Un encuentro entre la policía Lizeth F. B., de 23 años, y la voluntaria del Grupo de Apoyo Civil a la Policía (Gacip) Brenda V. M., de 22 y novia del ahora excomandante departamental de la Policía de Potosí Juan Carlos Alarcón, derivó en una denuncia contra el  oficial por intento de violación contra la uniformada. Alarcón fue relevado del cargo sin proceso en su contra.

“El coronel me jaló del cabello, me empezó a forcejear y me metió a su dormitorio, cerró la puerta me dio una bofetada (…), posterior a los gritos de auxilio mi amiga empezó a golpear la puerta para intentar ayudarme porque el coronel Alarcón quería violarme, no lo denuncié porque me amenazaba con cambios de destino”, es parte de la declaración que dio la policía Lizeth F. B. ante la Fiscalía Policial de Potosí, el 23 de julio de este año, dentro de un proceso abierto de oficio por esa instancia debido a los incidentes que se habían registrado en el domicilio del ahora exjefe policial.

“Todo pasó como está en mi declaración y mi amiga Brenda también declaró (sobre el mismo hecho, el 25 de julio), pero ahora dicen que ella ha cambiado su versión, creo que la amenazaron. La verdad yo tampoco quiero hablar más del tema porque me siento amenazada y presionada por todo lo que está pasando”, afirmó la uniformada.

La policía Lizeth F. B. manifestó que todo pasó el 26 de mayo. Según su versión, esa noche, mientras ella y su amiga festejaban en una discoteca, el jefe policial llamó a Brenda, con quien tenía una relación amorosa. Recogió a ambas en su vehículo y las llevó a su departamento, ubicado en la parte posterior de las oficinas de Tránsito, donde entre las 22:30 y la media noche   sucedió el presunto intento de violación.

Luego de forcejeos y la intervención de otros oficiales, el caso fue derivado esa misma noche a la instancia disciplinaria policial.

 Sin embargo, la denuncia en esa instancia   señala que la mujer policía insultó al jefe policial luego de abrir la puerta de la habitación del coronel a patadas. Fue dentro de ese caso que ambas mujeres prestaron declaraciones, Lizeth F. B. como sindicada y Brenda V. M. como testigo, por ser civil, y es ahí donde se conoció la situación que atravesó  la uniformada.

 Brenda V.M. confirmó en su declaración que fue ella quien forcejeó en el ingreso, al oír los gritos de auxilio de su amiga.

Pero Alarcón negó la relación de hechos referidos por Lizeth y -en contacto con este medio- aseguró que la demanda se trata de  “un complot” para evitar su ascenso al grado de general, el cual, sostiene, podría concretarse, pues reúne los méritos que deben ser evaluados por el Ejecutivo.

El coronel, que este año cumplió 32 años de servicio en la Policía, admitió que mantenía una relación amorosa con Brenda V. M. “como personas mayores de edad”. Dijo que no conocía personalmente a la policía denunciante, pero que sabía de ella, debido a dos sanciones disciplinarias que había firmado en cambios de destino por faltas al puesto de trabajo.

Aseguró que el director nacional de Régimen Penitenciario, Bernardino Baldivieso, abogó por la uniformada al aducir que el papá de la policía era quien pedía que no se la cambie de destino. “Yo valoré ese pedido en el marco de las normativas, no hubo injerencia”, sostuvo Alarcón.

Manifestó que la noche del incidente, él se encontraba en su habitación, en una cena con dos personas, cuando la uniformada y su novia llegaron y  forzaron su puerta para ingresar. Aseguró que  Lizeth F.B. le reclamó por los cambios de destino, hecho que él reprendió e hizo llamar a otros oficiales para que retiren a ambas mujeres y se inicie una investigación disciplinaria.

Dijo que hace unos días lo notificaron con el rechazo de la denuncia y se sorprendió debido a que él no figuraba como denunciante, pues en los archivos se señala que el proceso fue abierto “de oficio” en instancia  policial.

Por su lado, Brenda V. M. no quiso hacer comentarios sobre el caso, pero por breves  mensajes de texto señaló que la relación con Alarcón se inició cuando ella aún era voluntaria del Gacip. La joven  negó la veracidad de la declaración inicial que hizo y escribió que tiene pruebas de que Lizeth F.B. la obligó a realizar esas declaraciones  en su favor.

Tanto Lizeth F.B. como el coronel Alarcón señalaron que al momento no existe ningún proceso abierto por estos hechos, pese a que la Ley de Régimen Disciplinario, el Código Penal y la Ley 348 de lucha contra la violencia hacia la mujer estipulan que el proceso penal debe abrirse de oficio, luego de conocer una declaración de las características que dio la uniformada.

El comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, señaló que no hay informes del inspector general, Alexander Rojas, sobre este caso y tampoco conoce del inicio de investigaciones en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

Sin embargo, Aguilera confirmó ayer que  Alarcón fue relevado del cargo y en su lugar se designó al coronel Juan Carlos Mendoza Heredia. El nuevo comandante de la Policía de Potosí pertenece a la promoción 1991 de la Academia Nacional de Policías (Anapol) y según la norma, al darse su nombramiento, los coroneles -que aún prestan servicio- de las promociones 89 y 90 pasarían a la jubilación, porque el reglamento impide que un inferior imparta órdenes a oficiales con más antigüedad.

Coroneles del mismo curso de Alarcón señalaron que el oficial tiene protección política y de parte del Comando General, debido a que es el segundo caso en el que se lo denuncia por violencia sexual hacia funcionarias policiales. En contacto con este medio, también señalaron al excomandante de la Policía de Potosí  de ser quien dio información al viceministro de Descolonización, Pelagio Condori, sobre los policías supuestamente implicados en el denominado caso del motín policial de  noviembre de 2019.

Alarcón rechazó ese extremo, manifestó que sí tuvo contacto con el viceministro Condori en varias ocasiones, pero en el marco de sus labores como jefe departamental de la Policía de Potosí.

Hay  denuncias anteriores contra  Alarcón en la Felcv en 2020

Antecedentes  El 28 de mayo de 2020, el entonces comandante general de la Policía  Rodolfo Montero  dejó sin efecto el relevo del director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv),  Juan Carlos Alarcón, un día después de que éste fue reasignado a la dirección de la Escuela Superior de Policías y se había presentado una denuncia en su contra por supuesto direccionamiento de casos.

Reporte  Ese año, dos días antes, el personal de Inteligencia de la Felcv  presentó un informe  ante la Inspectoría General de la Policía  sobre cuatro procesos en los que Alarcón, supuestamente, ejerció presión sobre los investigadores de esa repartición, con el fin de beneficiar a determinadas personas.

Favorecimientos  En uno de los casos, el 22 de abril de ese año, el exdirector regional de la Aduana Nacional Miguel Antonio Ch. B.  fue denunciado por violación y logró fugar a un primer operativo por “órdenes mal dadas” por parte de Alarcón. El funcionario fue aprehendido y procesado días más tarde. En una segunda denuncia, del 29 de abril, estaría involucrado el exayudante de Alarcón, acusado de agredir a una militar, con la que mantenía una relación extramarital.

Pagina siete

Deja un comentario