“El casco me salvó la vida”, testimonio de un accidentando en moto

REDACCIÓN CENTRAL/TINTA ROJA

El hecho ocurrió el 2016.

Los accidentes de tráfico son causa de un porcentaje bastante elevado de muertes en el país. Si hablamos de accidentes de moto, los factores de riesgo para que la persona sufra daños mayores se ven multiplicados, sobre todo si tenemos en cuenta lo desprotegida que va la víctima y las velocidades a las que se suelen producir este tipo de accidentes.

El informante de este relato nos contará la vivencia que supuso para él sufrir un accidente en motocicleta cuando tenía 22 años, las intervenciones quirúrgicas a las que tuvo que someterse, y su reincorporación académica. En definitiva, cómo influyó en su vida y qué secuelas y experiencia le dejo su exceso de velocidad.

Eran cerca de las 6.30 de la mañana del 28 de octubre del año 2016 y Juan se dirigía a su trabajo como todos los días como mensajero en una venta de lácteos, fue entonces que en su trayecto a su fuente laboral al momento que llegaba a la ex parada el norte fuer colisionado por un motorizado que por el impacto lo hizo volar de la moto casi diez metros, cayendo de cabeza contra el asfalto.

En ese momento las personas que se encontraban por estas inmediaciones llamaron a la Policía, quienes se dirigieron al lugar para auxiliar y trasladar a la víctima al hospital regional San Juan de Dios (HRSJD).  Los médicos les dieron a sus familiares que habían llegado al nosocomio pocas esperanzas de que pueda sobrevivir, ya que había entrado en coma.

“Pasé 16 días en el intensivo, cuando reaccioné me dijeron que en esos días abría los ojos como si estuviera consciente y miraba a mi alrededor, pero no recuerdo nada de eso”, cuenta Juan L. J, de 27 años, quien ahora se encuentra bien tras pasar por este momento crítico en su vida.

Se accidentó en moto el 28 de octubre del 2016, en la avenida Panamericana antes de llegar a la ex parada el norte, cuando se dirigía a su trabajo.

“Estaba frente al semáforo y cuando arranqué una vagoneta me cerró el paso y me caí, desde ese momento ya no sentí nada hasta después de 16 días. De lo que sí estoy seguro es que el casco me salvó la vida. Esto me sirve de lección para no correr y saber que tengo una nueva oportunidad de vivir y seguir viendo a mi hijito”, contó.

Desde ese día la vida de Juan cambio pues los gastos económicos para su familia y en especial su concubina, quien tuvo que esforzarse más y conseguir otros trabajos para ayudar en la recuperación de su pareja y al mismo tiempo mantener a su hijito que tenía un año.

“Debo agradecer a mi esposa que me ayudo a me recupere, también a mis papás que nos ayudaron, pagamos mucho dinero, nos préstamos para pagar mis cirugías, mis estudios médicos, debimos haber gastado más de 50 mil bolivianos solo en recetas y cirugías, pero ahora estoy bien y con un nuevo trabajo”, relató.

Al final Juan en su testimonio remarcó que, si bien a pesar de tener el casco puesto sufrió lesiones, no llegó a morir, ya que el impacto al piso fue muy fuerte, por lo cual recomendó a todas las personas ponerse el casco de seguridad que protege la vida ante cualquier accidente.

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