(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

Según la organización llamada Boligrafica, encargada de levantar datos estadísticos para su interpretación a favor de la sociedad, Tarija, es el departamento de Bolivia que a nivel porcentual tiene mayor cantidad de población vacunada en Bolivia.

A pesar de que existen sectas extrañas que se oponen a las vacunas y medidas de bioseguridad, esto no impide que el departamento muestre buenas cifras destacándose del resto.

Grupos como Acción Humanista Revolucionaria (AUR) se oponen a la vacunación, la utilización de barbijo, e inclusive realizan concentraciones de personas para protestar en contra de aplicar las medidas de bioseguridad, a pesar de nunca brindar algún dato científico que cuente con respaldo de una institución o persona seria u oficial, algunas personas están convencidas que este grupo informa en vez de perjudicar.

Estos grupos irregulares cuentan con algunos gurús mediáticos, que se dedican a desinformar y nunca bridar datos reales o con un estudio fundamentado.

Por ejemplo Karla Revollo Escóbar, presentadora de televisión, que además tiene un canal de Telegram por donde emite contenido. Durante las últimas semanas en diferentes transmisiones de su programa televisivo “Elige Sentirte Bien” recomendó el consumo de dióxido de cloro como “cura” para distintas enfermedades. También aseguró que durante los últimos 100 años “nadie” murió por ingerirlo. A la vez dijo que las vacunas de ARNm podrían incrementar en VIH. El discurso de Revollo con todos esos datos expuestos es falso según demostró Bolivia Verfica.

La presentadora aconseja consumir dióxido de cloro para curar distintos males, entre ellos el coronavirus. Pero, dicha sustancia no es un medicamento, al contrario, es un blanqueador y desinfectante que se usa a nivel industrial, si se consume puede ser tóxico y causar fallas respiratorias anemia, trastornos sanguíneos, vómitos, presión arterial baja, falla hepática, diarrea, entre otros, así lo señaló el Ministerio de Salud.

“El clorito de sodio o dióxido de cloro no está reconocido como medicamento por ninguna agencia sanitaria a nivel internacional, no se encuentra incluido en la norma farmacológica y a la fecha no existe ninguna solicitud de registro sanitario de ese producto”, se lee en la página web de dicha institución.

Bolivia Verifica aclaró que hasta la fecha no se logró comprobar la eficacia del dióxido de cloro contra el coronavirus.

En el país algunas instituciones como la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) nos indicaron que elaboran y distribuyen la sustancia química para tratar la COVID-19 y que su consumo debe ser informado. La EMI nos explicó en junio que estaba en procesos de estudio para obtener respaldo científico que indique que consumir dióxido de cloro es beneficioso para la salud, pero hasta el momento no se dio a conocer públicamente ningún tipo de investigación que avale el consumo de la sustancia.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomendó no consumir productos a base de dióxido de cloro en ninguna circunstancia. A la vez  indicó que no existe evidencia sobre su eficacia y que la ingesta o inhalación de este compuesto podría ocasionar graves efectos adversos.

Otra afirmación falsa que hizo Revollo fue la de asegurar que en los últimos 100 años ninguna persona falleció por consumir dióxido de cloro.

En julio de 2020 se reportaron varios intoxicados en el país por consumir dióxido de cloro y también por aplicárselo de manera endovenosa. Uno de los pacientes habría ingerido 20 mililitros de la sustancia y presentó deshidratación, hepatitis aguda por intoxicación, esofagitis, necrosis tubular, dolor abdominal intenso, vómito y diarrea, si desea saber más sobre los casos de intoxicación haga clic aquí.

El 22 de julio de la misma gestión, la entonces ministra de Salud, Eidy Roca, indicó que el consumo del dióxido de cloro como remedio contra el coronavirus ya había provocado muertes en el país.

Una de las regiones donde más problemas se tuvo por el consumo de este producto fue Tarija. El jefe de terapia intensiva del hospital San Juan de Dios de Tarija, Roberto Mérida Maldonado, informó que solo en la primera oleada el 85% de pacientes de COVID-19 que fallecieron en este centro médico había tomado dióxido de cloro.

El médico especialista en Terapia Intensiva y jefe de la UTI Covid-19 Tarija, Roberto Mérida, explicó a El Andaluz que actualmente se están registrando cada vez más pacientes que ingresan en estado crítico a su unidad y el dióxido de cloro agrava y empeora su condición, inclusive los lleva a la muerte.

En mayo cuando el especialista lo reportó contaba con tres pacientes que tiene el esófago roto a cusa de la ingesta de dióxido de cloro.

La rotura esofágica es un desgarro que penetra en la pared del esófago. Las rupturas pueden ser causadas por procedimientos quirúrgicos, vómitos graves o la ingestión de un pedazo grande de alimento que se quede atascado en el esófago, algo doloroso ahora esta siendo causado por un desinfectante promovido por sectas religiosas.

Mérida indicó que existe otro problema aparte del consumo y es que los pacientes lo niegan. Cuando se tienen estos cuadros de desgarros en el esófago los médicos averiguan las causas por comentarios de parientes o menciones “de refilón”, esto complica la situación.

La situación puede llegar a ser más crítica aun, debido que puede llevar a la muerte directa, El especialista, Roberto Mérida, compartió un nefasto suceso con El Andaluz para las Noticias de Tarija, una farmacéutica de 33 años murió a causa de los daños colaterales del dióxido de cloro.

Revollo además aseguró que las vacunas contra el coronavirus de ARN mensajero podrían incrementar el virus de inmunodeficiencia humana.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades indican que las vacunas de ARNm son un nuevo tipo de vacunas que protegen a las personas de enfermedades infecciosas. Su función es enseñar a las células del cuerpo a producir una proteína que genera la respuesta inmunitaria en el organismo. Al igual que las demás vacunas protege a las personas y si estas se infectan con el coronavirus, evita que sufran síntomas y casos graves a causa de la enfermedad.

Ninguna institución en salud o científica, ni ningún medio de comunicación indicó que las vacunas contra el coronavirus puedan ocasionar o incrementar el VIH en las personas.

Bolivia Verifica aclaró que existió una inyección que estaba siendo desarrollada por la Universidad de Queensland, pero que se abandonó el 10 de diciembre del 2020 porque los anticuerpos desarrollados a través del inmunizante interferían en el diagnóstico del VIH. Enfatizamos que la interferencia se daba en el diagnóstico no es que se producía el contagio o se empeoraba la enfermedad. También se informó que ninguna de las vacunas contra el coronavirus genera riesgos para las personas que viven con VIH.

Bolivia Verifica se contactó con Revollo para consultarle sobre sus afirmaciones, también se le hizo saber que la Organización Mundial de la Salud y la OPS no avalan el consumo de dióxido de cloro y que indican que el compuesto es tóxico para la salud. La presentadora respondió de la siguiente manera:

“Quienes hemos experimentado en carne propia la sanación con el dióxido de cloro y en la piel de nuestros seres queridos nunca más nos vamos a dejar convencer de lo contrario. Las instituciones supuestamente confiables seguramente tienen argumentos que no han terminado de verificar porque hay mucha información, más de 1.500 estudios científicos sobre el dióxido de cloro. No lo digo yo, están ahí, busquen simplemente y van a entender cómo es que funciona, pero lamentablemente las personas que no han experimentado nunca los beneficios como yo, como mis hijos, como yo en el embarazo, es hablar sin siquiera saber de lo que se está hablando”.

Si desea también puede leer: Karla Revollo opositora de las vacunas contra el coronavirus se vacunó en julio.

Sin embargo, Revollo no presentó ninguno de los estudios citados. Sobre esta postura, en una anterior entrevista con Bolivia Verifica el presidente de Clubes de Ciencia Bolivia y miembro del Directorio de la Fundación Science Clubs International, Omar Gandarilla, dijo que el último estudio presentado a favor del consumo del dióxido de cloro, solo mostraba imágenes de los libros del gurú de este producto, el alemán Andreas Kalcker. “Sería bueno que en lugar de publicar fotos de un libro, lo hagan con datos”, indicó.

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