La venta de comida rápida se impone en medio de la pandemia

Los característicos carritos se estacionan en cualquier esquina, calle, avenida o sitio abierto para ofrecer sus productos “al paso»

Puestos de comida se multiplican

Gabriel Morales Espindola/El Andaluz

La crisis económica que se vive en el departamento generó un crecimiento masivo en cuanto la proliferación de carros de comida rápida que ofrecen productos como hamburguesas, milanesas, lomitos y salchipapas a precios accesibles.

Con el tiempo, los locales y carritos de comida rápida innovaron y se adaptaron a los deseos del consumidor, entre ellos el precio del producto. Los propietarios de estos negocios, perciben que existe una tendencia del consumidor de acudir a los lugares más económicos, por ello buscan una fórmula o ideas diarias para cubrir con las necesidades de sus clientes.

Según Carlos Valderrama; uno de los propietarios de un carrito de los muchos que hay en el Parque Temático, manifestó que inició su emprendimiento debido a que, una vez que culminó sus estudios en la universidad, no encontró una fuente laboral en la cual sustentarse, por este motivo tomó la decisión de emprender su negocio que si bien no le da la cantidad de dinero que le gustaría, le ayuda para sobrevivir y sostener a su familia.

“Son varios años desde que inicié este pequeño proyecto que al principio costó mucho porque las autoridades venían, nos desalojaban y teníamos que volver a posicionarnos debido a que no teníamos como más sostenernos, primeramente éramos nosotros con nuestro carrito y poco a poco la zona se fue poblando de más personas que se querían dedicar a este negocio en el que hay días buenos y hay días malos. Pero prefiero continuar trabajando como propietario que volver a buscar un trabajo en el que si bien tendré un salario fijo es bastante bajo”, explicó.

Los carros que están legalmente establecidos y cuentan con los permisos correspondientes no superan la media centena, por lo que el problema en nuestro municipio es que actualmente hay más de 200 en diferentes puntos de la ciudad.

Por su parte, otra vendedora, Edith Martínez, de 27 años indicó que constantemente se tiene problemas con las personas debido a que no están de acuerdo y se molestan con la actividad que ellos realizan, ya que consideran que la actividad económica a la que ellos se dedican es informal.

Explicó que son muchos los vecinos con los que tuvieron problemas por estacionar los carritos en la calle, debido a esta situación se tuvieron que trasladar varias veces de lugar.

“Afortunadamente las personas ya se hicieron la idea, los vecinos de la zona se acostumbraron a vernos aquí y consumen los productos que comercializamos por lo que creemos que la situación ha mejorado tanto para ellos como para nosotros”, dijo.

Los espacios más comunes para realizar ésta actividad son el parque Temático y el parque Bolívar, por lo que los propietarios de estos negocios móviles deben estacionar en las calles más transitadas.

Evelyn Mendoza, propietaria de uno de los carritos ubicados en el parque Temático, explicó que la proliferación de los comercios de comida se debe a la necesidad laboral que existe dentro del municipio y del departamento.

“La mayoría de las personas que emprendemos un negocio es debido a la falta de ofertas laborales o al bajo salario que te ofrecen los empleadores, por lo que muchos de nosotros, como es mi caso, recurrimos a nuestros padres para que nos inyecten un capital y podamos emprender un negocio que pueda ser rentable y nos dé y genere las condiciones necesarias para vivir”, refirió

Mendoza manifestó que no se debería ver este tipo de actividad como algo que hace «fea» a la ciudad, anhela tener un espacio proporcionado por el municipio para que ellos se instalen y las personas puedan apersonarse a estos lugares donde estén debidamente ordenados y, así, el cliente tenga un lugar donde degustar los productos que ofrecen.

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