Por día, entre 1 y 2 pacientes de Terapia Intensiva reciben el alta médica en el HRSJD

Gabriel Morales Espíndola/El Andaluz

A sus anchas, la tercera ola de contagios de la pandemia colapsó el sistema sanitario en los cuatro puntos cardinales del país, la variante brasileña del Covid-19 y el deterioro de las defensas de un sinnúmero de pacientes, paulatinamente tiñe de rojo los pasillos en cada centro de salud donde se combate la emergencia, esto sumado a la escasez del oxígeno y personal humano que, como en todos los ámbitos, tiene un límite al momento de ejercer sus funciones.

El jefe de Terapia Intensiva de la sala COVID-19 del hospital regional San Juan de Dios (HRSDD), Roberto Mérida Maldonado, aseveró que entre 1 y 2 pacientes son dados de alta en la unidad que comanda, empero esta cifra se reduce a nada en comparación con la ingente cantidad de enfermos que solicitan un espacio para ser internados, al presentar un grave deterioro en su capacidad pulmonar.

“En promedio, una cama de Terapia Intensiva está ocupada entre 3 y 4 semanas, en el mejor de los casos, esto desde luego que es bastante tiempo comparado con la cantidad de gente que acude al Hospital”, mencionó.

El problema es simple, o complejo según la óptica; los países que han logrado controlar la pandemia del SARS-CoV-2, como Alemania y Singapur, reúnen un común denominador, practicar pruebas de coronavirus en masa, pero no solo a la población vulnerable sino a la sociedad en su conjunto, pero además rastrear efectivamente en qué área se ha diseminado el virus con mayor facilidad, reuniendo datos de vital importancia para atender médicamente a los “grupos focales”.

En Bolivia estas dos medidas han sido aplicadas desde el inicio de la emergencia sanitaria, gracias al sistema de georreferenciación asumido en coordinación entre el Instituto Geográfico Militar (IGM) y el Servicio Departamental de Salud (Sedes) que, según explica la jefa de Epidemiología, Claudia Montenegro, se constituye en un mecanismo capaz de brindar información exacta sobre dónde se emplazan los focos de contagio y su incidencia en la región.

La detección temprana del Covid-19, permite tratar con mayor eficacia a los pacientes positivos, pero además sirve como un “freno” natural al contagio masivo al evitar que este circule libremente por las calles, al menos esto dicta la teoría.

En otro de los países que fue severamente golpeado, Corea del Sur, la pandemia no discriminó entre grupos etarios o clases sociales para asomar su fúnebre crespón en cuestión de meses, aunque una de las estrategias más efectivas para revertir este proceso fue el aislamiento estricto, abarcando incluso a personas asintomáticas. Esto permitió detener sustancialmente las muertes a pesar de practicar, en promedio, no más de 60.000 pruebas de hisopado nasal al día en toda la nación.

Sin embargo, para la secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, María Lourdes Vaca, la ciudadanía boliviana y, particularmente en el departamento de Tarija, no cumple a cabalidad con la cuarentena que demostró buenos resultados cuando se aplicó de manera rígida.

La dinámica de la economía nacional, que se sustenta en gran parte en el comercio “día a día”, se constituye en uno de los factores para que el virus circule en cada esquina, a pesar de que esto no va de la mano con criterios médicos.

“Según el informe que elabore el Servicio Departamental de Salud, este martes el COED tomará determinaciones para poder frenar una ola de contagios, creemos que no hay sistema de salud que aguante si no se cumplen las disposiciones de prevención, para disminuir los contagios debe dejar de circular el virus y, para que eso pase, la gente debe dejar de circular”, consideró la secretaria departamental.

En la víspera, un lote de 70 cilindros de oxígeno medicinal arribó al Hospital San Juan de Dios gracias a las gestiones entabladas por el Ejecutivo Nacional, que confirmó también el inicio de las negociaciones con la república Argentina, para dotar de mayores cantidades de este insumo.

La problemática sobre el desabastecimiento limita a las autoridades departamentales para incrementar el número de camas de terapia intensiva en este nosocomio, que además precisa de la disposición de equipamiento y personal de salud para monitorear constantemente a los pacientes.

Deja un comentario