Dolor y desazón entre los Guardianes del Pantanal. Los predios del refugio de animales silvestres, ubicado en el municipio cruceño de Puerto Quijarro, fue quemado, según la denuncia de la líder del lugar, Neira Buddelmann.

«13 años de preservación, en unas horas, quedaron destruidos en mi ausencia», dijo en sus redes sociales, donde acompañó un video en el que Buddelmann relataba que los bomberos llegaron tarde cuando ya todo se había quemado y apagado.​

Días atrás, la activista había recibido amenazas de personas anónimas y previo a eso fue citada por el Ministerio Público ante una denuncia en su contra que fue sentada por Juan Luis Adriázola Rodríguez, director del Parque Nacional Otuquis, por un supuesto delito de lesiones graves y leves. 

No obstante, se desconoce la causa certera del fuego. Buddelmann sostuvo que no hay señales del lugar por donde podría haber entrado el fuego, por ello considera que fue provocado y señaló que fue alguien que conocía de la dirección del viento para que las llamas puedan propagarse. Su mayor preocupación son los animales que estaban en el lugar.

​Hasta el refugio llegan animales lesionados por el fuego, con fracturas, quemaduras y otros. Han rescatado jaguares, ocelotes, pumas, gato gris y urinas, que hoy están libres.

“Yo vivo a orillas del Pantanal, acá no hay jaulas, solo una para protegerlos de otros animales cuando están lesionados, el resto anda suelto», señaló la activista medioambiental en 2020, en una entrevista que concedió a EL DEBER. Ahí atendieron a la osa Valentina y al tucán Tuki Tuki.

Su agrupación, denominada Guardianes del Pantanal, no solo rescata animales, también trabaja en la mitigación de los incendios, y, según sus propias palabras, ha sufrido incluso agresiones por la labor.

Otro antecedente se remonta a agosto de este año, cuando Buddelmann fue agredida por un funcionario del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) cuando fue a pedir información sobre las tareas contra los incendios que se registraron en Otuquis.

Deja un comentario