Cinco características que hacen únicas las pascuas tarijeñas

Diana, ponche, las mañanitas de pascua, son algunas características únicas con las que Tarija puede diferenciarse de otras regiones, las pascuas tarijeñas tienen una peculiaridad, que hacen que a la celebración cristiana sea diferente.  

(Roberto A. Barriga/EL Andaluz)

Jose Luis Viracocha, profesor de la escuela Regional de Música Pastor Acha Martinez, indicó a El Andaluz para las noticias de Tarija que las Pascuas tarijeñas ya son referenciales a nuestra cultura, poseen características propias que hacen que se vea, se sienta y se celebre de forma diferente al resto del mundo cristiano.

A continuación, le presentamos las cinco diferencias únicas de las pascuas según el profe Jose Luis Viracocha.

  1. El Baile

A diferencia de otros lugares del mundo cristiano, Tarija acopló su música regional a la celebración, y de forma característica se “zapatea” con la música regional, característica de Tarija.

  • 2. Las Mañanitas de Pascua

Si bien podría pertenecer a la primera, cabe mencionar que es una característica en si mismo, porque si bien como se explicó en el pinto uno se anexa la música regional a la tradición cristiana, este baile, estas mañanitas de Pascua es una amanecida, donde los fieles con los primeros rayos del sol comienzan a bailar y la música vuelve al ambiente con otro sentido, característico, además tiene una diferencia, para llegar al amanecer y soportar el frio, los fieles beben ponche, canelao, y diana, lo que lleva a la tercera característica. “Se amaneces para dar la gloria a Dios” explicó el profesor de música.

  • 3. Bebidas tradicionales acompañan a las fiestas

Se bebe canealao, Ponche y Diana, pues para aguantar las bajas temperaturas el profe Viracocha explica que se utilizan estos brebajes para que el cuerpo aguante, tiene las características de poseer singani y servirse calientes.

-El canelao, explicó el profe Viracocha, es canela hervida hasta que el agua se torne de un color rojizo, se le agrega azúcar y singani.  

-La diana, tal vez la más compleja de todas las bebidas por su variedad, es una delicia, se hace hervir leche de vaca, cabra o chiva, oveja, la que se tenga a mano y se le agrega azúcar, un poco de canela o calvo de olor también puede pasar.

-El ponche, se hace hervir vino, se le agrega algo de canelita y calvo de olor y azúcar, debe servirse caliente.

  • 4. La tradicional gastronomía

Mientras los fieles recorren las iglesias como en muchas partes del mundo, en semana santa y pascuas se comen pastelitos tarijeños, rellenos de queso, queso cebolla y aji, y también deliciosas empanadas, pero resaltan más los pastelitos según Viracocha.

  • 5.Rosas pascuas y albaca

La albaca y las rosas pascuas se juntan para esta fiestas, por algo se llaman pascuas floridas, el profe Viracocha explicó que la albaca juega un papel fundamental, no solo en carnaval sino en las pascuas, los arreglos de flores con rosas pascuas acompañan a la aromática plantita, lo que hace que la pascua también tenga un olor tradicional, es por este motivo que esta fiesta es tan peculiar y original en Tarija. 

Los Antiguos Orígenes Paganos de la Pascua

Domingo de Pascua, una fiesta vacacional festejada por millones de personas alrededor del mundo que honran la resurrección de Jesús, tal y como aparece descrita en el Nuevo Testamento, sucedida tres días después de su crucifixión en el Calvario. También es el día en que los niños esperan con entusiasmo al conejito de Pascua que llegará para entregarles sus dulces huevos de chocolate.

Pascua es una fiesta “móvil” que se conmemora el primer domingo tras la luna llena del equinoccio de primavera. Ademas se produce en fechas diferentes por todo el mundo desde que las iglesias occidentales pasaron a utilizar el calendario gregoriano, mientras que las iglesias orientales siguen usando el antiguo calendario juliano. Pero, ¿cuándo comenzó esta fiesta “móvil”, y cuáles son los orígenes de las tradiciones y costumbres que se celebran en este día, tan importante en el mundo?

Resurrección como símbolo de renacimiento

Una de las hipótesis defiende que la historia de la Pascua, de la crucifixión y de la resurrección constituye un símbolo de renacimiento y renovación, narrando el ciclo de las estaciones, con la muerte y el retorno del sol.

Según algunos estudiosos, como el Dr. Tony Nugent, profesor de Teología y Estudios Religiosos de la Universidad de Seattle y ministro presbiteriano, la historia de la Pascua proviene de la leyenda sumeria de Damuzi (Tamuz) y de su esposa Inanna (Ishtar), un mito épico llamado «El Descenso de Inanna», que se encuentra explicado sobre tablillas de arcilla cuneiforme que datan del año 2100 a. C.

Cuando Tamuz muere, Inanna cae desconsolada y lo sigue al inframundo. Una vez allí, ella entra a través de siete puertas, despojándose de todos sus vestidos mundanos. «Desnuda y de rodillas» se la juzga, mata y luego se la cuelga de forma pública. Mientras, en su ausencia, la tierra pierde su fertilidad, los cultivos dejan de crecer y los animales dejan de reproducirse. Por tanto, a menos que se tome alguna medida, la vida en la tierra corre serio peligro.

Después de la desaparición de Inanna durante tres días su asistente se acerca a otros dioses, en busca de ayuda. Finalmente uno de ellos, Enki, crea dos criaturas que llevan la planta de la vida y del agua de la vida hasta el inframundo, esparciendo su presencia sobre Inanna y Damuzi, resucitandolos, y devolviéndoles el poder de volver a la tierra como la luz del sol, durante seis meses. Tras esos seis meses en el mundo físico exterior, Damuzi tendrá que volver al inframundo de los muertos, donde permanecerá durante otros seis meses más, junto con Inanna. Así son creados los ciclos de la muerte del invierno y de la vida de la primavera.

El Dr. Nugent señala que trazar paralelismos entre la historia de Jesús y la épica de Inanna «no significa necesariamente que Jesús no fuera una persona real y que no fuera crucificado, sino que la historia sobre él se estructura y embellece de acuerdo con un patrón muy antiguo y difundido«.

La diosa sumeria Inanna es conocida fuera de Mesopotamia con el nombre babilónico «Ishtar». En la antigua Canaán, Ishtar se conocía como Astarté y sus homólogas en los panteones griegos y romanos son Afrodita y Venus. En el siglo IV, cuando los cristianos identificaron el lugar exacto en Jerusalén donde se ubicó la tumba vacía de Jesús, seleccionaron el lugar donde ya existía un templo de Afrodita (Astarte – Ishtar – Inanna). Este templo fue derribado para construir la Iglesia del Santo Sepulcro, la más sagrada del mundo cristiano.

El Dr. Nugent señala que la narración de Inanna y Damuzi forma parte de una serie de relatos de dioses que mueren y resucitan y que representan el ciclo de las estaciones y de las estrellas. Así tenemos, por ejemplo, las historias de la resurrección del Horus egipcio; la de Mitra, que era adorado en primavera o la historia de Dionisio, resucitado por su abuela. En todas estas historias son predominantes los temas de la fertilidad, la concepción, la renovación, el descenso hasta la oscuridad y el triunfo de la luz sobre las tinieblas, o del bien sobre el mal.

Pascua como una celebración de la Diosa de la Primavera

Otra perspectiva defiende que, en lugar de tratarse de una representación de la historia de Ishtar, la Pascua fue originalmente una celebración de Eostre, la diosa de la Primavera, también conocida como Ostara, Austra y Eastre. Uno de los aspectos más venerados de Ostara es, precisamente, su espíritu de renovación.

Celebrando el equinoccio de primavera el 21 de marzo, Ostara marca el día en que la luz se iguala con la oscuridad, a partir del cual se impondrá a ella. Como quien trae la luz después de un largo y oscuro invierno, la diosa a menudo se representa bajo la forma de la liebre, un animal que representa la primavera, así como la fertilidad de la temporada.

Según Jacob Grimm en su “Deutsche Mythologie”, la idea de la resurrección quedó arraigada dentro de la celebración de Ostara: «Ostara o Eastre parece haber sido la divinidad del alba radiante, de la luz naciente, un espectáculo que trae alegría y bendición, cuyo significado podría haber sido fácilmente adaptado para el día de la resurrección del Dios de los Cristianos«.

La mayoría de los estudios sobre el origen de la palabra Pascua sostiene que se trata del nombre de una diosa mencionada entre el VII y VIII siglo por el monje inglés Bede, que denominó a dicha festividad como Ēosturmōnaþ (“Mes de Eostre” en Inglés antiguo, traducido en la época de Bede como «mes pascual») y consistía en un mes inglés correspondiente con abril y añadió: «antiguamente fue llamado así por la diosa Eostre, en cuyo honor se celebraban fiestas en ese mes «.

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