En un allanamiento que se realizó a un inmueble situado en Villa Copacabana se encontraron tarjetas de presentación, lo que hace presumir que hay más víctimas.

POR UNA DEUDA

Los efectivos policiales señalaron que habitación en el que se hallaba la menor de edad tenía barrotes metálicos en las ventanas, similares al de una cárcel. La adolescente habría señalado que aceptó el trabajo porque tiene una deuda que pagar.

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