Via La Razon

Lorgia Fuentes es la mujer que aparece encadenada y enmanillada en una cama de hospital. Su foto fue atribuida a Patricia Hermosa, exjefa de gabinete del expresidente Evo Morales. Poco se conoce de su historia y por eso este martes fue entrevistada en la transmisión digital Piedra Papel y Tinta, de La Razón.

El “cuento de terror”, como califica Fuentes a los abusos en su contra, comenzó en 2019, cuando A. Z. Áñez supuestamente empezó a hostigarla por “problemas mentales”, según dijo.

Fuentes es ingeniera civil y trabaja como consultora en una empresa china, está casada con un ciudadano ruso y tiene un hijo de ocho años.

Fuentes estuvo en contacto con A. A. Áñez un par de veces y dice que por una rencilla personal en contra suya presentó una denuncia escrita contra su persona al entonces ministro de Gobierno, Carlos Romero, en la que le acusa con calificativos atribuidos a su condición de mujer.

Cuando el gobierno transitorio de Jeanine Áñez tomó el poder, en noviembre de 2019, el hostigamiento por parte de esta mujer y de efectivos policiales creció de forma acelerada.  “Mis vecinos me informaban que policías civiles les pedían usar sus terrazas y ventanas para tomar fotos mías y de mi familia en mi hogar”.

Luego, contó que todo subió de tono. El periodista español Alejandro Estrambasaguas hizo un “trabajo de investigación” que fue presentado en diversos medios de comunicación, con el alegato de que Fuentes era la “Gabriela Zapata II”, en referencia a la mujer que supuestamente tuvo una relación con Morales y que gracias a esta relación mantuvo negociados con la empresa china CAMC.

A Fuentes se le acusaba sin pruebas de sacar tajada de negocios con empresas rusas y después de sufrir una serie de aspectos negativos con su salud. Un día fue secuestrada en un auto en el que había cuatro personas, del puente Amor de Dios, en la zona Sur de La Paz. 

Con los ojos vendados y enmanillada, los sujetos que la retuvieron en contra de su voluntad quisieron obligarla a firmar un documento en contra de Romero a cambio de su tranquilidad. Ante su negativa fue electrocutada “hasta convulsionar”, contó a Piedra, Papel y Tinta

Después del ataque mediático promocionado por el periodista español, Fuentes fue detenida mientras trataba de recuperarse de las consecuencias de un infarto cardíaco y de un accidente cerebro vascular en la clínica Prosalud de Miraflores. Hasta ahí llegaron efectivos policiales que levantaron el edredón con el que estaba cubierta y sin más reparos la encadenaron a la cama hospitalaria.

No recuerdo muy bien ese día, no estaba en buenas condiciones; llevaba pañales, me cuenta mi familia. Y por lo que veo videos, cuando llegaron a aprehenderme, recuerdo que se acercaron unos policías con uniforme y levantaron el edredón y me encadenaron a la cama; sentí la cadena fría, el bochorno por mi estado de salud y por mi pañal, y eché un grito desesperado por el sentir de ese momento”.

Estuvo 130 días encadenada y enmanillada a esa cama. Ahora, ella está resuelta a buscar justicia.

Su caso fue de conocimiento del Grupo Interdisciplinarios de Expertos Independientes (GIEI), en varios pasajes relata el hostigamiento y la persecución en su contra. “Por otra parte, el GIEI identifica que la persecución y el hostigamiento a exautoridades se realizó también de manera indirecta, a través de procesos seguidos en contra de terceras personas. Tales son los casos de Edith Chávez Arauco y Lorgia Fuentes”, dice.

Deja un comentario