12 de abril día del niño, entre violencia, abusos y ausencia del Estado


53.639 niñas y niños en Tarija se encuentran en situación de riesgo

Los estudios asociados a la perdida de cuidado familiar por parte de sus padres, demuestran que el 84% de los casos no tuvieron planificación familiar, es decir jamás conversaron, ni se plantearon la idea de tener hijos y menos preparar las condiciones para su llegada y cuidado.

(Roberto A. Barriga/El Andaluz)

Alexander, un bebe de ocho meses murió a causa de abandono, Abigail de tan sólo siete años murió a causa de golpes y maltrato por parte de su padre, sus padres no contaban con las habilidades emocionales ni económicas para cuidarlos, sus familias también venían de una tradición de violencia intrafamiliar, un ciclo que no termina, el Estado y sus instituciones no pudieron protegerlos.

La situación de los niños, niñas y adolescentes en Bolivia y en Tarija es muy precaria, lejos de ser un día de celebración hoy 12 de abril día del niño se pude visibilizar un sector en riesgo, vulnerable, un Estado que no garantiza sus derechos como bolivianos y una sociedad que les da la espalda.

Según datos de la Defensoría de la Niñez existen más de 30 mil niños en todo el país en centros de acogida, en el 2012, 200 mil niños perdieron el cuidado parental, con los años la cifra de niños en centros aumenta, y las adopciones no.

Situación en Tarija

53.639 niños, niñas y adolescentes en la ciudad de Tarija se encuentran en situación de riesgo, este número representa el 25 por ciento de la población total de menores en nuestro departamento, solo en la provincia Cercado, son 21.136, acorde a datos proporcionados por Aldeas Infantiles SOS.

Los estudios asociados a la perdida de cuidado familiar por parte de sus padres, demuestran que el 84% de los casos no tuvieron planificación familiar, es decir jamás conversaron, ni se plantearon la idea de tener hijos y menos preparar las condiciones para su llegada y cuidado.

La planificación familiar es el derecho que las parejas e individuos tienen de decidir responsable, libre, voluntariamente el número de hijos que quieren tener y cuando tenerlos. Para ello, existen métodos anticonceptivos Temporales y permanentes. La falta de educación sexual en Tarija es alarmante.

Uno de los datos que salta a la vista es que el 68 por ciento de son migrantes, 25 por ciento los lleva a sus trabajos y tan solo un 9 por ciento los deja en lugares de cuidado. Esto nos demuestra que los migrantes salen con sus hijos a trabajar, un 30 por ciento tiene más de tres hijos, las instituciones encargadas del cuidado y educación escasean. 

Casi dos tercios de esta población según datos proporcionados por Aldeas Infantiles SOS, consideran que no pueden ahorrar, porque todas sus ganancias se van en costo de vida. 43 por ciento viven de trabajos informales, y más de la mitad no tiene educación formal, ni profesión ni tecnicatura.

Violaciones y ausencia

En este grupo de riesgo 43 por ciento de mujeres están embarazadas, esperando dar a luz a un pequeño que tendrá las mismas condiciones que ellos, es decir situación de vulnerabilidad. 

En el 2019 la representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas para Bolivia, Ana Angarita, informó el viernes que Tarija es el tercer departamento con más embarazos adolescentes, entre los 15 y 19 años, por detrás de Pando y Beni.

“Tarija es el tercer departamento con embarazos en adolescentes entre los 15 y 19 años, después de Pando y Beni, con un 18,4 por ciento, estamos hablando de que niñas de 15 a 19 años están perdiendo la posibilidad de desarrollar su vida, de un potencial productivo y de desarrollo”, informó en una conferencia de prensa.

Agregó que en Tarija hacen falta políticas departamentales para evitar el embarazo en adolescentes.

“Las causas del embarazo en adolescentes son diversas, principalmente la falta de información sobre salud sexual integral, muchas veces responde a la necesidad que tienen las jóvenes de huir de hogares donde viven violencia, entonces es un llamado al sector legislativo, educación, salud y justicia a tomar acciones”, agregó.

Es importante saber que la población de riesgo no son menores que están en centros de acogida, existen varias denuncias a nivel nacional y en Tarija sobre abusos sexuales, especialmente a niñas en centros de acogida, esto indica que las condiciones de vulnerabilidad son peores que en sus hogares en algunos casos.

En Bolivia, existen casos de violencia hacia niños Niñas y Adolescentes (NNAs) en los centros de acogimiento, lo que denota la ausencia de protección en la que se encuentra esta población con alto grado de vulnerabilidad. El Estado necesita aceptar que la violencia en centros de acogimiento no es una emergencia nueva, además que por el grado de impacto que genera en la salud física y mental de las NNAs y la recurrencia de estos hechos, hace que este problema requiera de una urgente, imperante e integral atención y abordaje. Los datos periodísticos reflejan casos desgarradores de violencia contra NNAs ocurridos al interior de estos centros de acogimiento, hechos que describen agresiones físicas, psicológicas y hasta sexuales.

Por ejemplo, el 2010 se conoció que un total de 138 niños y adolescentes fueron violados en seis centros de acogida en la región central de Cochabamba, según denuncias reveladas entre julio de 2009.

En el 2013 la Fundación Little Hand denunció abuso sexual a tres menores en albergues, el Ministerio Público realizó la respectiva inspección, pero, solo se realizan controles cuando al prensa denuncia, es decir los niños tiene que acudir a la prensa para que nos enteremos o alguna organización, porque el Estado no vela por sus derechos y seguridad.

Una de cada 20 niñas de 15 a 19 años (unas 13 millones) ha sufrido un acto de violación en su vida, una de las formas más violentas de abuso sexual. Y en 2016, las mujeres y las niñas constituían el 70% de las víctimas de trata detectadas en todo el mundo, la mayoría de ellas con fines de explotación sexual.
“Hace 25 años, los gobiernos del mundo asumieron un compromiso con las mujeres y las niñas, pero solo han cumplido parcialmente su promesa. El acceso a la educación no es suficiente, debemos cambiar también los comportamientos y las actitudes hacia las niñas. La verdadera igualdad solo llegará cuando todas las niñas estén a salvo de la violencia, sean libres de ejercer sus derechos y puedan disfrutar de las mismas oportunidades en la vida”, ha señalado la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.

EL Estado ausente

De acuerdo al inciso a) del Parágrafo I del Artículo 164 del código Niño Niña Adolescente, el Estado en todos sus niveles deberá contar con programas de prevención y atención de violencia de NNAs; así como las políticas públicas en materia de la niñez y adolescencia que deben considerar la prevención en cuanto a situaciones que pudieran atentar contra la integridad y dignidad de NNAs y sus derechos reconocidos por ley. Los niveles departamentales57 y municipales,58 conforme a normativa, deben implementar programas sobre la prevención de la violencia en los centros de acogimiento. Al respecto, la Defensoría del Pueblo a través de las respuestas oficiales de los GADs de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz, Beni y Pando y de las DNAs de las nueve (9) capitales de departamento, más Riberalta, Guayaramerin, Caranavi, Chapare y El Alto; además de la información obtenida en mesas de trabajo con autoridades del SEDEGES/SEDEPOS y DNAs, logró los siguientes datos: Ninguno de los SEDEGES/SEDEPOS de los nueve (9) departamentos del país, informaron contar con programas específicos de prevención contra la violencia en los centros de acogimiento; sin embargo, los SEDEGES La Paz, Potosí, Chuquisaca y Pando manifestaron que ejecutan algunas acciones como espacios de capacitación al personal de los centros de acogida y supervisiones. El 55% de SEDEGES/SEDEPOS que corresponden a Oruro, Tarija, Cochabamba, Santa Cruz y Beni, indicaron que no realizan acciones de prevención sobre violencia hacia NNAs en centros de acogimiento. Acorde a un informe presentado por la defensoría del pueblo el año 2017 se sabe que algunos SEDEGES, como el de Tarija, cuenta con planes departamentales de capacitaciones y actualización técnica permanente de las servidoras y los servidores públicos que prestan servicios en los centros de acogimiento de NNAs, entre los cuales se encuentra el Plan Departamental de Protección Social de Tarija 2016- 2020, el que contempla, en el ámbito de fortalecimiento institucional, la capacitación del personal y estrategias que permitan mejorar los servicios en los centros de acogimiento o albergues de NNAs, medida que aporta a la prevención de casos de violencia. Con relación a las DNAs, informaron de manera generalizada que no cuentan con medidas y protocolos para trabajar en la prevención de hechos de violencia al interior de las entidades de acogida, más al contrario algunas DNAs, como las de Cochabamba y Santa Cruz, bajo argumento de corresponder a la tuición de SEDEGES/SEDEPOS, negaron la facultad de trabajar al respecto. Existen también factores de riesgo, los cuales pueden determinar hechos de violencia, como es la mezcla de población de diferentes grupos etarios y sexo, como se evidenció en la verificación defensorial en los Hogares de Riberalta (Centro Transitorio Angélica, Cristo Salva, Casa Segura) y Guayaramerin (Andrea de Esperanza de Alegría), donde los separan en razón de sexo sólo para el pernocte. Asimismo, se han detectado situaciones preocupantes como es el caso del Centro Cristo Salva de Riberalta (Beni), donde personas externas al centro tienen acceso libre a los predios, observándose durante la verificación defensorial, que un hombre se encontraba en una de las cabañas donde realizan el apoyo escolar y estimulación temprana a niñas y niños menores de cinco (5) años, aparentemente realizando trabajos eventuales. De la información recopilada se advierte que existe ausencia de programas departamentales sobre violencia contra NNAs en centros de acogimiento y las acciones o emprendimientos que realizan algunos SEDEGES/SEDEPOS en sus respectivas regiones, no responden a un plan o programa estructurado. Los SEDEGES/SEDEPOS, de acuerdo a normativa, tienen la tuición legal de elaborar e implementar programas sobre la violencia en centros de acogimiento, al no cumplir esta obligación, se constituyen en cómplices pasivos de la ésta; además, el problema de la violencia no debe ser abordado sólo con acciones aisladas que se realicen de forma improvisada. La violencia es el resultado de la acción multicausal compleja de factores individuales, relacionales, sociales, culturales y ambientales, debe abordarse de forma integral y sistemática, el abordaje debe considerar primero, cómo se va evitar la violencia, en caso de presentarse, qué respuesta se va otorgar, y por último, qué atención se va a brindar luego de los actos violentos que apunten a la restitución, rehabilitación y reintegración para reducir los traumas, efectos y daño que sufrió la víctima. Además, estas intervenciones deben especificar, a los grupos, qué se van a alcanzar, en particular a los actores que intervienen en el medio donde se propicien los hechos de violencia, así como los factores de peligro y la población en riesgo de sufrir violencia, consideraciones mínimas que debe contener un Programa de Prevención. Sin embargo, los SEDEGES/SEDEPOS no están asumiendo su obligación en la elaboración e implementación de programas contra la violencia en centros de acogimiento, lo que denota una suerte de invisibilización y desatención de la problemática por parte de estas instancias, conllevando a la desprotección que puedan sufrir las NNAs en acogimien

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