Abrigarse y tomar bebidas calientes: Tarija bajo cero

(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) el pasado fin de semana emitió una alerta Naranja para Tarija debido a las bajas temperaturas que se podían registrar y se registraron en el departamento. Inclusive llegamos a tener por las madrugadas temperaturas bajo cero.

El SENAMHI vuelve pronosticar para hoy temperaturas bajo cero, se tendrá una mínima de -2C° y una máxima de 21C°, el martes se tendrá una mínima de -1C° y una máxima de 27C°.

El miércoles mejorará levemente, no tendremos temperaturas bajo cero, pero igual estarán pegadas mínimo valor.

Tutiempo.net. Tiene un pronostico más variados respecto a las máximas, el día de hoy pronostica una máxima de 4°C y el martes una máxima de n14C°, las mínimas para el lunes y el martes son de -2C°.

Según la información oficial de SENAMHI estaremos con cielos nubosos por la mañana, poco nubosos por la tarde y noche, probabilidad de heladas por la madrugada, humedad relativa variará entre 80% y 60%, vientos CALMOS por la mañana, débiles de dirección SUDESTE por la tarde, con una velocidad entre 10 y 20Km/h., descenso de temperaturas.

Mantenemos al alerta naranja, por el momento no tenemos reportes de que se vuelva a registrar una nevada como la ocurrida en el 2019.

Qué significa el color de las alertas climatológicas

  • Nivel rojo: Implica que se esperan fenómenos meteorológicos excepcionales con potencial de provocar emergencias o desastres.
  • Nivel naranja: En este nivel se esperan fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente.
  • Nivel amarillo: El SMN pide que se informe de posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.
  • Nivel violeta: En este nivel se esperan fenómenos que pueden presentar inconvenientes o dificultades en el normal desenvolvimiento de la vida social.
  • Nivel verde: El último nivel implica «tranquilidad», según los expertos. En este grado no se esperan fenómenos meteorológicos que impliquen riesgos.

El coronavirus prospera con las condiciones invernales

Basándose en las experiencias pasadas con el resfriado estacional y la gripe, los expertos en salud pública han advertido de un posible aumento de casos de coronavirus en invierno, ya que el clima frío obliga a las personas a quedarse en espacios cerrados donde prospera la transmisión aérea. Lamentablemente, esta predicción se ha hecho realidad, ya que los casos, las hospitalizaciones y las muertes en los Estados Unidos alcanzaron máximos sin precedentes en las últimas semanas y no parece que vayan a disminuir.

Morris y sus colegas publicaron un original sin revisar en el que examinaban uno de los factores que podría haber causado este aumento: cómo cambia la estabilidad del coronavirus con la temperatura y la humedad del aire.

Descubrieron que las temperaturas más bajas y la humedad extrema —tanto alta como baja— hacen que el virus sea estable e infeccioso durante más tiempo. Las bajas temperaturas ralentizan las reacciones químicas, como las que causan que la degradación de los virus. Esto significa que el coronavirus puede flotar sin trabas en las gotículas respiratorias durante más tiempo.

La humedad más baja evapora las gotículas, que se vuelven más pequeñas, lo que facilita que el virus se tope con otros productos químicos en la gotita y que se inactive, pero solo hasta cierto punto. Si las gotículas se vuelven demasiado pequeñas, las sales naturales de los fluidos que exhalamos se cristalizan y atrapan el virus; así, se preserva y despierta cuando la gota se disuelve en las vías respiratorias de un nuevo anfitrión.

Por desgracia, unas temperaturas y humedad bajas son las condiciones exactas durante los meses de invierno. Otras variables, como las personas que se quedan en espacios cerrados y no reciben suficiente luz solar, tampoco pintan un panorama muy optimista.

«Hay varios factores que apuntan en la misma dirección, varias razones para esperar que los virus respiratorios sean más complejos en invierno», dice Morris.

Estas condiciones invernales también pueden afectar a la otra mitad de la ecuación de la infección: los cuerpos infectados.

La luz solar

El hecho de que más gente se quede en espacios cerrados debido a la pandemia agrava otra desventaja del invierno: la reducción de la vitamina D. Quizá estés familiarizado con la vitamina D por su mención en los cartones de leche. Pero además de fortalecer los huesos, la vitamina D desempeña un papel importante en la modulación de nuestras respuestas inmunitarias e influye en al menos 200 vías químicas involucradas en estas defensas esenciales, explica Annelise Barron, bioingeniera de la Universidad de Stanford que diseña versiones sintéticas de las moléculas naturales.

En particular, le interesa replicar un péptido (o proteína pequeña) llamado LL-37, una molécula antiviral, antibacteriana y antifúngica potente que está naturalmente presente en humanos. Esto se debe a que los primates son el único subgrupo de mamíferos que depende de la capacidad del cuerpo para absorber la luz solar y fabricar vitamina D para producir este péptido antimicrobiano.

Nuestra piel fabrica vitamina D empleando los rayos ultravioleta B del sol para abrir uno de los anillos de carbono de un precursor químico de colesterol. Aunque alimentos como los pescados grasos o la leche enriquecida pueden aportarnos parte de la vitamina D que necesitamos, la luz solar aumenta nuestros niveles, lo que supone un problema para quienes viven más lejos del ecuador.

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