La búsqueda de la Cero Discriminación, a través de la educación

Alfonso Lupo*

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 1 de marzo como el Día de la Cero Discriminación, como una forma de promover y celebrar el derecho que tiene cada persona a vivir una vida plena con dignidad.

Sin embargo, la crisis sanitaria que estamos atravesando hace un año, ha develado que este derecho – como muchos otros – está siendo vulnerado en nuestro país.

Y las víctimas silenciosas de esta situación son las niñas y los niños. Desde el inicio de la cuarentena y a raíz de la suspensión de clases presenciales en marzo de la gestión pasada, más de 2 millones de niñas y niños dejaron de acceder a su derecho a la educación.

A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades de educación a nivel nacional, la realidad que las familias en situación de mayor vulnerabilidad de nuestro país viven día a día demuestra la discriminación institucionalizada de nuestra sociedad.

Uno de los factores que impide el acceso a la educación a miles de niñas y niños en el país es el acceso a equipos y recursos digitales apropiados para la educación digital, según un análisis realizado por Infobae sobre informes de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte, el servicio de internet solo llega al 40% de la población y solo al 3% en el caso de las zonas rurales, donde las clases se detuvieron por completo desde marzo del año pasado; esta cifra, sumada a que somos uno de los países con tarifas de internet más caras en la región, mientras que más del 80% de la población tiene fuentes laborales informales y por consiguiente, durante la época de la pandemia sus ingresos se han visto deteriorados, hacen que la educación a distancia no sea un prioridad en las familias más vulnerables de nuestro país.

La pandemia ha intensificado las desigualdades no solo sociales y económicas sino también digitales, que en el país ya eran complicadas, y esto pone en riesgo el desarrollo, seguridad y bienestar de las niñas y niños. El acceso a una educación de calidad es un escalón principal en el desarrollo integral de las niñas y niños, privarlos de éste tendrá efectos negativos inmediatos y a futuro.

Es por esto que, se debe poner a la educación y a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el centro de la recuperación de la crisis sanitaria. Como país, esta debería ser una de nuestras prioridades de inversión, pues solo así podremos construir una sociedad donde exista la justicia social, respeto a la diversidad y a los derechos humanos por lo que hoy, en el Día de la Cero Discriminación, y todos los días luchamos.

*Alfonso Lupo es el Director Nacional de Aldeas Infantiles SOS Bolivia.

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