¿MODELO GERENCIAL EDUCATIVO COLONIZADOR?

Autor: Lucila Morón Robles

Una de las grandes preocupaciones en el trabajo Administrativo y de Gestión de la Educación, es el modelo gerencial educativo que se realiza en los diferentes niveles de formación a nivel Nacional. Durante estos años de servicio, primero como maestra  de aula y Directora en una Unidad Educativa luego como docente en educación superior” y hoy nuevamente en la administración, me ha permitido conocer todo este proceso de transformación de la educación en Bolivia.

Esta experiencia ha logrado canalizar una auto crítica al sistema de administración educativa del cual también soy parte y mi intención no es descalificar a quien como persona está en la administración educativa de las diferentes reparticiones, sin embargo, espero que esta re-flexión (una mirada hacia adentro) nos permita mejorar la calidad de la gestión educativa en nuestro país, ya que los protagonistas de este cambio somos nosotros mismos.

Los modelos educativos están relacionados con los modelos políticos y económicos, además de una sociedad dominante en nuestro país, de tal manera que el código de 1955 responde a una política mono cultural y castellanizante, para que a través de la lengua podamos encontrarnos como Estado y sin duda fue una educación muy colonizante con una administración muy verticalista de carácter militar, llegando a crear liceos, tanto para varones como para mujeres, ambos formados en una rigidez bajo una disciplina vigilada, de carácter discriminador con las mujeres y el campesinado, todo esto era supervisado por el mismo Director.

Esta educación alienante y colonizadora, nos ha formado a la gran mayoría de los directores, por lo que los resultados son causa de aquello. Una administración de tipo empresarial privado, acorde al modelo vivido en los primeros años de nuestra formación académica. Sin embargo, se vendrá un nuevo cambio y para ello 1994 será el año de Reforma Educativa, un modelo muy cuestionado por los mismos profesores, debido al divorcio con la realidad al no admitir los conocimientos y lenguas originarias, con un carácter homogeneizador, de ahí que la escuela se convierte en una fábrica donde selecciona los productos excelentes, buenos y los descartables, así poder reubicar a su materia de acuerdo al mercado laboral, de ahí que la gran mayoría de los directores se convertirán en observadores de control de calidad y para que todo ese aparato funcione, simplemente se dedicarán a ordenar a través de comunicados, instructivos y circulares, obligando a cumplir bajo sanciones normativas. Uno de los logros positivos de la Reforma Educativa fue la participación de los padres de familia en la gestión educativa, como control social y de gestión pedagógica, elemento muy criticado, por la intromisión de los padres en cuanto al control social como principal tarea adjudicándose hechos de provocar despido de muchos maestros por diferentes razones.

Un resultado claro de esta verticalidad es la urgencia de información que ha malogrado la relación entre los docentes y los Directores, las circulares e instructivos a última hora desde el nivel central. Sin duda que es un logro tecnológico tener la información al instante, pero es una improvisación cuando la información llega para realizar ese día o al día siguiente o cuando ya pasó, por lo que los directores deben pasar la misma información a los docentes a altas horas de la noche exigiendo el cumplimiento y traduciéndose este en muchos casos una información incompleta fuera del contexto, por lo que se puede mejorar con una buena planificación más amplia y lograr mejores resultados en la práctica educativa y elaborar informes reales por parte de los mismos profesores.

A ello debemos sumar las faltas de incumplimiento de algunos docentes a la hora de elaborar informes periódicos o presentar sus planificaciones pertinentes en dirección o porque el director o directora no es de su agrado del profesor que perdió en la compulsa. Otra de las falencias que se vive en estos tiempos de pandemia del COVID-19, es el poco compromiso que presentan algunos profesores a la hora de pasar clases, uno porque simplemente no pasan clases o pasan tarde el link para las clases virtuales y no están bien planificadas, ello hace que un director no realice un seguimiento fraterno de ayuda para una superación pedagógica mutua, sino como vulgarmente se dice entre pasillos que los directores hacen un perseguimiento y ello no es más que un verticalismo en una gestión

En este mismo asidero cae las gestiones realizadas ante los municipios, esto debido a que los POAs Municipales y Departamentales no ven la necesidad de la UE por lo que en muchos casos son los padres de familia quienes cubren esos requerimientos.

La Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, en sus disposiciones generales, garantiza la participación social, Art. 2 “Se reconoce y garantiza la participación social, la participación comunitaria, de madres y padres de familia en el sistema educativo, mediante organismos representativos en todos los niveles del Estado. En las naciones y pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales y afro bolivianas de acuerdo a sus normas y procedimientos propios” esto genera un nuevo proyecto de gestión educativa mucho más participativo y democrático dejando enterrado el concepto de verticalismo en las normativas pero en la práctica el verticalismo sigue vigente, por lo que la Ley ASEP tiene una mirada intra e intercultural en una gestión educativa vinculada a su contexto, esto debe llevar a organizarnos desde el consenso y con todos los actores que deben y son responsables con la Educación, para ello se debe inmiscuir mucho más a las juntas escolares y OTBs. y no simplemente como apoyo para gestionar cosas materiales.

El clima institucional debe ser una de las prioridades de cada Director en su gestión y para ello no debe descuidar el espíritu fraterno con los colegas sin crear o fomentar grupos aislados con algunos colegas para evitar bloques de poder en la misma institución que son perjudiciales a la hora de elaborar y ejecutar la planificación de la gestión.

Uno de los factores más delicados en una gestión educativa es la promoción de producción de conocimientos investigativos y que a la hora de la verdad somos más consumidores que productores, esta figura debe cambiar partiendo del Director, no hay nada más motivador que ver al gestor educativo en esta tarea de la producción investigativa, por eso que la mejor motivación es con el ejemplo. Esta práctica investigativa facilitará la orientación a los estudiantes desde la experiencia constante y no simplemente conceptual.

Para culminar es necesario recordar que la Ley ASEP nos recomienda una gestión educativa más participativa  e interrelacionaría al interior de la comunidad educativa, logrando una planificación con todos sus actores, que no simplemente son los miembros de la Institución, sino del conjunto de la sociedad representada a través de sus organizaciones, de tal manera que debe ser en consenso dialógico desde un enfoque intra e intercultural.

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