Chile anunció este lunes que el estado de excepción decretado el 18 de marzo de 2020 por la pandemia del coronavirus, será levantado el viernes después de 19 meses, terminando también el toque de queda nocturno.

«Hemos decidido no renovar el estado de excepción», dijo el presidente Sebastián Piñera en un breve discurso.

Indicó que la medida «fue necesaria para dotar de mayores y mejores herramientas» a Chile «para combatir la pandemia», pues permitía «restringir la libertad y movilidad de las personas, a través de medidas como cuarentenas, cordones sanitarios y toques de queda».

El estado de excepción permitió desplegar a las Fuerzas Armadas en tareas de control y fiscalización de las medidas restrictivas y del toque de queda nocturno, cuyo horario fue variando dependiendo de la evolución de los contagios por covid-19.

«Durante los últimos tres meses, gracias a la colaboración de la ciudadanía y las políticas públicas adoptadas, la situación sanitaria y el control de la pandemia han evolucionado favorablemente, con una muy significativa reducción de los contagios, casos activos, hospitalizaciones y muertes», agregó Piñera.

Chile registra actualmente una media de 500 casos nuevos y una docena de decesos al día, acumulando más de 1,6 millones de contagios y 37.000 fallecidos desde que se detectó el primer caso de coronavirus, el 3 de marzo de 2020.

También influyó positivamente en la mejoría de la situación el rápido avance de la vacunación, que actualmente abarca a 13,4 millones de los 19 millones de habitantes del país. Recientemente comenzó la inmunización en niños desde los 6 años.

El fin del estado de excepción supondrá para los chilenos la posibilidad de desplazarse libremente sin restricciones horarias, aunque la autoridad sanitaria tiene facultades para reducir aforos y otras medidas restrictivas en base a un plan de cinco fases en función de la evolución del coronavirus en cada región del país.

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