Liquitaya renuncia a su cargo y afirma que la propiedad cuestionada es de su suegro

El Andaluz / Yacuiba

Héctor Liquitaya informó ayer que renunció al cargo de Director Municipal de Seguridad Ciudadana el viernes, el mismo día en que los concejales electos del MAS lo denunciaron ante la FELCC por uso indebido de influencias y uso indebido de bien público, debido a que supuestamente llevó a guardias municipales a su propiedad para trabajos particulares. El exfuncionario aseguró que la vivienda pertenece a su suegro.

“Hice conocer esta situación a la MAE (Ramiro Vallejos) el viernes 15 de abril, ese mismo día presenté mi renuncia y solicité que se le dé curso inmediatamente para que no intenten manchar la transparencia de la transición. El alcalde ha aceptado y me reservo el derecho de iniciar acciones contra quienes me amenazan”, indicó ayer el exfuncionario municipal.

Los concejales electos del Movimiento Al Socialismo (MAS) se trasladaron ese mismo viernes a la comunidad San Isidro a verificar las denuncias de vecinos del lugar, quienes aseguraron que guardias municipales llegan a la propiedad de “un alto funcionario municipal”, se cambian y trabajan como albañiles durante el día y hasta altas horas de la noche, desde el inicio de la pandemia por el COVID-19.

Franz Sandoval, parte de dichos concejales, sostuvo que Liquitaya confirmó a los medios de comunicación que es el propietario y que aseguró que los guardias municipales trabajan de albañiles en su horario de descanso. No obstante, un vecino que no quiso identificarse afirmó que este personal está en la vivienda todo el día.

Liquitaya relató ayer que al promediar las 10:30 del viernes recibió llamadas de los vecinos para alertar que varias personas intentaban ingresar al predio. “Tomé inmediatamente un taxi y vi que estaban como ocho personas rodeando la infraestructura para que nadie salga y asegurando que al interior estaban guardias municipales trabajando en horarios que paga el municipio. Yo no lo negué, dije que es personal municipal y que trabajaba fuera de sus horarios de trabajo”.

Aseguró que Sandoval y Shirley Gutiérrez, también concejal electa por el MAS, comenzaron a “criminalizarlo” por medios de comunicación. “Dicen que estaría explotando al personal municipal y no es así (…) dentro de la función pública existen horarios nocturnos y diurnos, pero eso lo vamos a demostrar en su momento y espero que ellos también lo hagan, que presenten pruebas. La propiedad ni siquiera es mía, le pertenece a mi suegro”.

Sandoval, Gutiérrez y los otros cuatro concejales electos del MAS denunciaron ese mismo viernes a Liquitaya ante la FELCC por uso indebido de influencias y uso indebido de bien público, delitos establecidos en el artículo 146 del Código Penal.

Deja un comentario