A mano y en una pequeña libreta. En esas hojas estaba el tarifario de los abortos clandestinos en la ciudad de El Alto. Los precios oscilan entre los Bs 500 y 3.000, dependiendo de la etapa de gestación y si la mujer es una cliente “antigua” o “nueva”. La Policía Boliviana tiene informes que en consultorios médicos se montó el negocio, que en muchos casos puede terminar con la vida de la mujer. Activistas vuelven a pedir el debate sobre el aborto. 

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de El Alto, coronel Limbert Coca, explicó que en la semana se realizaron diversos operativos en la urbe alteña para dar con los consultorios médicos donde se practica el aborto clandestino. 

“Se logró aprehender a un médico de 38 años de edad y también a dos mujeres que serían sus ayudantes en la práctica ilegal del aborto. El operativo fue en un consultorio, pero tenemos informes de que existen más locales como estos”, detalló Coca. 

La zona 12 de Octubre de El Alto es una de las más transitadas de esa ciudad. En este barrio, dijo Coca, existen lenocinios que operan desde la mañana, pero también hay negocios, como ferreterías. En esas calles se camuflan estos recintos donde se practica el aborto clandestino.
Por fuera parecería ser una puerta cualquiera. Letreros de pruebas de embarazo y consultas médicas muestran a estos negocios como si no estuvieran prácticas ilegales. Se pasa por un callejón y subiendo las gradas está el consultorio. Ahí llegan mujeres con previa cita y que fueron recomendadas por otras pacientes que ya practicaron el aborto. 

Las tarifas

Las tarifas oscilan desde los Bs 500 hasta los 3.000. Eso depende del mes de gestación y si la mujer es “antigua” o “nueva”. De uno a dos meses de embarazo el costo del aborto es de Bs 500 para las mujeres “nuevas” y 700 bolivianas para las “antiguas”. De dos a tres meses de gestación el precio es Bs 700 para las “nuevas” y Bs 1.000 para las “antiguas”. 

De tres a cuatro meses de embarazo el costo es Bs 1.500 para las mujeres “nuevas” y 2.000 para las “antiguas”. Y por el riesgo arriba de cuatro meses de gestión el pago es de Bs 2.500 para las pacientes “nuevas” y 3.000 para las mujeres “antiguas”. 

Todo ese tarifario está desglosado en una pequeña libreta y escrito a mano dividido en cuatro casillas. Según el reporte policial se presume que el reincidente tiene un costo más alto, ya que el precio es más elevado para las mujeres que fueron en más de una oportunidad al consultorio. 

Además, según el reporte policial en el consultorio se realizaba estudios como ecografías, con las que se recomendaba el aborto a las mujeres que realizaban la consulta. Ese examen no tenía ningún costo si la persona decidía practicarse el aborto clandestino. 

Una de las mujeres que fue sorprendida al interior del consultorio relató a la Policía que llegó al lugar por recomendación de una de sus amigas y que debió hacer una cita previa mediante una llamada telefónica. La mujer, que tiene entre 20 a 25 años de edad, contó que una de las asistentes es la que se encarga de hacer la reserva para desarrollar el aborto. 

Además, la mujer acotó en su declaración que existen más de este tipo de consultorios en la ciudad de El Alto, ya que su contacto le dio al menos tres números telefónicos de médicos que practican el aborto clandestino. “Una amiga que trabaja en los lenocinios me pasó el dato del doctor y yo hice la cita previa. Lo decidí porque no estoy preparada para ser madre y por mi trabajo”, dijo la mujer. 

El coronel Coca acotó que en el consultorio se tenía registros escritos en los cuales se evidenció la cantidad de abortos que realizó el médico. En este caso fueron 169, pero se desconoce el lapso de tiempo en los que fueron practicados. 

Ofertas en redes

En la ciudad de La Paz también existen este tipo de consultorios donde se practican los abortos clandestinos. Incluso hay clínicas que realizan este trabajo ilegal. La Policía Boliviana además investiga la oferta de abortos por las redes sociales. Existen anuncios en Facebook de perfiles falsos que ofrecen la práctica. 

“Buenas tardes, ¿tiene alguna pastilla que pueda darle a mi enamorada? Es que no tomó a tiempo la pastilla del día después. Me dijeron que hay una pastilla más fuerte para días más avanzados” ese es uno de los pedidos vía mensaje interno a una oferta por Facebook. En este caso se ofrecía pastillas para interrumpir el embarazo prematuro. 

Pero también hay aquellas páginas que ofrecen los abortos para mujeres con cuatro o más meses de gestación. “Disculpe, me dijeron que usted me podía ayudar. Tengo casi cuatro meses de embarazo, pero no puedo tener este bebé.

«Ayúdenos por favor”, es otro de los mensajes que se logró interceptar. La respuesta fue de inmediato. “Hay que sacar ecografía para ver cómo está el bebé, y que no haya complicaciones con el procedimiento, pero les anticipo que les costará 5 mil bolivianos”, fue el mensaje del médico.

Más de 23.000 mujeres mueren al año en el mundo por abortos clandestinos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran alrededor de 121 millones de embarazos no deseados, de los cuales más de 73 millones terminan en un aborto provocado, un tercio de ellos en la clandestinidad.

En Bolivia, el aborto no fue legalizado, pero las víctimas de violación pueden acceder a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), amparadas en la Sentencia Constitucional Plurinacional SCP 206/2014 de 5 de febrero.

El coronel Coca relató que las condiciones en el consultorio que se intervino en El Alto eran insalubres y que incluso carecían de material quirúrgico adecuado para realizar operaciones. “Nosotros procederemos a los operativos para dar con estos lugares, pero es complicado, porque son una red de médicos que se alertan y ahora estos consultorios están cerrados o hicieron perder todas las evidencias”, dijo la autoridad. 

El representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Cochabamba, Edwin Claros, informó que en la capital cochabambina también existen este tipo de operaciones y lamentó que el Ministerio de Salud y sus entidades departamentales no realicen un control en clínicas y centros de salud privados que ofrecen sus servicios como centros de aborto clandestino.

“Hay un silencio cómplice por parte de las autoridades que no dicen nada ante una realidad que todos conocen, pero que no quieren ver. Es deber del Ministerio de Salud y los Sedes que deben regular este trabajo. Deben trabajar en legalizar el aborto y que se tengan las atenciones necesarias, o que realicen las clausuras que corresponde”, dijo Claros.

Vía El Deber

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