Incendios y deforestación impactan en caudales del Pilcomayo y otros ríos

El Deber

Los caudales del río Pilcomayo y otras afluentes del Chaco Sudamericano se redujeron considerablemente por la falta de precipitaciones pluviales causada por los incendios y la deforestación de bosques, informó el Sistema de Alerta Temprana Pilcomayo.

Según registros, el caudal del Pilcomayo en la parte media de la cuenca, a la altura de Villa Montes, alcanzó 0,70 m de altitud y del río Paraguay superó la mínima bajante histórica, con un nivel de 0,40 m.

“Los incendios y la deforestación en la Amazonia afectan al sistema de corrientes húmedas que deberían entrar al Chaco Sudamericano. No entra aire húmedo porque está perdiéndose el bosque, donde se produce la humedad, así de simple”, dijo el administrador del Sistema de Alerta Temprana Pilcomayo, Luis María de la Cruz.

A su criterio, los siniestros forestales, al margen de destruir bosques, originan partículas de humo microscópicas (aerosoles) que al ser negras concentran calor y hace que las nubes (vapor de agua) no puedan condensarse, ya que necesitan estar con baja temperatura (frío), y por eso no generan lluvias.

El Sistema de Alerta Temprana Pilcomayo advierte que la deforestación avanza por la ampliación de la frontera agropecuaria no solo en la Amazonia, sino también en los países del Chaco Sudamericano, pese a la advertencia de organizaciones ambientales sobre el riesgo.

“Pequeños productores buscan tierras más arriba, desmontan y con eso se va perdiendo la humedad de las vertientes, pues bajan las freáticas y no brota más agua. Al no llover, eso produce las tremendas bajantes que estamos viendo en los ríos”, explicó de la Cruz.

En medio de esta realidad hídrica y ambiental, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) de Tarija pronosticó probables lluvias matinales en la región chaqueña y en los valles desde el martes.

Las precipitaciones pluviales en la cuenca alta del Pilcomayo aliviarán la fuerte sequía que se registra en la parte media y baja de esa afluente que nace en Bolivia y se prolonga por territorio de Argentina y Paraguay.

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