Coca, pasta base, narcotráfico y cultura una charla con Alison Spedding

Kawsachun Coca, la culpa del narcotráfico es de Digcoin

En una entrevista en el programa Lucha Libre la Antropologa y dirigente cocalera habló del narcotráfico, el impuesto a la hoja de coca y la falsa industrialización de la hoja.

(Roberto A. Barriga/ El Andaluz)

Alison Speeding entrevistada por Zulema Alanes en el programa Cabildeo brindó una espectacular entrevista como antropóloga y como dirigente campesina y cocalera. La Dirigenta (como la denominan) representa a 12 comunidades cocaleras de Chulumani.

No distinguen de los cocaleros de los Yungas y del Chapare, deberían decir los chapareños, comenzó para analizar ciertas diferencias entre la producción, y el destino de la misma.

El cato de coca en los yungas es de 50 m2 y en el Chapare 40 m2 fue autorizado por el gobierno de Carlos Mesa, esto era un acuerdo transitorio. Cuando se sacó la 906 ley general de la coca se debatía se separa la ley 1008 en dos cuerpos explicaba.

Los cocaleros de los yungas no estuvieron de acuerdo con la 906, según Speeding esto se debe porque ponen a todos en la misma bolsa, hay una tipificación que es el excedente de coca y eso en las plantaciones no hay, está ahí porque dicen que va al narcotráfico, “esto es algo estúpido cualquier hoja puede ir al narcotráfico” aclara.

Si existe narcotráfico es porque Digcoin (Dirección General de Comercialización e Industrialización de la Hoja de Coca) no hace su trabajo. Hasta los que dicen de industrializar la cocaína es un chiste (se rie). El único producto que conozco industrializado son las pastillas Ajayu, lo venden en el museo de la coca en la calle Linares (la ciudad de La Paz), comes como con la legía, es como un boleo.

Industrialización de la coca

La mejor publicidad del mundo te va hacer comprar un producto una vez, si ese producto no tiene algo no vuelves a comprar mas, todos los dentífricos, pomadas y demás productos de la coca son inservibles “las pastillas Ajayu son las únicas que tiene algo que no tienen”. Además son producidas por un psiquiatra acotó Spedding ante las consultas sobre los productos derivados de la coca.

La historia de la coca y su consumo está plasmado en un libro titulado Kawsachun Coca, un libro publicado en el 2004 que explica la economía del campesinado, de la coca, y la explicación completa de los usos y producción de la coca, este año salió una nueva edición con nuevos capítulos.

La historia se repite

A manera de relatar un poco de lo que habla el libro Alison Speeding relata que en el chapare en un trabajo de campo realizado en el 2002 y el 2003 con la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), con el programa de erradicación obligatoria, se repetían los hechos últimos que pasó ADEPCOCA y Sacaba, los medios no replicaban lo que sucedía ese entonces. Cuando hubo un enfrentamiento y el dirigente Franklin Gutiérrez fue detenido, se suspendió tres veces la inspección, porque no había información clara.

“Esa vez marchamos con los muertos como en Senkata, pero jamás se aclararon los hechos” De los muertos decían que eran heridas punzo cortantes, y no heridas de bala, sin embargo había pólvora en sus cuerpos relató.

En esos momentos decían que había grupos colombianos en los yungas, eso también era para reírse, en ese entonces se utilizaba el mismo discurso. “Se armaron una cantidad enorme de rumores”, lo que dijeron el 2002 es lo mismo que se dice ahora.

Relatos crudos que hacen cerrar los ojos

En su libro relata cómo cada persona que posee un terreno en el chapare es obligada a colocar un cato de coca, da el ejemplo de un militar retirado que desde que salió la ley lo obligan a colocar coca en 40 m2 en su propiedad.

Speeding comenta la fragilidad del sistema para desviarse al narcotráfico, cunado llama pisar coca, realiza alusión a que se direcciona a pasta base, relata una de las últimas movidas sucedías el anterior mes.

“El viernes antes de la renuncia de Evo cuando han saqueado ese falso mercado de Villa del Carmen, han ido a pisar después en Ventilla, porque sacaron un montón de coca un taque, en un año no boleas tanto, tampoco puede venderlo, quién te va comprar sin autorización, es obvio que lo fueron a pisar” .

El impuesto de hoja de coca, el narcotráfico y la producción

El mercado de la coca surgió a partir de la ley 1008, antes había agencieros que los vendían, el gobierno fomento eso, es más fácil controlar la coca si se centraliza, aunque estaban concentrados en el gran poder recuerda con precisión al ser parte de su libro.

La coca siempre pagó impuesto, entra a Villa Fátima para eso tienes que tener carnet, para eso tienes que estar afiliado a productores de los Yungas. Los que sacaban la coca del mercado igual necesitaban licencias, al igual que los que sacan del chapare. Después del 2006 cambiaron los documentos, pero los impuestos persisten.

Pagan 70 bolivianos actualmente por la hoja de ruta, es ilegal transportarla sin la hoja de ruta, es por eso que si la coca llega a lugares indebidos es porque Sigcoin no está haciendo su trabajo. Para transportar la coca en todas las trancas del país controlan y tienes que hacer sellar la ruta por todos los controles. Lo que se recauda no se sabe ni el destino de ese dinero.

Los bultos todos tienen el nombre del comerciante y el lugar donde será su destino, lo anotan por orden de salida.

Si vendes tu coca en los yungas no pagas impuestos (será un bolsita mínima), pero para llevar coca tienes que sacar un orden comunal, cada comunidad tiene u  jefe encargado de la coca, entonces ellos anotan cuanta coca, dónde se destina y cuanto se está viajando, ese dinero se queda en la comunidad, el monto es asunto interno de la comunidad.

En el chapare es similar, son multados si no pagan el impuesto dentro de sus comunidad.

En el auge de la coca en los la década de los 80 el narcotráfico dominaba el precio, las personas no podían conseguir coca, porque se destinaba para el narcotráfico en su totalidad. “Hay una demanda neotradicional” indica la antropologa, muchas personas en Bolivia consumen, hay coca que se está trasladando sin machacar, las transportan en “chorizos” que no son los taques, es coca simplemente seca.

La coca machacada en clima subtropical se arruina, se llena de hongos, la coca seca es para consumo tropical y no puede pisar para narcotráfico, es muy frágil y se rompe.

La coca machacada se vuelve elástica y puedes “taquearla” es decir apretarla hasta que quepa bastante en espacios reducidos, “la coca macachada sabe diferente” acota, para referirse a la producción que ella y su comunidad produce, que es la ecológica, pura sin machaque.

Es imposible saber cuánta coca se va al narcotráfico, y las cifras de la coca que sale de Sacaba y de Villa Fátima.

Los informes que se basan en satélites no pueden información correcta, porque el terreno de los yungas es accidentado, la productividad no pueden consignar los datos varían, porque varía en función de la edad, altura, tipo de suelo, no es algo standard, no se fijan los labores culturales con que son cosechados, es muy difícil leer o dar datos sobre la producción.

Cómo convierten esa extensión en datos de producción, es imposible. También las investigaciones que se realizaron por parte de cocaleros me aparecieron muy bajos, lo dijo con sospecha, es como que nadie sabe cuánto de coca se produce.

La coca boliviana es muy buena pero la base (para cocaína) es muy mala, no utilizan lo mejor para producir. Eso no quiere decir que no exista coca para el narcotráfico, pero confirma que los datos son confusos y no hay un estudio serio sobre el tema.

Necesitas como 5 taques para hacer un kilo de cocaína, entonces los que producimos y vamos con 15 libras al ciudad es imposible que se destine para narcotráfico, además la producción que yo hago, dijo Spedding es coca ecológica, no machucada, por lo tanto inservible para la creación de pasta base.

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