El Gobierno afirmó este lunes que paramilitares y contratistas mercenarios, involucrados en el magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moise, estuvieron en 2020 en Bolivia y que su objetivo era atentar contra Luis Arce.

El ministro Eduardo Del Castillo indicó que en octubre de 2020, cerca de la fecha de elecciones ingresaron a Bolivia personas extranjeras que ahora están involucradas al magnicidio en Haití.

Mencionó al colombiano Germán Alejandro Rivera García, quien fue detenido por el magnicidio en Haití, pero que –según el Gobierno- ingresó a Bolivia por la ruta Colombia-Viru Viru el 16 de octubre del 2020, es decir, dos días antes de las elecciones.

También indicó que entre el 16 y 19 de octubre de 2020 ingresaron al país el colombiano Arcángel Pretel Ortiz y Antonio Intriago, ambos con la ruta Estados Unidos-Viru Viru.

El Ministro describió a Pretel como “el enlace” de la empresa de seguridad Counter Terrorist Unit Security (CTU) con sede en Miami. También señaló que Intriago es quien dirige esa empresa e es “un reconocido opositor venezolano”.

Reportes de prensa internacional señalan que Pretel era el reclutador para el magnicidio en Haití.

La cadena Univisión de Estados Unidos ya reveló anteriormente el viaje de Pretel e Intriago a Bolivia. En ese reporte, se indicaba que buscaban contratos de seguridad en el país, gracias a los contactos de Pretel en el Ministerio de Defensa, pero quedó en la nada con el resultado de las elecciones.

Del Castillo indicó que, como parte de esta trama, estuvieron en el país también Ronald Alexander Ramírez Salamanca, exintegrante de la policía de Colombia y que tiene un largo recorrido en viajes constantes Haití, además de Enrico Galindo. Ambos viajaron de Colombia a Viru Viru.

Afirmó que el grupo se había hospedado en un céntrico hotel de La Paz, cercano a la plaza Murillo, y en un hotel de Santa Cruz donde se reunió con altas autoridades del gobierno de Jeanine Añez, aunque prefirió guardar nombres debido a la investigación.

Del Castillo reveló que en la inteligencia del MAS ya tenía en la campaña electoral la información extraoficial sobre esa situación, por lo cual implementaron una cápsula de seguridad para Arce, en la cual –por ejemplo- se evitó que aparezca en lugares abiertos y se aplicaron anillos de protección para su posesión.

Con esos elementos, la autoridad gubernamental concluyó lo siguiente: “Días antes de las elecciones, paramilitres que después matarían al presidente de Haití, y contratistas mercenarios como el señor Arcángel Pretel y el señor Antonio Intriago, estuvieron en el país. Según información que obtuvimos, la intención principal de estos señores era acabar con la vida del presidente”.

El Ministro de Gobierno también vinculó el caso a Luis Fernando López y recordó el reportaje, publicados a mediados de 2021 por The Intercept, el cual reveló audios en que se escucha al exministro de Defensa hablando presuntamente de su intención de contratar mercenarios para evitar que Arce asuma la presidencia.

Del Castillo indicó que la persona con quien hablaba López en los audios es J.C.P., quien tiene 51 años y estaba detenido en Palmasola desde 2018 por una serie de delitos y que, al conocerse las grabaciones, fue llevado a Chonchocoro.

Según señaló el Ministro, J.C.P. había contactado mediante correo electrónico a empresas para contratar a sicarios, usando el nombre de Susan Peterson y hasta había enviado modelos de contrato. 

Del Castillo señaló que no es coincidencia que hayan estado en Bolivia alrededor de las elecciones de 2020 personas luego vinculadas al magnicidio en Haití y que López, a quien calificó como “cuota de poder de Luis Fernando Camacho en el gobierno de Añez, haya tenido contactos con grupos paramilitares.

Por último lanzó una advertencia: “A quienes ya saben lo que están haciendo, lo que intentaron hacer, que sabemos lo que están intentando hacer ahora y lo que pretenden hacer en los próximos días, lo único que les pedimos, les instamos es que dejen de hacer o planificar esas arremetidas que están planificando hace bastantes meses. Ya no sólo no solo somos el Movimiento al Socialismo, somos el gobierno de todos los bolivianos y haremos todos los esfuerzos y no extremaremos ningún centímetro de medir nuestra fuerza para mantener el orden y la vida de todos y cada uno de los bolivianos”.

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