Al menos 11 testigos darán testimonio para determinar condena de militar feminicida

Los padres de la víctima, que era funcionaria del Ministerio de la Presidencia, denuncian que la autoridad jurisdiccional mostró inclinación en favor del militar imputado.

REDACCIÓN CENTRAL/TINTA ROJA

Zulmah Vargas Cortes, de 29 años, fue encontrada muerta a orillas del río San Mateo de Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, el 20 de octubre de 2018. La última vez que fue vista con vida estaba acompañada del capitán del Ejército Víctor Alberto C.C., imputado por el feminicidio de la joven que se desempeñaba como secretaria de la Unidad de Gestión del Ministerio de la Presidencia.

El martes, 17 de noviembre, se dio inicio al juicio oral a poco más de dos años de su muerte. Sin embargo, el miércoles se suspendió la audiencia debido a que una vocal tendría otra causa que atender y el Tribunal de Sentencia de Villa Tunari determinó reanudar el juicio el 25 de este mes, sin considerar que las víctimas, los padres de Zulmah, deben trasladarse desde Tarija porque viven en ese departamento.

Además, algunos testigos habían llegado desde La Paz y Tarija, los mismos que tuvieron que retornar a sus ciudades, y deberán realizar otros gastos para presentarse nuevamente ante los vocales.

Denuncia

Cuatro testigos prestaron su declaración y faltan siete personas. Los padres de Zulmah denunciaron que el juez del Tribunal de Sentencia de Villa Tunari, Wilber Marcial Cruz Arancibia, mostró parcialidad en favor del presunto feminicida.

La autoridad jurisdiccional habría intentado confundir a los testigos, de acuerdo con allegados al proceso de investigación, quienes indicaron que el presidente de ese Tribunal los presionaba para que dijeran si la víctima tenía relación sentimental con el uniformado pretendiendo desvirtuar que se trate de un feminicidio.

Asimismo, habría llamado la atención a la defensa por los carteles puestos por familiares en exteriores, donde pedían justicia por el feminicidio de Zulmah indicándoles que no debían pegar panfletos que den por sentenciado al acusado. “Quién les ha dicho que vamos a dar sentencia”, les dijo el juez, según asistentes al juicio.

En tanto, entre los testigos que aún quedan por declarar está Patricia Hermosa, exjefa de Zulmah y actual directora del Servicio General de Identificación Personal (SEGIP). Es considera una “testigo clave” en el proceso porque estuvo con la víctima y encontró al Capitán con el celular de la joven, y esperan que pueda presentarse en el Juzgado, aunque ha sido difícil ubicar su domicilio para notificarla.

El Crimen

Zulmah llegó a la región del Trópico como parte de una comitiva oficial y tras cumplir con su labor, salió a una discoteca de Villa Tunari con su jefa y otra funcionaria de la avanzada presidencial. El capitán del Ejército Víctor Alberto C.C. y un chofer las alcanzaron, y bailaron con ellas hasta las 03:30 de la madrugada.

Luego, compartieron bebidas y escucharon música dentro de un auto que estaba estacionado al frente del hotel en que se hospedaban, hasta que amaneció.

La joven tarijeña fue con el capitán al río para refrescarse, pero unas horas después fue hallada sin vida, a unos 15 kilómetros de donde un turista argentino vio salir solo al militar “tranquilo y sin pedir ayuda” para su compañera.

El uniformado sostuvo, en cuatro versiones distintas, que Zulmah se había ahogado. La autopsia reveló que ella murió por traumatismo craneal grave y tenía hematomas debajo del cuero cabelludo y otras sangrantes en la masa encefálica. Además, de una fractura en la base del cráneo y coágulos en la cavidad craneana. La tráquea y bronquios estaban normales por lo que se desvirtuó que se haya ahogado.

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