9 de cada 10 mujeres agredidas evita la separación por los hijos

En 2016 el hombre la mató, descuartizó y botó el cuerpo en un pozo de agua de 15 metros de profundidad en el patio de su casa en Ucuchi,  ubicado a una hora de Sacaba.

COCHABAMBA/AGENCIAS

Perdió piezas dentales, tuvo fractura de costillas, mandíbula, clavícula y otras agresiones. Al velorio de su madre asistió completamente tapada con una manta negra que solo permitía ver sus ojos. Según una de las hermanas, cuando la destapó, Sabina estaba completamente golpeada.

Esa misma noche, luego del velorio, su marido trató de ahorcarla por haberse dejado ver con su hermana.

En varias oportunidades sus parientes trataron de convencerla de denunciar a su agresor, pero siempre se negaba asegurando que no podía dejar a sus hijos sin un padre.

En 2016 el hombre la mató, descuartizó y botó el cuerpo en un pozo de agua de 15 metros de profundidad en el patio de su casa en Ucuchi,  ubicado a una hora de Sacaba.

Luego, sentó una denuncia en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) alegando la desaparición de su pareja. A sus hijos les repetía que su madre se fue de la casa y que probablemente se había ido con otro hombre.

Dos años después del crimen, los nuevos propietarios del inmueble encontraron el cuerpo de Sabina, quien murió a los 35 años.

En febrero de 2020 iniciará el juicio oral en contra del esposo quien se encuentra con detención preventiva en el penal de El Abra.

Al igual que Sabina, que aguantó las agresiones hasta encontrar la muerte, nueve de cada 10 mujeres víctima de violencia familiar se niega a separarse de su pareja por el bienestar de los hijos, informó la abogada de la fundación Voces Libres, Mercedes Cortez.

Aseguró que las mujeres agredidas por sus parejas y que tienen hijos,  de manera continua reciben mensajes del propio agresor o de familiares  que le dicen que no podrá encontrar una nueva pareja que la quiera con sus hijos o que si tiene a una nueva persona a su lado, este podría violar a sus hijos o que estos pasarán por necesidades sin la presencia de su padre.

“Estas mujeres crean dependencia de su pareja, creen que nunca podrán salir adelante sin ellos y deciden callar”, precisó.

Sin embargo, por otro lado, las mujeres que deciden denunciar a sus agresores, manifiestan que lo hacen por el bienestar de los hijos.

Seis de cada 10 mujeres que denuncian a sus agresores y toman la decisión de separarse alegan que lo hacen porque sus hijos no vivan en un ambiente de agresión y evitan exponerlos a la violencia de los padres.

La jefa del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) de la Alcaldía de Cochabamba, Laren Estevez, sostuvo que los hijos de mujeres víctimas de agresión que llegan a la casa de acogida municipal, en la mayor parte de las veces, repiten las agresiones que vivieron estando con padres agresivos. “Cuando los niños llegan a la casa de acogida se sienten tranquilos, pero por otro lado, repiten la agresividad a la que han estado expuestos hacia los hermanos mayores u otros niños menores que están en el lugar”, explicó.

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