La familia de la niña de 11 años violada por un familiar cercano ha determinado continuar con el embarazo de la menor. La decisión ha sorprendido a la Fiscalía y al equipo médico que atiende a la menor, puesto que en primera instancia habían optado por interrumpir la gestación.

Las pruebas médicas realizadas confirmaron que la menor tiene 20 semanas de embarazo. De acuerdo con los médicos, se encuentra estable no obstante su corta edad para desarrollar un embarazo.

El director a.i. del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Edil Toledo, destacó la atención médica que ofrece la maternidad a la menor de edad ultrajada. «Se encuentra estable, en observación por 24 o 48 horas», aclaró Toledo.

El galeno se desmarca de la polémica jurídica suscitada en torno a la posibilidad del aborto. «La parte legal está al margen de la posición de la Gobernación, de la posición de la maternidad», dijo el portavoz del Sedes.

El fiscal encargado de la causa, Julio Bustos, confirmó la determinación asumida por la familia de continuar con el embarazo «para que nazca el bebé».  La decisión cuenta con el respaldo de la Iglesia católica que habría comprometido su ayuda a la familia con la atención médica requerida.

La legislación nacional contempla la violación como una causal de aborto.

Bustos también refiere la situación jurídica del agresor. El abuelastro, de 61 años, mantenía la tutoría de la menor de edad mientras sus padres trabajaban en La Paz. 

El Ministerio Público aguarda la audiencia cautelar en la que han solicitado 180 días de prisión para el violador mientras se desarrolla una investigación exhaustiva de los hechos.

De todos modos, Bustos apela al informe sicológico como principal argumento en contra del agresor. «La víctima relata las diversas agresiones sufridas» desde febrero de este año.

El acusado ha optado por guardar silencio y «no manifestó absolutamente nada», informó el fiscal del caso.

El desgarrador relato de la niña detalla que empezó a sentir «movimiento» en su vientre, lo comentó a una prima y esta avisó a su tía, quien finalmente sentó la denuncia contra el abuelastro ante las autoridades

La niña de 11 años y su hermana de 15 vivían yestaban bajo el cuidado de su agresor, de 61 años, desde febrero pasado y como consecuencia de los ataques la menor de edad quedó embarazada.

El hecho ocurrió en el municipio de Yapacaní, donde la víctima y su hermana vivían temporalmente, mientras que su madre y su padrastro trabajan en La Paz como cocinera y albañil, respectivamente.

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