Psicólogos profundizan técnicas alternativas para la superación de traumas

La terapia regresiva se ha constituido en una forma de sortear lagunas provocadas por un episodio nefasto, que no tiene fecha de identificación y termina por afectar la vida de las personas

Gabriel Morales Espíndola/El Andaluz

La terapia regresiva es un método transpersonal donde el ser humano es capaz de llegar al origen de sus emociones, derivadas de las sensaciones y síntomas que le perturban, que incluso puede somatizar en el plano físico.

A través de dicha técnica se ha descubierto que esos disturbios emocionales están latentes en el alma de las personas como consecuencia de experiencias pasadas, las que se pueden reactivar ante determinadas circunstancias, causando problemas.

Al entrar en contacto con esas emociones, el ser humano experimenta un estado expandido de conciencia, lo que facilita el acceso al proceso regresivo. De este modo, los terapeutas pueden seguir el hilo conductor de la emoción hasta llegar a su origen, que puede estar en cualquier momento anterior al actual.

Durante una regresión, el individuo puede revivir experiencias acontecidas en su primera infancia, durante el nacimiento o cuando permanecía en el vientre materno e incluso puede regresar a una vida anterior.

Desde siempre, el ser humano viene haciéndose tres preguntas fundamentales, ¿De dónde vengo?, ¿para qué he venido? y ¿la muerte es el final de todo? Mediante la terapia regresiva puede hallar respuesta a estas cuestiones.

La terapia regresiva es un conjunto de técnicas milenarias. Es el legado de culturas occidentales y orientales que unieron sus conocimientos para ofrecer un antídoto al profundo sufrimiento del hombre y que en la actualidad se ha diversificado, mejorado de la mano de la medicina como de la psicología.

Una de las ventajas de emplear la inducción hipnótica o terapia regresiva, frente a otras técnicas de afrontamiento de la situación bloqueada, es que garantiza que los sentimientos como las emociones que se están reviviendo durante la sesión no van a influir en la actualidad, pues se establecen barreras psicológicas para que únicamente se mantenga el conocimiento de la situación pasada que se consiga explorar en la sesión, para poderlo así integrar en su vida.

El especialista en psicología clínica prenatal e investigador, Edgar Zenón Nina Ochoa, explicó que parte de los traumas, depresión, sentimientos de culpa, ansiedad, tristeza y otras veces están arraigados, a la vivencia de la madre durante el embarazo, cualquier situación traumática afecta en una u otra medida al nuevo ser.

Los descubrimientos que se alcanzan a través de la terapia regresiva a veces provocan una recuperación espontánea de los síntomas que llevaron a la consulta, una vez averiguado su origen. En otras ocasiones, son empleados para avanzar con otras terapias, teniendo en cuenta que se conoce la causa y con ello, puede trabajar para reconstruir el recuerdo, de forma que se integre en la vida de la persona sin necesidad de dejar secuelas.

“Casos de ansiedad, estrés en jóvenes, la mayoría de las veces radican en traumas que sufre la madre durante la gestación, que son solucionables, gracias a esta terapia que consiste en enfrentar los miedos, acontecimientos traumáticos”, explicó Nina.

Según el especialista, el inconsciente es una grabadora hasta los 11 años y a partir de los 13 años, rebobina y se repite, motivo por el que se tiene conductas repetitivas, apegos, círculos viciosos, culpas, resentimientos u otros.

Gina Rosa Molina, de 34 años, inició la terapia llena de miedos e inseguridad, porque tenía problemas y traumas en su relación matrimonial.

“Mis traumas venían desde el vientre de mi madre, porque ella vivió maltrato por parte de mi padre, situación que descubrí con esta terapia. Mi mamá, recibía golpes de mi papá, por lo que para mí se normalizó esta situación, dentro de mi relación amorosa, por lo que entré en una profunda depresión”, explicó.

Molina, relata que en una de sus últimas crisis antes de visitar al terapeuta, intentó suicidarse saltando del décimo piso de su departamento, lo que llevó a sus padres a contactar a un terapeuta especialista, quien les sugirió este método.

“Es como renacer, empezar de cero, logré ver incluso como elegí a mis padres antes de nacer. Esta terapia me puso frente a mis traumas hasta que los superé, las sesiones son pesadas, pero, es increíble lo beneficioso de esta terapia”, expresó.

Resaltó que esta terapia incluso mejoró su rendimiento intelectual, porque tenía problemas desde el colegio y la universidad, situación que cambió.

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