Bagallero baleado denunciará a la Gendarmería argentina ante Derechos Humanos

El Andaluz / Yacuiba

Rider Romero, el joven bagallero de 22 años que recibió en impacto de balín por parte de la Gendarmería argentina, anunció que denunciará a esos efectivos ante las oficinas de Derechos Humanos por la vulneración de sus derechos y haber sido tratado “como un animal”. La Asociación de Bagalleros de Yacuiba afirma que hay varios casos de maltrato por parte de los uniformados del vecino país.

“No tengo una profesión y trabajo como bagallero para llevar el pan a mi familia. Ese día yo ni estaba trabajando, fui a Salvador Mazza a comprar unas cosas que necesitaba. Voy a presentar una denuncia contra la Gendarmería ante Derechos Humanos para que llegue hasta el Consulado y espero que las autoridades bolivianas nos defiendan porque no somos animales para que nos traten así”, expresó Romero.

El joven bagallero de 22 años conversó con La Región y detalló que el sábado, al promediar las 14:00, retornaba de Salvador Mazza a Yacuiba luego de comprar una carretilla para trabajar, y al pasar por la quebrada del sector 3, su cuñado pidió a la Gendarmería permiso para pasar y fue entonces que ellos quisieron revisarles las mochilas.

“Me comenzaron a jalar y a gritar que me saque la mochila, les pedí que no hagan eso y que yo solito les mostraría lo que había. ‘¿Creo que nos estás contestando?’, me gritaron y ya nomás sentí el disparo del balín en mi muslo derecho. Mientras gritaba del dolor revisaron mi mochila y encontraron una navaja con la que comí una piña minutos antes, pero ellos dijeron luego que los amenacé y que por eso me dispararon, eso es una total mentira”, aseguró Romero.

Agregó que le ordenaron que se levante, pero como no podía por la herida comenzaron a patearlo en el suelo. “Yo les pedí que me dejarán, que quería ir a un hospital, pero no me soltaron, entre tres me arrastraron y llevaron a jalones hasta su puesto de guardia. Luego me llevaron a un hospital donde no había nadie, me quedé ahí hasta las 19:00, hasta que llegó una doctora, no aguantaba el dolor”.

Romero relató que quisieron hacerle firmar por la fuerza un documento cuyo contenido no le dejaban leer. Luego lo llevaron a Migración de Argentina, donde permaneció hasta las 22:30. “Ahí me dijeron otra vez que si no firmaba me iban a meter preso. Al final firmé y me soltaron, he soportado maltratos por más de ocho horas”.

Al llegar a Yacuiba, el joven se trasladó al hospital Rubén Zelaya para recibir la atención médica y ahora debe acudir a curaciones periódicas debido a que el balín le dejó un hueco en el muslo. Aseguró que el proyectil no fue de goma, sino de “fogueo”, que posee una especie de pólvora que explota. “Solo pido justicia, porque no soy el único que sufre estos maltratos, somos varios. La Gendarmería maltrata hasta a los mismos bagalleros argentinos”.

Juan Carlos Llanque, dirigente de la Asociación de Bagalleros de Yacuiba, destacó la valentía de Romero y confirmó que efectivamente son más casos de maltrato, pero que “nadie denuncia por temor o porque saben que la Justicia no los favorecerá”. Aseguró que la crisis económica por la pandemia y el cierre del Puente Internacional hace más de un año complicó a los bagalleros y los obligó a trabajar por uno de los 40 pasos ilegales que hay entre Yacuiba y Salvador Mazza.

“Hay abuso por parte de la Gendarmería argentina, eso no pasa a este lado, ningún policía boliviano agrede, mucho menos dispara balines, a los hermanos argentinos bagalleros. Nuestras autoridades nacionales tienen que poner un alto a esto, no pueden maltratar así”, sostuvo Llanque.

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