Ruinas de la zona alta, un pasado sin futuro

Zona de Ñoquera

La falta de políticas públicas para la preservación y generación de recursos económicos a través del turismo, condena al patrimonio tangible de nuestra región

Gabriel Morales/El Andaluz

Tarija es cuna de grandes secretos, uno de ellos radica en la existencia de culturas antiguas que habitaron esta zona, dejando huella de su existencia en ruinas que datan aproximadamente del año 6.800 a.C., ubicadas en los municipios de El Puente y  Yunchará, estos restos arqueológicos se perfilan como uno de los tesoros históricos más importantes  del país.

Estas ruinas se encuentran en la comunidad de Ñoquera, ubicada en la zona andina del departamento de Tarija, a 4.300 metros sobre el nivel del mar, colindante con la Reserva de Sama y el Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón.

Investigaciones realizadas por Dick Edgar Ibarra Grasso y Artur Posnansky, a mediados del siglo XX, establecen la antigüedad de este sector a través de los vestigios que quedan de algunas avanzadas, los asentamientos se remontan a miles de años según el resultado de un estudio científico de datación de carbono 14.

El historiador tarijeño, Jesús Miguel Molina Gareca considera que el área de Ñoquera, “se pierde en la noche de los tiempos, las investigaciones realizadas son someras, no existe una profundización porque básicamente no hay el interés institucional, además de que la zona está deprimida económicamente. Los pobladores no ven la riqueza que les pueda generar estar asentados en una zona arqueológica, es otro tipo de factor económico el que a ellos les interesa”.

Este sitio tiene tres principales atractivos: El Puente Incaico, Sector de Las Terrazas y Las Ruinas, pero comunarios del lugar decidieron construir una cancha de fútbol sobre un cementerio, desconociendo que este albergaba los restos de una civilización, que  siendo estudiados podrían responder a las preguntas del origen de culturas propias del departamento.

El historiador tarijeño, Mario Barragan, menciona que en el departamento se encontraron  los restos humanos más antiguos de Bolivia, que probablemente podrían pertenecer a la cultura de los Mullus Mullus y los Churumatas, de las cuales no se tienen datos precisos.

Al visitar las ruinas, se puede encontrar sobre la superficie del lugar partes de cerámica, puntas de flechas y restos óseos. Molina afirma que “hay mucho por escavar, a partir de esto se puede consolidar el conocimiento, convalidarlo científicamente, socializarlo y  revalorizarlo para poder argumentar de dónde venimos”, acerca del yacimiento.

Según información brindada por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), a partir del 2012, uno de los planteamientos de un informe técnico de la Dirección de Monitoreo se sugirió  que la Reserva de Sama se haga cargo de una gestión inicial del  Parque El Cardón donde la comunidad de Ñoquera estaría incluida, pero hasta la fecha no tiene una gestión con personal definido, ni un presupuesto designado específicamente para la conservación  del lugar.

El director de la reserva de Sama, Marcelo Ruiz, explicó que la ley para la creación de áreas protegidas prescribe el trabajo conjunto de instituciones públicas con el Sernap para la preservación de las mismas.

“Actualmente no se recibe ningún apoyo de la Gobernación ni del municipio, además de que la Subgobernación está abocada al desarrollo de regiones, sin prever las consecuencias, basados únicamente en la extracción de recursos”, precisó.

Actualmente las oficinas de turismo que dependen de la Alcaldía y de la Gobernación del departamento, al igual que la oficina de Secretaria de Patrimonio y Cultura no cuentan con información precisa de la zona, a razón de esto, Barragan dice que el problema es que las responsabilidades están diluidas.

“Existe una normativa  nacional de la cual deriva la oficina de patrimonio y cultura, pero nadie fiscaliza sus funciones”, enfatizó.

En esa línea, surge la iniciativa de presentar un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa Departamental, la cual fue aprobaba en fecha 10 de noviembre del 2016 correspondiente a “Ley de Protección del Patrimonio Cultural del Departamento de Tarija”.

El jefe de la Unidad de Seguimiento a Instrumentos Legislativos de la Asamblea Departamental, Isaac Castillo, menciona que  la misma tiene por objeto la protección, defensa, custodia, propiedad, conservación, declaración, registro, gestión, investigación, promoción, difusión y la puesta en valor del patrimonio cultural.

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