La plana mayor del chavismo, cercada por el coronavirus

“Me dirijo al heroico pueblo de Caracas como responsable de dirigir y acompañar las políticas del Gobierno de Distrito Capital. Informo que he resultado positivo a la prueba del PCR para COVID-19. Les oriento (a) acatar los llamados del presidente Nicolás Maduro”, escribió el político de 70 años en su cuenta de Twitter. En otro mensaje, subrayó que se encuentra aislado, cumpliendo el tratamiento “y en las manos de nuestro beato, el doctor. José Gregorio Hernández”, cuya beatificación fue aprobada recientemente por el papa Francisco pero que todavía no se ha llevado a cabo.”Recuerda Caracas, quédate en casa y cuida a tu familia. Venceremos”, concluyó.

El cargo que desempeña como jefe de Gobierno es paralelo al de la alcaldesa de la capital y es designado de manera directa por el presidente. El régimen creó ese cargo años atrás para quitarle poder al entonces alcalde legítimo de la ciudad, el opositor Antonio Ledezma. Al verse derrotado en las urnas, Maduro instaló una administración paralela.

Vivas es además miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, un organismo compuesto únicamente por chavistas y no reconocido por parte de la comunidad internacional, razón por la que ha sido sancionado por EEUU y Canadá.

Maduro también le encargó a Vivas, en su calidad de líder del PSUV, que organice brigadas médicas compuestas por sus copartidarios para localizar a enfermos de COVID-19 y no por médicos del Ministerio de Salud.

Caracas padece actualmente uno de los peores brotes de la enfermedad y, este mismo sábado, el vicepresidente de Comunicación, Jorge Rodríguez, aseguró que se ha vuelto “a prender, de manera importante, la alarma en distrito capital”.

Además de Vivas, varios dirigentes chavistas se han contagiado, entre ellos el presidente de la Asamblea Constituyente y número dos del PSUV, Diosdado Cabello, así como la subsecretaria de ese órgano Carolys Hernández y los también constituyentes Gerardo Márquez y Fidel Madroñero. También se han contagiado el vicepresidente económico y ministro de Energía y Petróleo, Tareck el Aissami, y Omar Prieto, gobernador del estado Zulia, el más afectado por el nuevo coronavirus.

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, anunció el día 9 que había sido contagiado. Desde entonces, ha dado partes de su enfermedad a través de Twitter, en los que se ha referido a lo “duro” del tratamiento, sin dejar de asegurar que lo ha cumplido al pie de la letra.

Cabello ha sido, hasta el momento, lo más alto a lo que apuntó la COVID-19 en la política venezolana, pues se asentó en el cuerpo del hombre que preside un foro con poder incontestable, y que es cabeza y motor del partido oficialista, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Una semana antes de que Cabello confirmara su enfermedad, había presidido una sesión de la ANC, que agrupa a cerca de 500 miembros en un lugar cerrado, e incluso ofreció un discurso y moderó el debate haciendo un uso intermitente de la mascarilla.

Luego de que el poderoso dirigente chavista anunciara su infección, otros tres miembros de la ANC, un foro integrado solo por oficialistas y no reconocido por buena parte de la comunidad internacional, han pasado a la lista de casos positivos.

Se trata de la subsecretaria Carolys Hernández y los constituyentes Gerardo Márquez y Fidel Madroñero. Según información difundida por ellos mismos ninguno reviste gravedad y se encuentran “aislados”, aunque se desconoce si están internados en centros de salud, como ordenó Maduro, de manera obligatoria, a todos los infectados.

Noticia publicada en Infobae

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