(Roberto A. Barriga/EL Andaluz)

Se conoció que el pasado lunes en horas de la tarde la Policía realizó en Sella Méndez el levantamiento legal del cadáver de una mujer de 42 años identificada como Juliana Cruz, a quien asesinaron estrangulándola, su cadáver fue encontrado por un niño que se encontraba por el lugar a 400 metros de la carretera.

Tras este nefasto suceso el colectivo de Mochas Copleras sacó un pronunciamiento en las redes sociales.

Mientras en Tarija y Potosí algun@s se Indignan por grafitis en paredes y enmudecen ante el asesinato de mujeres, a nosotras el dolor y la bronca no caben en el cuerpo.HAN ASESINADO A JULIANA, POR SER MUJER!!!

*No es UNA Menos, es a doña Juliana que la estrangularon por Mujer*

…Dulce para hablar, siempre sonriente y eternamente agradecida con todas las personas, era doña Juliana Cruz. Apurada por atender a sus niños y niñas y llevar insumos para el trabajo de carpinteria de su esposo en el penal, o caso contrario ir a vender al campesino…

Llevando a sus niños y niños donde le pedia, a la escuela, al CAIP, a EDYFÚ, a INTRAID, al CEEBA; fue la Mamá que hacia todo por apoyar a sus niños/as para que sean buenos estudiantes, y siempre escuchándome con atención que más debía hacer con las niñas/os; cuando parecia que no me entendía le hablaba al estilo Paicheño y ahí terminaba sonriendo y diciendome «Gueno Proje»…

Cada mañana despertaba a sus niños/os les preparaba desayuno bien endulzado en una jarra, tomaban; y Mario se iba al Candelero donde pasaba clases en el celular proporcionado por el CAIP, mientras luchaba con Pancho para que junto a Mario vaya al Candelero; que por lo general terminaba desobedeciendo.

Sebastiana y Esther eran peinadas y cambiadas para pasar clases en la casa de doña Elizabeth, la dirigenta del Barrio, porque el CAIP a ella le dejó el celular.

Doña Juliana dejaba la olla de comida colgada en la reja de la ventana para que sus niños comieran a medio dia; y se iba a ambular al campesino, vendiendo los vanquitos que hacia su esposo privado de libertad.

Siempre volvia cansada, con la boca seca y se sentaba en la puerta de su cuarto a acariciar a sus niños y escuchar las demandas…

Los jueves y viernes en la tarde, Sebastiana me esperaba a la 1pm peinada y cambiada para irnos al taller de lectura de EDYFU; retornabamos casi a la 7pm y doña Juliana recibía con una sonrisa a Sebastiana y me decia «Gracias Proje y hasta luego»…

Hoy todo cambió, acabaron con doña Juliana, con su sonrisa, las caricias para sus 4 niños/as, su saludo y agradecimiento eterno a la Proje del CAIP.

Gracias por tanto doña Juliana…, el compromiso es que se haga justicia y sus niñas/os, sufran lo menos posible.

El arte detrás del grafitti

Lina Castellanos

El hecho de que pintar en la calle sea un acto cargado de intenciones políticas, genera que muchas de las voces en contra de éstas reclamen que no haya una “propuesta estética suficientemente válida”. De esta forma, el resultado es considerarlo como vandalismo, en vez de entender que también es una expresión de arte válida con un mensaje que merece ser oído y si no es del todo apreciado, por lo menos no condenado. 

Quienes reclaman para estas pintadas, técnicas propias del arte como por ejemplo metáforas visuales, exploración pictórica, desarrollo técnico y prolijidad, (condiciones además injustas para quien quiere expresar sus pensamientos y emociones a través de una técnica artística) lo hacen para cierto tipo de graffiti en cierto tipo de contexto, es decir, no todo tipo de graffiti es juzgado de la misma manera, y la “calidez artística” no es precisamente lo que se evalúa en lo que es o no permitido. 

Algunos tipos de graffiti han encontrado espacios de distribución que son pactados por las instituciones legales propias de los lugares.Eso incluye cierto tipo de grafitti, en ciertos espacios de la ciudad y con ciertas normas estéticas y políticas que deben ser acatadas, (por ejemplo, los festivales de arte urbano).  Aunque los espacios “institucionalizados” para el graffiti son una opción, no sólo no es la única opción de poder hacerlo libremente, sino que además no hacerlo tiene mucha más coherencia con la propia naturaleza de éste. 

Es cuando el graffiti se escapa de estos espacios que se hace evidente el rechazo por parte de algunos sectores de la sociedad y, por lo tanto, de los medios de comunicación, desconociendo también que formar parte de estos espacios permitidos para el graffiti puede implicar conocimientos, acceso a espacios, oportunidades profesionales más cercanas desde un privilegio de clase, género y raza. Resulta importante preguntarnos si sólo estamos permitiendo que los muros de nuestras ciudades sean pintados por un sector de la población, más precisamente por el sector que no tiene ninguna conexión con la razón principal del grafiti: ser un grito de existencia en contra del poder. 

Este grito en contra del poder es algo que el graffiti sostiene desde varios ángulos: es un lenguaje propio de la calle, de sus ritmos, de su estética y sus protestas. Es uno de los pocos lenguajes que se escapa absolutamente de la academia, del estudio de las artes y de las técnicas artísticas. Siendo una vez más una forma de expresión que se escapa de lo institucional, ya sea artística, política e incluso económica. Al graffiti, especialmente a las escrituras pintadas en la pared, no le interesa la búsqueda de la “belleza”, el mérito público de hacer una obra de arte, el reconocimiento de las instituciones, sino todo lo contrario: la protesta, la molestia y la comunicación. 

Con orgullo podría decir este tipo de graffiti que es una de las pocas técnicas que no ha cedido al poder político y económico que el “street art” le ha propuesto, que es una de las pocas expresiones que el capitalismo no ha logrado captar para su beneficio. Por el contrario, se ha mantenido y actualizado a través de la historia, acompañando las luchas de quienes no son escuchados. Casi que resulta orgánico que con los grandes aportes que el feminismo ha traído sobre quiénes están detrás del poder, las pintadas en la pared se volvieran una herramienta aliada y fundamental en la lucha feminista, no sólo a través de los mensajes que vemos en las paredes, sino también con cada vez más latas de spray en manos de mujeres y disidencias dispuestas a seguir gritando en las paredes que existimos y resistimos.

Seguramente después de este #8M, y con las tensiones propias que por la pandemia existen actualmente ante el espacio público, aparecerán de nuevo pintadas con frases que demanden nuestros derechos, que inviten a la lucha y que nos recuerden que no estamos solxs, Desde el poder se seguirá entendiendo como un sin sentido estético y político, que se invitará a ser condenado. Lo valioso y potente es que desde este lado veamos en esos mensajes la potencialidad de quién lo hizo, además de la historia política y cultural que hay detrás de un trazo rápido de aerosol. 

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