Cepa brasilera amenaza: Terapía intensiva del HRSJD iguala condiciones críticas del año pasado

Roberto Mérida, jefe de terapía intensiva del hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), conversó con El Andaluz para informar sobre las últimas noticias de Tarija, e indicó que en octubre cuando se tuvo la mayor cantidad de contagios, terapía intensiva llegó a tener 16 pacientes internados por covid. El día de ayer se cuenta con 15 pacientes, tan solo uno menos que el año pasado.

(Roberto A. Barriga/ElAndaluz)

En octubre del 2020, cuando en Bolivia se vivía un ambiente de incertidumbre, gracias al fiasco de los respiradores del gobierno de Jeanine Añez, que nunca funcionaron, llegaron y los que tenemos no son para terapía intensiva acorde a profesionales del área, muchas personas se sintieron atemorizadas, al igual que los médicos.

En abril del 2021 la población aparentemente perdió el miedo, pues realizan grandes concentraciones sin tener medidas de bioseguridad, sin embargo, los médicos de área de terapia intensiva temen en panorama ante esta nueva ola que trae una nueva cepa del virus, más letal, y rápida para acabar con las personas.

Roberto Mérida, jefe de terapía intensiva del hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), conversó con El Andaluz para informar sobre las últimas noticias de Tarija, e indicó que en octubre cuando se tuvo la mayor cantidad de contagios, terapía intensiva llegó a tener 16 pacientes internados por covid. El día de ayer se cuenta con 15 pacientes, tan solo uno menos que el año pasado.

Lo preocupantes es que también existen 7 pacientes que no tienen covid, en caso de que se llenen las salas, los otros pacientes no tendrían lugar dentro de una sala de terapia convencional.

Si bien existen cuatro salas para habilitar en caso de colapso por pacientes de covid-19, el director de terapía intensiva dijo que no existe personal para atenderlos, existen los equipos y respiradores, pero no el personal médico, la dirección del hospital tendría que tomar decisión de contratar más gente.

Los casos continúan aumentando, se demostró que se puede combatir al covid, pero de esta nueva cepa no hay certeza.

“La gente tiene que cuidarse no porque tenga la vacuna o haya padecido la enfermedad significa que no se contagiaran, porque hay varias cepas circulando” indicó a El andaluz, Mérida agrego que el jolgorio de las proclamaciones y cierres de campaña perjudican a esta situación.

El miedo y la incógnita del año pasado volvió ya que la cepa brasilera alarma a los sectores en salud, es mucha la tensión en esos sectores, y las autoridades no ayudan con nada.

La ciencia en contra de Tarija

“Tenemos mucha deficiencia en cuanto a biología molecular, sobre todo en Tarija, por eso tenemos que guiarnos por la medicina clínica, sabemos que la cepa brasilera comienza con vómitos diarrea, entras a terapia y a los cinco días fallecen, no hemos tenido a nadie con esa característica, pero, es una deducción clínica, lógica, no tenemos la capacidad de biología molecular de saber qué cepa es la que esta circulando” indicó el jefe de terapía intensiva del HRSJD, Roberto Mérida.

Según Fernando González Candelas, Catedrático de Genética responsable Unidad Mixta de Investigación «Infección y Salud Pública» FISABIO-Universitat de València.Algunos, Los virus, entre ellos patógenos muy importantes como el de la gripe, la hepatitis C o el VIH, tienen un genoma de ARN. Es decir, con una base diferente: U en vez de T. Pero el código con el que se interpretan las instrucciones es el mismo, cambiando solo la T por la U. Esto posibilita que un virus de ARN pueda «secuestrar» la maquinaria molecular de una célula humana y obligarle a copiar y ejecutar sus instrucciones en vez de las de la propia célula.

No solo eso. Además de portar las instrucciones para funcionar y transmitirse, el genoma actúa como archivo histórico de la evolución. Esto quiere decir que los cambios, las mutaciones que permiten que los organismos cambien y se adapten a su ambiente, son en realidad cambios en las bases nucleotídicas.

Por ejemplo, si donde antes había una A aparece ahora una T, es posible que se altere una proteína, que el organismo pierda (o gane una función) o se altere la regulación del desarrollo de un embrión. Aplicando modelos matemáticos y bioinformáticos, podemos reconstruir la historia evolutiva de cualquier grupo de organismos actuales comparando sus secuencias genómicas.

Gracias a la elevada tasa de mutación de los virus con genoma de RNA, los cambios en sus genomas se acumulan en cuestión de días. Aunque el ritmo de evolución del SARS-CoV-2 es más lento que el de la gripe o el VIH, aún es lo bastante rápido para que podamos observar las mutaciones acumuladas desde que se produjeron las primeras infecciones en Wuhan.

Para hacerlo es preciso comparar las secuencias de muchos virus y, para ello, es esencial poder acceder a la información que se va generando desde distintos rincones del mundo.

Esto se realiza gracias a la colaboración desinteresada de muchos científicos, que comparten las secuencias que obtienen en una plataforma establecida previamente para la vigilancia de la gripe GISAID (siglas de Global Initiative on Sharing All Influenza Data).

Los datos genómicos en bruto son imprescindibles, pero aún más su análisis en tiempo real, que es posible gracias a un programa que aprovecha los datos de GISAID para establecer las rutas de transmisión del virus.

Al igual que estudiamos la evolución a largo plazo, a corto plazo podemos estudiar la epidemiología según los virus. Tenemos así, una potentísima herramienta, para contrastar los resultados de la epidemiología clásica, basada en el estudio de contactos, y fortalecer las medidas de control de la epidemia y su efectividad.

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