Las huellas de dinosaurios de Entre Ríos están en riesgo de deterioro por falta de preservación

Las 300 huellas de dinosaurios, principalmente de saurópodos y terópodos, halladas cerca de la localidad tarijeña de Entre Ríos están en riesgo de deterioro por falta de preservación después de transcurrir más de un año de su descubrimiento.

Ni el Gobierno central ni otros niveles del Estado boliviano, a través de sus instancias ligadas al patrimonio paleontológico, avanzaron  en esa labor.

La exdirectora de Turismo de la Gobernación de Tarija, Heidy Rivera, dijo que se debe retomar la protección de ese patrimonio paleontológico después que en su gestión se encararon acciones para realizar esa labor.

“Se trata de un importante hallazgo que necesita de su preservación para evitar su deterioro”, advirtió Rivera.

Similar criterio tiene el director municipal de Turismo de la Alcaldía de Cercado, Never González, al decir que si no se hace su conservación corre el riesgo de que se destruyan por las inclemencias del tiempo, principalmente en la época de lluvias.

“Ninguna institución en lo absoluto hizo por preservarlos. Las huellas de los dinosaurios están ahí porque Dios es grande, aunque de a poco se van deteriorando”, reafirmó el geólogo Gustavo Méndez que hizo el mapeo geológico de la zona.

En marzo de este año se destruyeron al menos unas 30 huellas por derrumbes de rocas aledañas a causa de las precipitaciones pluviales.

Después sobrevino la pandemia del Covid-19 que impidió de alguna manera implementar acciones de preservación de las pisadas de los dinosaurios y  convertir a Entre Ríos en un atractivo turístico en un futuro inmediato.

Este patrimonio paleontológico, descubierto el 5 de septiembre de 2019, se encuentra en el Cañón de Santa Ana, distante a 10 minutos de la localidad de Entre Ríos y a 100 kilómetros de la ciudad de Tarija.

Según Méndez, las pisadas de los saurópodos y terópodos podrían ser las más antiguas en Bolivia con una datación de 150 millones de años correspondientes al Jurásico Superior de la Era Mesozoica.

“De acuerdo a las dataciones que hicieron expertos de la Universidad de Córdoba (Argentina) al basalto, roca ígnea extrusiva de color oscuro, en Entre Ríos se determina que la formación Castellón corresponde al Jurásico, donde se encuentran las huellas”, sustentó el geólogo.

En Bolivia están las huellas de los dinosaurios de Cal Orko, en Sucre (Chuquisaca), y de Toro Toro (Cochabamba), que datan del Cretácico, entre 60 y 70 millones de años, en comparación a las descubiertas en la localidad tarijeña.

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