El deber

El sistema de refrigeración estricto de la Red Municipal de Salud Este fue perforado por trabajadores y personas ajenas a la Alcaldía, que consumieron bebidas alcohólicas durante horas y colocaron en riesgo la cadena de frío de miles de vacunas para prevenir 24 tipos de enfermedades a los vecinos de los distritos 3, 7, 8 y 14 de Santa Cruz de la Sierra.

El hecho, que estaba por pasar desapercibido, ocurrió el 13 de septiembre según lo confirmó el coordinador de redes urbanas del Servicio Departamental de Salud, Sedes, Jorge Quiroz. También lo ratificó el gerente de la Red Municipal de Salud Este, Donald Languidey.

Todo quedó al descubierto por el celo profesional de la responsable del Programa Ampliado de Inmunización PAI, que elevó informes adjuntando pruebas con videos reveladores a la gerencia de la Red Este de Donald Languidey, al coordinador de redes urbanas, Jorge Quiroz, para que se tomen acciones correctivas.

Los informes dan cuenta que al día siguiente del hecho, el PAI detectó un movimiento sospechoso, anormal que había pasado en los ambientes de cadena de frío. Eso obligó a una revisión exhaustiva de las cámaras de seguridad y se pudo observar que pasada las 14:00 se produjeron movimientos de personas en el sistema o cuartos de refrigeración. Se verificó que al menos cinco hombres, algunos ajenos a la institución, ingresaron con bolsas negras. Entraron y salieron caminando en forma de zigzag.

Se identificó a un médico responsable de Epidemiología, otro encargado de la cadena de frío y un trabajador oficial de estadísticas de la red que maneja las llaves. Sin embargo, cuando se hicieron las consultas por parte de personeros del PAI para desenmascarar a los trabajadores infractores, éstos negaron y desafiaron que no habían pruebas, por lo que de nuevo se adjuntaron videos y otros elementos en los que se reconoce los movimientos de estas personas consumiendo bebidas alcohólicas en instalaciones y horarios prohibidos. En sus descargos en forma de burla, los infractores minimizaron argumentando que hacía mucho calor, por eso se divirtieron en los ambientes.

Presión y pedido de renuncia

En los informes a los que tuvo acceso EL DEBER, se conoció que la responsable del PAI fue sometida a presión por parte de un personero de la supervisión de área que, en tono de burla, le pidió que renuncie y deje tranquilo a los trabajadores porque no pasó nada, solo hubo una diversión. Pese a ello, los informes fueron derivados al Sedes para que se tomen medidas correctivas, por considerar que es una infracción grave que no puede suceder por el riesgo de causar daño a la salud de miles de ciudadanos, desde niños, jóvenes y adultos mayores.

El gerente, Donald Languidey, confirmó que tras recibir los informes tomó la determinación de destituir al personal y cambiarlos de lugar. Sin embargo, EL DEBER logró conocer datos que siguen desarrollando funciones en la misma Red Este lo que ha provocado malestar en profesionales responsables con la salud.

El coordinador de redes urbanas del Sedes, Jorge Quiroz, informó que tras evidenciarse que el jefe de epidemiología, el encargado de la cadena de frío y un trabajador oficial de estadísticas portador de llaves de la red consumiendo bebidas alcohólicas en horarios y en lugares no permitidos, se los apartó de sus funciones.

Jorge Quiroz dijo que todo el caso fue enviado a la asesoría legal para que se tomen medidas drásticas. Reflexionó que este hecho jamás debe repetirse por el riesgo a la salud de miles de ciudadanos.

Vacunas para 24 enfermedades

La Red Municipal de Salud Este tiene asignadas 30 vacunatorios o instituciones que ofertan vacunas gratuitas. Cubre 21 establecimientos de salud de primer nivel, dos hospitales de segundo nivel (la Villa y el Plan Tres Mil) y tres Pro Salud. La red es depositaria de vacunas para su estricta conservación para prevenir 24 enfermedades, incluyendo el Covid-19. Atiende una población de más de medio millón de personas dentro de un esquema nacional.

Expertos en medicina señalan que la cadena de frío es un sistema de refrigeración estricto donde las vacunas deben ser sometidas a temperaturas por debajo de cero grados.

Señalan que solo una o dos personas autorizadas deben sacar las vacunas bajo estrictos protocolos. No se pueden realizar ni siquiera reuniones de equipos médicos para no alterar las temperaturas y resguardar el material biológico de vacunas, peor, borracheras. Los expertos afirman que hechos como estos merecen sanciones administrativas y penales por atentado a la salud pública.

Según los peritos, el sistema de refrigeración para vacunas es un refrigerador especial activo todo el año. No puede ser manipulado porque ante todo está la salud y la vida de las personas.

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