Carla (nombre ficticio) denunció que fue violada por su papá desde los nueve años en complicidad de la madre. Su calvario era aún peor cuando sus progenitores consumían bebidas alcohólicas, puesto que su agresor la abusada de diferentes formas. Incluso quedó embarazada y tuvo que abortar. El hecho ocurrió en Tiquipaya, Cochabamba.

“’Siempre me ha violado y mi mamá siempre lo ha sabido, todas las veces que lo ha hecho le he dicho, pero mi mamá me obliga a callar, no quiere que diga nada, lo grave fue a los 15 años’, indicó que le obliga a tener relaciones extras como anales”, relató Fátima Terraza, directora de Mujeres de Fuego a Urgente.bo.

Algunas agresiones, relató la joven, eran cometidas en el auto, ya que el sujeto trabaja en un sindicato de transporte en Tiquipaya.

Cansada del abuso, Carla decidió ya no callar y contó del abuso a sus familiares de parte del padre, pero éstos solamente propinaron “chicotazos” al agresor delante de la joven. Su familia le dijo “ya lo castigamos, no volverá a tocarte”. Pero el calvario continuó.

Su madre, la cómplice

El calvario de Carla siguió puesto que desde ese momento la madre de la víctima empezó a golpearla, castigarla, e insultarla por contar la violación a sus familiares. Además, el padre empezó nuevamente el vejamen.

“A la semana eran tres o cuatro veces, me indica, que sí o sí tiene que estar con su papá y de los horarios de 08:00 a 16:00 y ‘de las 16:00 para adelante no me tiene que molestar, porque mi mamá le ha dicho que es una falta de respeto hacia ella’”, contó Terrazas.

En su denuncia, la joven relató a Mujeres de Fuego que cuando sus padres consumían bebidas alcohólicas, la violación era peor, porque la progenitora salía de la habitación a sabiendas de lo que pasaría con su hija. Él la vejaba toda la noche, mientras que la madre se dormía en la sala.

La joven relató que en una ocasión quedó embarazada y abortó, ella, según Terrazas, está convencida que el bebé que esperaba era de su padre porque él nunca usó un preservativo. La madre, anoticiada del embarazo pagó Bs. 3.000 para la intervención.

Carla no fue la única víctima

Terrazas indicó que durante la denuncia,  Carla contó que además temía por su hermanita de 8 años porque el agresor ya habría iniciado a tocarla.

Además, Carla no fue la única, puesto que indicó que su hermanastra, de 24, también fue violada por el padrastro. Ella busca que su madre esté tras las rejas porque, al igual que Carla, era vejada en complicidad de su progenitora, quien tiempo después la dejó con la abuela materna. “La madre la vio como un obstáculo porque el hombre prefería a la hija”, dijo Terrazas.

A Mujeres de Fuego se apersonaron la tía y la abuela materna de Carla, quienes pidieron ayuda porque la madre las habría amenazado.

Terrazas mencionó que se procedió al arresto civil del agresor, quien fue llevado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). El sujeto confesó el delito.

“Lo que nos ha dicho es que sí, ‘he abusado a mi hija, pero no cada vez, y a la menor todavía no la he tocado’”.

Las medidas cautelares del sujeto se efectuaron este sábado y fue enviado al penal de El Abra por seis meses con imputación.

Terrazas anunció que este 8 de noviembre el colectivo efectuará una protesta porque la madre está libre y que está acusada solamente por encubrimiento, cuando el delito es complicidad. Añadió que además amenazó a la tía (su hermana) que apoyó a la víctima.

Luego de salir en libertad, Terrazas contó que la madre consiguió un documento que abala una buena conducta del agresor, firmada por el sindicato donde trabaja.

 “La madre derrama lágrimas en defensa del agresor, ‘quédense con esta mala hija, pero no con mi esposo’”, esas son las palabras de la progenitora, relató con indignación Terrazas.

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