Medio tarijeño desenmascara mega proyecto que contaminará a Chuquisaca y Tarija

(EL Andaluz)

Verdad con Tinta dio a conocer un reportaje donde se muestra que al autoridades nacionales y departamentales desconocen el impacto ambiental que causará la construcción de una represa en el cañón del Pilaya.

Según develó Verdad Con Tinta, las especificaciones técnicas entregadas, por Ende, la represa tendrá una altura de 160 metros y una coronación de 380 metros, que viene a ser el ancho de la parte superior del muro.

Tendrá una capacidad de embalse de 1.334 hectómetros cúbicos (hm3), que equivalen aproximadamente a 453 600 piscinas olímpicas, y generará 1.842,8 gigavatio por hora (GWh), lo que equivale a la cuarta parte de energía que consume actualmente el país, aunque la totalidad de ella será exportada.

El grupo de periodistas entre ellos Jesús Vargas, pudo demostrar que la versión de autoridades sobre beneficios para el riego son puestas en duda por expertos en la materia, es decir existe una mentira para ensalzar el proyecto.

El informe del Gobierno Regional del Gran Chaco indica que las aguas que salgan del embalse, serán derivadas al río Pilcomayo incrementando “sustancialmente” su caudal en la región chaqueña del departamento de Tarija.

El secretario de Medio Ambiente del Gobierno Regional del Gran Chaco, Gilmo Cardozo, dijo en enero de 2019 que construirán en esa provincia tarijeña canales en ambas márgenes del río Pilcomayo para que las aguas sean conducidas hacia las diferentes comunidades a través de ductos y sistemas de distribución.

A pesar de todas esas declaraciones, el Estudio de Diseño Final realizado por la empresa Asociación AH Carrizal no incluye el componente riego en su diseño.

Para el ingeniero ambiental Iván Arnold Torrez, director de la fundación Naturaleza, Tierra y Vida (Nativa), la idea de que el proyecto hidroeléctrico El Carrizal sirva, a su vez, como un método de riego, no es realista.

Según explica, los ríos San Juan del Oro, Camblaya y Pilcomayo, que están conectados entre sí, son “difíciles” de contener por la cantidad de sedimentos que tienen.

De hecho, esa es la razón por la que en la región del Chaco las aguas del río Pilcomayo no se usan para el riego. De hacerlo, los canales “se colmatarían”, dice Arnold.

Ejemplo de ello fue que hace ocho años hubo una crecida del río San Juan del Oro que dejó en los cultivos de la zona por lo menos “dos metros de arena”, recuerda el ambientalista.

Aún así, las autoridades siguen insistiendo en la idea del riego.

“Vamos a tener la hidroeléctrica y podemos regar bastantes hectáreas de lo que es (la región) Los Cintis”, nos dice el presidente de la Brigada Parlamentaria de Chuquisaca, Gustavo Cuéllar.

Las autoridades del municipio de Culpina también apoyan el proyecto con la esperanza de favorecerse con el riego, a pesar de que las tierras cultivables están a mayor altura del cauce del río y en medio de montañas empinadas por donde transportar el agua por canales o tuberías es muy dificultoso.

“Por esa distancia pocas veces se puede trabajar con proyectos de esa envergadura tan grandes”, dice Gustavo Sanabria, docente de la Carrera de Ingeniería Civil de la Universidad San Francisco Xavier de Sucre (USFX), ya que “llevar agua de un nivel bajo, 2000 metros sobre el nivel del mar, hasta los 3000 metros implica una gran cantidad de tubería y considerar el bombeo que siempre es un problema”, precisa.

Además, expertos sostienen que es probable que las aguas del río Camblaya estén contaminadas con la producción minera del sur de Potosí.

Apolonia Rodríguez, directora de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la USFX de Sucre, señaló en su tesis del año 2008 de la maestría de la Universidad Andina Simón Bolívar que “se puede evidenciar que existe contaminación por arsénico, cadmio, antimonio, plomo en los puntos de Palca Higuera, Quechisla, La Vidriera, Tumusla, Camblaya y Cotagaita”. Todos, afluentes del río Camblaya.

Casi 13 años después, Rodríguez mantiene la postura de que las aguas del río Camblaya “no son aptas para el riego”, porque aunque no hay estudios recientes, en cuanto a la explotación minera en el país “seguimos igual o quizá ha empeorado”, dice la experta.

La situación preocupa a la directora académica porque, además, “no vemos que haya algún reclamo de parte de los afectados”, dice. “Antes había comunidades, representaciones, organizaciones civiles de personas afectadas por la contaminación del río Camblaya que hacían presión social ante los gobernantes”, pero ahora eso “ha disminuido”, asegura.

En Chuiquisaca según reportó Verdad Con Tinta se pretende inscribirlo como una de las obras “estrellas” que se ejecutarán en conmemoración del Bicentenario de creación de Bolivia que será el 6 de agosto de 2025, según afirmó el presidente de la Brigada Parlamentaria de Chuquisaca, Gustavo Cuéllar Vildoso.

Las autoridades opositoras al Gobierno Nacional, como el gobernador saliente de Tarija, Adrián Oliva Alcázar, también vieron con buenos ojos este megaproyecto al que calificaron  como eje de desarrollo. “Vamos a impulsar el megaproyecto de El Carrizal que beneficia, no solo a la provincia Méndez, sino a O’Connor y el Chaco, proyecto de gran impacto para todo el departamento y que está siendo impulsado por el Gobierno”, dijo el exgobernador durante el debate electoral del 26 de febrero, cuando pretendía ser reelecto en el cargo.

En el caso del departamento de Tarija, el proyecto hidroeléctrico es presentado además como una solución integral al problema de la sequía en sus provincias más golpeadas: Méndez, O’Connor y Gran Chaco. El Gobierno Regional del Chaco, resalta en su sitio oficial que este proyecto “dará una salida definitiva al tema agua”. Existe preocupación, esperemos las autoridades puedan responder ante este problema. Les dejamos el link al reportaje completo de Verdad con Tinta.

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