LA HIDALGUÍA A PUERTAS DE UN ESTADO DE SITIO

POR: Lic. Nivar Hevia y Vaca
(Presidente del Colegio de Politólogos de Tarija)

El señorío es algo que se lleva en la sangre. Uno puede ser alto o bajo, moreno o rubio, propenso a
las nobles acciones o simplemente un rebelde sin causa. La verdad que eso se hereda; pero sin
embargo nunca está por demás aprender una alta indicación sobre la tradicional hombría de bien.
Vivimos días tensos, es evidente que la sociedad boliviana le cuesta tomar conciencia de la
magnitud del problema sanitario del cual nos aqueja una pandemia. Para el boliviano los
problemas económicos están primero, sin responderse que sin salud difícilmente alguien se puede
recurar de una crisis económica.

Es muy lamentable que ante medidas decretadas por el gobierno central, mismas que tienden a
proteger la salud de los mismos ciudadanos, exista una cultura rebelde, a la que se la tiene
acostumbrada a los paros y a los bloqueos y por ello el desacato a la autoridad; esto ha hecho de
que el boliviano vea a estas medidas de alerta máxima por la salud pública, como si fuera un paro
más, un bloqueo contra algo y no están visualizando el fondo de la situación; todavía hay en
Bolivia, ciudadanos desentendidos y mal intencionados de la especial virulencia y perturbadora
alarma que ensombrece el panorama nacional y mundial; por lo tanto, tenemos a los atrevidos
con las normas, porque así es la ignorancia, y estos mismos a la vez, terminan siendo blanco fácil
para otros ciudadanos que quieren aprovechar la coyuntura del pánico y de las medidas
preventivas para hacer política partidaria en tiempos electorales; así de molesto y perjudicial
resulta ser un Estado Plurinacional, donde la pluralidad no es en todo momento un manto de
rosas.

Es entonces, en esos momentos tensos en los que se precipitan los contrastes y surgen las
enfrentadas oposiciones, cuando es más necesario que nunca un punto de serenidad, de reflexión
y de altura de miras, como lo ofrece el Periódico Andaluz que es parte de la prensa Tarijeña, donde
necesita ser tan crítico como analista a la vez. Porque no hay que olvidar que en Bolivia estamos
atravesando por dos situaciones muy críticas al mismo tiempo, la estabilidad de la Democracia y la

crisis de la Salud Pública como principio de Vida; eso ha traído consigo una época de
indefensiones, de ambigüedades y de juicios aproximatorios, que llegan a simples especulaciones
y falsa información atribuida a malas intenciones y/o ignorancia, justo en un momento donde son
más necesarias que nunca las afirmaciones de cada uno de los bolivianos, eso quiere decir,
reconocer que esta primero y que esta después, cuando nos equivocamos y cuando estamos en lo
cierto; la hidalguía, de reconocer nuestras acciones van a estar siempre apegadas por lo general a
la norma; la desobediencia, por otro lado, va a ocasionar muy probablemente un Estado de Sitio
por el bien de la población, eso nos demuestra, que tenemos que llegar a medidas coercitivas
severas y hasta donde la violencia puede ser justificada, he ahí lo vituperable o vergonzoso de
cómo estamos viendo y aprovechando estos días de CUARENTENA, como si fueran días feriados o
días de paro cívico.

Por último, es verdad que casi 14 años de gobierno del MAS no se ha podido alcanzar la tan
anhelada igualdad social, eso quiere decir que la pandemia del coronavirus nos está demostrando
y enseñando muchas cosas, entre ellas, que la igualdad social es una utopía, pues siempre va
existir alguien que tenga mayores posibilidades que otro para afrontar una crisis económica, y eso
porque el conseguir la igualdad social basada en la economía no solo debe ser una medida
exógena del Estado hacia el individuo, sino también endógena del mismo individuo hacia el
Estado. Hoy el gobierno transitorio, tiene en sus manos, la oportunidad de hacer historia, por
ejemplo vendan el avión presidencial y con eso abastecemos en algo los hospitales con
respiradores artificiales que siempre harán falta. Por otra parte, la experiencia del Coronavirus nos
está haciendo aprender a valorar cosas que habíamos descuidado como la salud, la salud trae vida,
la vida trae consigo la posibilidad de trabajar y solo el que trabaja puede recuperarse de la crisis
económica. Existirá la cura científica, pero también hay la cura espiritual que es la fe, el perdón y el
cambio, tres ingredientes fundamentales; solo será posible sanarse si nos curamos científicamente
y espiritualmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!