El Andaluz / Yacuiba

La Unidad de Hemodiálisis del hospital Rubén Zelaya tiene cuatro nuevas enfermeras, quienes no están capacitadas para el manejo de los equipos, según el reclamo de la Asociación de Enfermos Renales de Yacuiba, que teme que esta supuesta inexperiencia derive en desperfectos de las máquinas que mantienen con vida a este grupo.

“Poco o nada le ha interesado la salud a la Secretaria de Salud (Valeria Zamora); ella hace quedar mal al alcalde al cambiar a profesionales que no están capacitados, estas personas no tienen conocimiento del filtro, lavado de filtro, conexión de máquinas, es un atropello y atentado contra nuestra salud”, cuestionó Hugo Mamani, dirigente de la Asociación de Enfermos Renales.

La Alcaldía de Yacuiba contrató a nuevo personal para el hospital Rubén Zelaya, en reemplazo de los salubristas que concluyeron su contrato, según aclaró la anterior semana el propio alcalde Carlos Brú. “No es que hemos despedido, su contrato se terminó”.

A la Unidad de Hemodiálisis ingresaron cuatro nuevas enfermeras, quienes tienen dificultades para atender a los enfermos renales a causa de su falta de conocimiento para el manejo de las máquinas de diálisis, aseguró Mamani, tras resaltar que estas cuatro personas reemplazan a “dos licenciadas en enfermería y dos auxiliares capacitadas”.

“Las enfermeras nuevas no están capacitadas para la Unidad de Hemodiálisis y eso es lo que nos preocupa, tenemos miedo a que por esta inexperiencia arruinen los equipos y repuestos que cuestan mínimamente 3.000 bolivianos”, sostuvo el dirigente.

Dicha unidad atiende a 48 enfermos renales que requieren de diálisis. Precisamente la anterior semana, el director del nosocomio, Oscar Aliaga, advirtió de esta falta de capacitación por parte del personal nuevo y mencionó que una de las áreas afectadas es la que atiende Hemodiálisis. Incluso señaló que la inexperiencia del nuevo personal de informática paralizó el sistema con el que atienden a los pacientes y les entregan los medicamentos. Por ello, recomendó a Brú tomar en cuenta estos problemas y recordar que el personal que sale fue capacitado por el Ministerio de Salud.

En ese marco, Mamani indicó que ya hizo llegar dos solicitudes a la municipalidad para sostener una reunión con la primera autoridad, con la finalidad de pedirle atención a sus demandas. Los enfermos renales piden la compra de un tanque de agua, el mantenimiento de equipos y la ampliación de la infraestructura.

“Hasta ahora no tenemos ninguna respuesta, él dijo que abriría las puertas a la población. Queremos ser escuchados ahora. Él no quiere hablar, manda a sus técnicos, pero es charla pura charla (…) el alcalde se ha equivocado porque Valeria Zamora solo charla”, aseveró.

El dirigente anunció que convocará a una reunión general para coordinar con los pacientes renales una marcha de protesta donde se sumarán los enfermos de Caraparí y Villa Montes, si el burgomaestre no se abre a escucharlos.

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