María (nombre convencional), la niña de 11 años que fue violada y está embarazada, en Yapacaní,  proviene de un círculo con antecedentes de vejámenes sexual, ya que su padre biológico, quien hoy está recluido en Palmasola, abusaba de ella y sus dos hermanas que hoy tienen 14 y 15 años.

El hecho fue revelado por el coronel José María Velasco, jefe de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violenca (FELCV). El coronel afirmó que la niña proviene de un hogar disfuncional y que el padre biológico de la menor se encuentra recluido por vejámenes y toques impúdicos a sus hijas.

«La situación de la niña es complicada porque hay antecedentes de violaciones en su hogar, no solo contra ella sino también contra sus hermanas de 14 y 15 años por el padre biológico, quien hoy está en la cárcel, ese fue el motivo de la separación la madre, quien se juntó con su nueva pareja y con la que tienen una hija de dos años», explica.

Sobre este hecho, Velasco relata que el abuso contra la niña ocurrió mientras la madre y su padrastro viajaron a La Paz, para un trabajo en una construcción, él como albañil y ella como cocinera, y dejaron a las tres niñas al cuidado del padre del padrastro y se llevaron a su hija de 2 años.

El hombre de 61 años aprovechó la ausencia de la familia de la víctima para vejarla, se sabe que no fue solo una vez, ya que incluso la niña se encerraba en una habitación para no encontrarse con esta persona en su casa, hasta que le contó a la prima sobre los movimientos es su vientre».

En tanto, Sandra Serrano, vicepresidenta del Consejo Nacional de Laicos, manifestó que la niña proviene de un hogar con carencias y que conoció la historia de la familia al llegar al hospital Percy Boland donde estaba internada

«El día viernes llegó la madre de la niña, ahí conversamos  y me contó sobre las necesidades y carencias que tenían, motivo por el cual fue a trabajar hasta La Paz; ni bien se enteró lo ocurrido retornó a Santa Cruz, sin embargo lamentó que este episodio ya lo habían vivido y era revivir un trauma», dijo Serrano.

«Otra vez tener que ver a mis hijas metidas en un hecho de violación, ahora con un embarazo, es un hecho traumático para mi hija y la familia», dijo la madre de la niña a la vicepresidenta del Consejo Nacional de Laicos.

Sin embargo, pese a esos traumas y precariedades,  la familia de la víctima decidió continuar con el embarazo, después de recibir asesoría y promesas de ayuda de la Iglesia Católica y grupos provida.

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