(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

El Servicio Nacional de Departamento de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) indicó a través de su sitio web oficial que den Tarija se tendrá temperaturas máximas cercanas a los 30 grados centígrados, y también activó alertas naranjas en otros departamentos donde se tendrán temperaturas que sobrepasaran los 39 grados centígrados.

Estamos en época seca en Tarija y la subida de temperatura lastimosamente llegó con focos de calor que se transformaron en incendio. Los bomberos voluntarios Ángeles en el Fuego acudieron a un llamado por la tarde, José Luis Salazar, comandante del grupo voluntario informó a El Andaluz que se inició un incendio en la comunidad de Pollas, pasando Alto España.

Es decir, el primer día de calor en Tarija fue suficiente como para que comiencen los incendios.

Por su parte el teniente, Rene Salazar, indicó al diario de Tarija que más del 90 por ciento de estos incendios se dan por la mano del hombre, la mayor causa es el chaqueo irresponsable, las personas para limpiar el terreno lo incendian sin medidas de seguridad, el viento lleva brasas a otras zonas y se vuelve un dolor de cabeza.

El año pasado Salazar indicó que cinco bomberos perdieron la vida tratando de sofocar estos desastres, además de apuntar que el Gobierno Departamental y municipal no les dota de equipo, todo se lo pagan ellos.

Los bomberos necesitan alrededor de 16.000 bolivianos para tener equipo completo para poder combatir el fuego, el municipio de Tarija y la Gobernación nunca les dotaron de anda, sin embargo, otros municipios en Santa Cruz si los ayudaron, debido a que atenden incendios en ese territorio o también.

Alertas naranjas en Bolivia

SE PRONOSTICA TEMPERATURAS MÁXIMAS POR ENCIMA DE SU PROMEDIO, CON PROBABILIDAD DE ALCANZAR TEMPERATURAS DE 36ºC A 39ºC DESDE EL DÍA MARTES 17 HASTA EL DÍA JUEVES 19 DE AGOSTO EN:

  • DEPARTAMENTO DE SANTA CRUZ, PROVINCIAS: ICHILO, SARA, SANTIESTEBAN, WARNES, IBAÑEZ, GUARAYOS, ÑUFLO DE CHAVEZ, VELASCO, SANDOVAL, BUSCH, CHIQUITOS Y CORDILLERA.
  • DEPARTAMENTO DE COCHABAMBA, PROVINCIAS: NORTE DE CARRASCO Y CHAPARE.
  • DEPARTAMENTO DE BENI, PROVINCIAS: MOXOS, MARBAN, CERCADO, BALLIVIAN, YACUMA, MAMORE, ITENEZ Y VACA DIEZ.
  • DEPARTAMENTO DE PANDO, PROVINCIAS: F. ROMAN, ABUNÁ, N. SUAREZ, MANURIPI  Y MADRE DE DIOS.
  • SE PRONOSTICA VIENTOS MODERADOS A TEMPORALMENTE FUERTES DE DIRECCIÓN NOROESTE CON VELOCIDADES ENTRE 60 A 90 Km/h, DESDE LA MAÑANA DEL DÍA MARTES 17 HASTA LA NOCHE DEL DÍA VIERNES 20, ROTANDO A DIRECCIÓN SUDESTE DESDE LA MAÑANA DEL DÍA SÁBADO 21 HASTA LA NOCHE DEL MISMO DÍA A OCURRIR EN:  
  • DEPARTAMENTO DE SANTA CRUZ. AFECTARÁ LAS PROVINCIAS: IBAÑEZ, WARNES, ICHILO, SARA, SANTIESTEBAN Y OESTE DE LAS PROVINCIAS CORDILLERA Y CHIQUITOS, SUR DE GUARAYOS Y ÑUFLO DE CHAVEZ.

 LA SUPERFICIE QUEMADA EN DOS DEPARTAMENTOS DEL PAÍS SE ACERCA AL MILLÓN DE HECTÁREAS

Este reporte es “antes de la época crítica”, aclaró Armando Rodríguez, especialista en teledetección, en la Dirección de Proyectos de Conservación de Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), enfatizando en que este abarca el periodo comprendido entre enero y julio de 2021.

FAN dio a conocer su más reciente informe sobre los incendios forestales en el país. Las conclusiones: 749 mil hectáreas quemadas hasta el 31 de julio de este año en Beni y Santa Cruz, acaparando ambos departamentos el 93% del total nacional. Hasta esa fecha, Beni registró aproximadamente 600 mil hectáreas, el 75%, y Santa Cruz 137 mil hectáreas, es decir el 18%.

La cantidad de territorio afectado se acercaría al millón de hectáreas, considerando que, hasta los primeros diez días de agosto, la Gobernación de Santa Cruz ya hablaba de aproximadamente 200 mil hectáreas.

El monitoreo de la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano (FCBC) hasta el 12 de agosto, estableció que la superficie quemada iba por 226.609 hectáreas, la mayor parte en San Matías, con más de 186 mil hectáreas; seguida por Tucabaca (Roboré), con más de 17.500 hectáreas; luego por Otuquis, con casi 12 mil; Laguna Concepción, con más de 7.600; y comunidad Candelaria, con más de tres mil hectáreas.

El dato desconcertante es Beni, que casi no apareció en el panorama noticioso, pero que tiene cifras por encima de Santa Cruz. Según Rodríguez, esto se debe a que la ocurrencia de las quemas en Beni se distribuyó a lo largo de los meses del año, a diferencia de Santa Cruz, donde se reportaron incendios en grandes áreas, pero en un menor rango de tiempo, con una continuidad de entre siete y diez días.

La mayor superficie quemada en el país se concentró en los meses de junio y julio, mostrando un incremento de 62%, en comparación con 2020, y de 48% con respecto a 2019, para el mismo periodo de análisis.

Del total nacional de este año en áreas quemadas, hasta julio, el 89% correspondía a superficies quemadas en áreas no boscosas (pasturas, arbusto y herbazales), 8% en áreas de uso agropecuario, y 3% en áreas boscosas.

El experto de FAN explicó que hay un incremento bastante notorio -en estos años- de quemas en áreas agropecuarias. Cree que tiene que ver con las restricciones de las autorizaciones para las quemas, lo que ocasiona que el trabajo con el fuego se adelante.

“Nuestras gráficas muestran que los meses anteriores (de 2021), a diferencia de los años 2019 y 2020, son superiores, tratando de apurarse y no llegar al último mes de permiso de quemas”, explicó Rodríguez.

La información de FAN apuntó a que las áreas quemadas en el país en bosque (sin contar aún San Matías y Tucabaca) sumaron más de 24 mil hectáreas hasta el 31 de julio de 2021, concentrando la mayor superficie afectada en los meses de junio y julio. En comparación a los años anteriores, la superficie total quemada en bosque en 2021 mostró un incremento de 72% con respecto a 2020, y un incremento de 32% con respecto a 2019.

Según la FCBC, entre los años 2019 y 2020 se quemaron en Santa Cruz 5,9 millones de hectáreas, afectando a 3,5 millones de ha (59%) de bosques; dos millones de ha (34%) de áreas no boscosas (sabanas, vegetación herbácea arbustiva y chaparrales); y casi 400 mil ha (6%) de áreas agropecuarias o deforestadas (antrópico).
Entre 2019 y 2020, la recurrencia de estos incendios en el año 2020 fue de 366.654 ha (17%) que se volvieron a quemar.

Sobre las áreas que se queman de forma recurrente, Rodríguez explicó que el fuego siempre pasa por Otuquis, aunque en diferentes magnitudes desde el año 2000. En segundo lugar de recurrencia ubicó a San Matías, por el tipo de vegetación, pantanal y cerrado. El tercer lugar lo dio a las sabanas de Beni, cerca de Trinidad, al sur, que se queman todos los años.

Rodríguez explicó que, si bien la memoria colectiva recuerda más el incendio de 2019, fue de mayor magnitud el de 2010 en cuanto a extensión, con la diferencia de que hubo menos impacto mediático y de redes sociales.

Relación entre años

Sin embargo, Alcides Vadillo, director regional Santa Cruz de la Fundación Tierra, cuestionó que, bajo esa línea, no solo parece una competencia, sino que se están normalizando los incendios forestales, un tema que levanta ronchas.

“Es como si fuera normal que haya incendios todos los años y que, si hubo menos incendios este 2021, entonces hay ganancia. Por Dios, no es normal, no son parte de las actividades naturales, son consecuencias de lo que hacemos. No podemos caer en ese tipo de barbaridades”, dijo.

Sobre las declaraciones de Omar Quiroga, director nacional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), de que este año se registraron menos incendios con relación al año pasado, FAN confirmó que, al menos en Santa Cruz, en el periodo de enero a julio, en 2019 se anotaron 107 mil hectáreas quemadas; 72 mil hectáreas en 2020; y 137 mil hectáreas en 2021.

El titular regional de Fundación Tierra aceptó que, si bien sirve como elemento de referencia, justamente en los primeros días de agosto el fuego se disparó.

Chiquitania, la víctima

María Teresa Vargas, directora de la Fundación Natura, tocó el tema de los incendios desde la perspectiva de cómo afecta la disponibilidad del agua, siendo la Chiquitania una zona que es azotada por la sequía en los últimos años.

Hay tres efectos directos del fuego. En la infraestructura de agua, que se destruye; en el bosque, que pierde la función catalizadora de efecto esponja; y, por último, se contaminan las fuentes de agua y hay presencia de cenizas en el agua, con un nivel ácido que hace casi intomable el agua para los seres humanos y los animales. Son los efectos que hemos medido”, informó.

La organización Apoyo Para el Campesino-Indígena del Oriente Boliviano (Apcob) realizó un informe sobre la vulnerabilidad del bosque y el sistema de vida de las comunidades chiquitanas ante el fuego.

La investigación dejó en evidencia que la zona ya desde antes sufre los efectos del cambio climático, como la prolongada y cada vez más frecuente sequía, y que, con la arremetida de los incendios, sobre todo de la magnitud de los sucedidos en 2019, se ve afectada la cobertura boscosa que ofrece un sinfín de bondades, por su relación ecosistémica.

El aprovisionamiento de agua, de madera, de alimentos, de plantas medicinales, la regulación de la temperatura, de los suelos, de las plagas y de las enfermedades, todos estos factores se supeditan a la salud del bosque. Comunidades como Lomerío y Monte Verde son altamente dependientes de los servicios que se generan en los ecosistemas. Un ejemplo, las plantaciones de copaibo de Monte Verde.

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