Colectivo Mochas Copleras

El colectivo feminista Mochas Copleras, mostró su repudió al clero debido a que, este vulnerando las leyes, está apoyando y promoviendo que una niña de 11 años tengo un hijo producto de una violación.

(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

“A una niña de 11 años que ha sido violada se atreven a decir que tiene que parir el fruto de la violación, no, nos callamos, estamos emputadas por eso decimos”, con toda energía gritaba la activista Cristina Ordoñez en la iglesia de San Roque, tras alzar su voz un coro de mujeres de mantas verdes replicó “Las niñas no se violan, las niñas no son madres”.

Esto sucedió el día miércoles a puertas de la iglesia de San Roque, donde el colectivo feminista Mochas Copleras, mostró su repudió al clero debido a que, vulnerando las leyes, esta apoyando y promoviendo que una niña de 11 años tengo un hijo producto de una violación.

Acciones de repudio se mostraron en todo el país, pero, desde el departamento de Tarija también se alzó la voz, porque no es un hecho aislado, el embarazo de menores de edad es un problema de salud, social y político en nuestro departamento, colectivos como las Mochas Copleas deciden no callar esta situación.

También existen activistas independientes como Patricia Ugalde, quién también acudió a la protesta y rechazó que el Estado encargado de hacer cumplir las leyes permita la intromisión de la iglesia católica, mas aún cuando existe una vida en riesgo, la vida de una infanta de 11 años.

“Que las niñas vivan libres, lejos de los violadores, que las niñas no sean madres y que se cumplan las leyes” decía la copla de las valientes Mochas, que en desde el departamento que tiene una fuerte obediencia clerical alzan sus voces en canto para repudiar las intromisiones de la iglesia.

“Sacan sus rosarios de nuestros ovarios” coreaban en canto mientras muchos espectadores observaban, no faltó algunos hombres que emitieron insultos y burlas, tal vez porque no son conscientes de la realidad de Bolivia o tal vez porque apoyan que una niña tenga que parir colocando en peligro su vida y la vida del que nacerá.

Consecuencias del embarazo Adolescente 

De acuerdo a una publicación del 2016 del Centro de Investigación. Educación y Servicios (CIES)  el embarazo en la adolescencia tiene serias consecuencias relacionadas con la salud, la educación y, en general, con el proyecto de vida de los/as adolescentes. El embarazo en la adolescencia trae como consecuencia con mayores riesgos de salud a los que se exponen la madre joven y el/la recién nacido/a.

Un estudio comparativo basado en datos de 144 países señala que en Bolivia la mortalidad materna en mujeres de 15 a 19 años es el doble comparada con la mortalidad materna de mujeres de 20 a 24 años. Por otra parte, el embarazo en la adolescencia se relaciona con la deserción escolar ya que la maternidad puede interrumpir la educación de las madres adolescentes por el cuidado que requieren los y las recién nacidos/as. Además, el embarazo en la adolescencia es más frecuente entre las adolescentes con bajo nivel de educación.

En el caso de una niña de 11 años, el embarazo significa un riesgo letal, para su salud y la del bebe.

Interrupción legal del embarazo

Se puede acceder a la interrupción legal del embarazo según de acuerdo a la sentencia constitucional 0206/2014 bajo las siguientes condiciones.

Si es violación, si es incesto, si es estupro, si por resultado del embarazo hay riesgo de malformaciones congénitas letales. En el caso de violación de la niña de 11 años, cumple con tres de las cuatro razones citadas.

Estado del embarazo adolescente en Bolivia

Según la defensoría del pueblo y de acuerdo a los datos proporcionados el ministerio de salud , el número de adolescentes embarazadas en Bolivia fue en descenso desde 2015 cuando se registraron 82.416 casos; 68.916 en 2016: 60.850 en 2017;  52.669 en 2018;  y 47.212 en la gestión 2019. Sin embargo, manifestó la Defensora,  la crisis sanitaria y la etapa de confinamiento hizo que la atención en salud sexual y reproductiva cese de forma abrupta, lo cual provocó que se registren datos alarmantes. De acuerdo a las cifras publicadas el 2020, que tienen como fuente el Ministerio de  Salud, entre enero y julio de 2020 se habrían registrado 20.186 embarazos en niñas menores de 15 años y adolescentes entre 15 y 19 años.

Datos del Informe del Estado de la Población Mundial 2016 de UNFPA, señalan que la tasa de natalidad en la adolescencia para América Latina y el Caribe es de 75 por cada mil mujeres de 15 a 19 años entre 2006 y 2015. Bolivia supera esa tasa con 116 adolescentes embarazadas por cada mil mujeres entre 15 y 19 años en ese mismo periodo de tiempo. 

El primer informe regional sobre la implementación del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, una característica de la fecundidad de la región de América Latina y el Caribe es que a pesar del descenso de las tasas de fecundidad en mujeres mayores a los 19 años, la fecundidad adolescente en mujeres entre 15 a 19 años, sigue siendo elevada con una estimación de 61,3 nacidos vivos por cada mil mujeres entre  2015 y 2020. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo alrededor de 16 millones de adolescentes,  entre 15 y  19 años, y un millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año. Este organismo, en 2015 estableció que cerca de 70.000 adolescentes mueren cada año en el mundo por causas relacionadas con la gestación y el nacimiento y que son las niñas y adolescentes de entre 10 y 14 años las que enfrentan mayores riesgos por complicaciones y muerte como resultado de sus embarazos.

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