Cada mes se cierra un promedio de tres agencias financieras en Bolivia

El Deber

La pandemia aceleró muchos cambios en las actividades económicas y el sector financiero no está al margen. En los últimos ocho meses de 2020 se cerraron 22 sucursales de bancos y cooperativas de ahorro y crédito, un promedio de tres al mes, según un informe oficial de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Sin embargo, el dato no queda ahí. La entidad reguladora, encargada de autorizar tanto las aperturas como el cese de funciones de los puntos de atención financiera, analiza siete solicitudes más de suspensión. En 2019 fueron cinco los cierres de oficinas del sector.

Además, llama la atención que de las 29 solicitudes de cierre de sucursales, 16 están en Santa Cruz (55%), 7 en La Paz, 3 en El Alto y Cochabamba, Chuquisaca y Tarija se reparten de a una. Es evidente que con la pandemia que provoca el Covid-19, los clientes financieros opten por los canales digitales para hacer sus transacciones y esto hace que disminuya la afluencia a las oficinas. Sin embargo, las financieras atribuyen la decisión a una redistribución de zonas para atender mejor.

Así, el 17 de agosto, la cooperativa de ahorro y crédito Jesús Nazareno (CJN), anunció en la Bolsa Boliviana de Valores que estaba autorizada a cerrar cuatro sucursales en Santa Cruz (Siete Calles, Alto San Pedro, calle Libertad y en Puerto Suárez). El gerente general, Rolando Domínguez, indicó que la pandemia solo adelantó los planes que tenían previstos para disponer sus puntos de atención financiera. “En esta época, la actividad disminuyó considerablemente y empezamos a ejecutar el plan; porque en la misma área teníamos concentradas varias oficinas. Entonces, vamos a trasladar oficinas para estar más cerca del cliente”, dijo.

Asimismo, comentó que el centro de la capital cruceña se ha convertido en un lugar muy congestionado y de difícil acceso con pocos estacionamientos y que la oficina de Puerto Suárez solo atendía servicios, porque no hay mucha actividad económica.

El 26 de agosto sería el turno del Banco Ganadero, que suspendió las operaciones de su agencia de la calle Arenales (Santa Cruz). Al respecto, Edgardo Cuéllar, gerente de Marketing, explicó que están cerrando la agencia porque van a construir oficinas más grandes. “No es lo mismo cerrar por problemas, que hacerlo para brindar comodidad a los clientes, y obviamente se incorporan nuevas tendencias”, precisó. Además adelantó que este mes abrirán puntos específicos de autoservicio en los cuatro puntos cardinales de la capital cruceña y mencionó las avenidas Cristo Redentor y Roca y Coronado.

En el Banco Mercantil Santa Cruz (BMSC) la reorganización de oficinas se dio en 2019 al concentrar sus operaciones en la Torre MSC. Mauricio Porro, gerente de Marketing y Planificación, dijo que el cierre de alguna agencia este año responde a una estrategia integral de optimización de canales de atención y de incremento de cobertura de una forma eficiente. “En ocasiones, se cierran agencias por traslados a mejores ubicaciones, unificación de agencias muy cercanas, cierres en poblaciones pequeñas que se encuentran atendidas por varias entidades y apertura en nuevas poblaciones con nula bancarización o finalmente cierre de agencias que no tuvieron la afluencia planificada”, explicó.

Durante los últimos cuatro años, la red de agencias del BMSC ha crecido un 26%, y actualmente tienen 117 sucursales.

Mientras que Sergio Asbun, gerente general del Banco Económico, indicó que definitivamente con la pandemia hubo un incremento en el uso de los canales virtuales al punto de que las operaciones se equipararon a las transacciones presenciales. Esto redundó en la menor presencia física de los clientes a las oficinas, también por las restricciones.

Evidentemente el cierre de oficinas físicas en el sistema financiero mundial es una tendencia, “más adelante en base a la demanda y al desarrollo de los canales alternativos se evaluará qué medidas se toma al respecto, de momento no hemos cerrado ninguna”, sostuvo el ejecutivo.

 El canal digital crece un 42%

Con las restricciones que impuso el confinamiento, el consumidor financiero volcó su mirada a los canales digitales. El número de órdenes electrónicas de transferencia de fondos se incrementó un 42% en el primer semestre de 2020, comparado con el mismo periodo del año anterior, pasando de 14 a 20 millones de transacciones, donde el número de transacciones para el pago de servicios fue el que mayor incremento relativo tuvo (60%), pasando de dos a tres millones de operaciones, según las cifras oficiales de la ASFI.

Para el analista financiero y exgerente de la Bolsa de Valores de Bolivia, Armando Álvarez, el mayor uso de canales virtuales puede ser una de las razones que está generando una menor afluencia de clientes a sucursales, como también el hecho de que muchos clientes prefieren asistir menos veces a los bancos por temor a los contagios.

Mientras que Mauricio Porro, desde el BMSC, confirma que a raíz de la pandemia ha existido mayor penetración de los canales digitales. Al cierre del primer semestre del 2020, más del 86% de las transacciones se hacen por canales digitales o alternativos, este indicador, durante el mismo semestre del año pasado, era del 78%.

Por otro lado, las cuentas aperturadas en el BMSC, de forma digital, pasaron del 5% a más del 30% sobre el total de cuentas aperturadas. “Nuestra banca móvil está apunto de sobrepasar los cinco millones de transacciones mensuales”, resaltó.

En la misma línea, si comparamos los resultados al inicio de esta gestión con los del periodo de la cuarentena, el crecimiento ha sido del 171%, destaca Sergio Asbun desde el Banco Económico. La institución ha impulsado el uso de sus canales digitales potenciando su capacidad para que sigan operando al 100%, las 24 horas del día.

En el Ganadero, GanaMóvil y GanaNet se han posicionando como plataformas confiables para las transacciones bancarias. Cuéllar recordó que son el primer banco en el país en ofrecer la apertura de cuentas digital y entregar las tarjetas a domicilio.

Las fintech, ¿el siguiente paso?

La pandemia hizo que se fortalezcan las fintech en el mundo. Entonces, se consultó a la ASFI: ¿hay intenciones o planes de desarrollarlas en Bolivia debido a esta nueva realidad? Desde la entidad indicaron que en la presente gestión, no han recibido este tipo de solicitudes. Sin embargo, varias entidades financieras ya trabajan con ellas en alianzas estratégicas.

Las fintech son una industria financiera que aplica nuevas tecnologías a actividades financieras y de inversión. Desde la entidad reguladora agregaron que analizan periódicamente la evolución de las innovaciones financieras tecnológicas y su normativa, a efectos de determinar la viabilidad de su implementación en el contexto nacional, agregaron.

Sobre el tema, Álvarez indica que varias instituciones financieras vienen trabajando con fintech nacionales y extranjeras desde mucho antes de la pandemia a fin de implementar soluciones y aplicaciones que permitan ampliar servicios y mejorar la experiencia del cliente a través de canales virtuales.

En tanto que Porro sostuvo que las fintech se fortalecieron bastante y el BMSC las ve como potenciales aliados. Así, la entidad financiera está realizando una serie de proyectos de innovación digital y para algunos se está trabajando en alianza con fintech locales e internacionales.

En la actualidad ya tienen servicios en alianza con fintech bolivianas, tal es el caso de su plataforma para apertura de cuentas y solicitud de créditos en línea.

Mientras que en el Banco Económico, su gerente general Sergio Asbun, revela que la crisis global potenció el crecimiento del ecosistema fintech en todo el mundo. Y, en el caso de Bolivia, el aislamiento precipitó el uso de nuevos medios de pago, lo que generó, a su vez, una acelerada digitalización del sistema financiero. “Nuestra institución ha venido desarrollando nuevos productos y servicios digitales en esta etapa, en muchos casos con desarrollos ‘in house’ y en otros aliándonos con fintech tanto nacionales como internacionales”.

Desde el Banco Ganadero, Cuéllar coincide en que debido a la pandemia varias fintech se han visto fortalecidas en diversas partes del mundo; sin embargo, cree que en Bolivia todavía es prematuro hablar sobre el desarrollo de las mismas.

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