La fiscalía saudí pide la pena de muerte para cinco acusados por el asesinato de Khashoggi

Dubái/Agencias

Arabia Saudí ha salido al paso este jueves de las crecientes insinuaciones turcas sobre la responsabilidad de su príncipe heredero, Mohamed Bin Salmán, en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. En las conclusiones de su investigación, el fiscal general del reino, el jeque Saud al Mojeb, que ha pedido la pena de muerte para cinco de los acusados, exime implícitamente al príncipe al atribuir la operación a una orden del ahora destituido vice responsable de los servicios secretos, el general Ahmed Al Asiri. Poco después, el ministro de Exteriores, Adel al Jubeir, ha insistido en que el heredero no estaba al tanto.

“En absoluto. El príncipe heredero no ha tenido nada que ver con este asunto”, respondía Al Jubeir durante una conferencia de prensa en Riad, citado por las agencias de noticias. La misma respuesta, casi palabra por palabra, había dado poco antes el portavoz de la fiscalía, Shalaan al Shalaan, al presentar ante los medios los resultados de la investigación de su departamento.

Ambas intervenciones parecían coordinadas para contrarrestar la presión de Turquía. Desde que se conoció la desaparición de Khashoggi tras entrar en el consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre, los responsables turcos han filtrado detalles del asesinato que primero dejaron en evidencia a Riad que negaba cualquier implicación en el asunto, y crecientemente apuntan a la responsabilidad del príncipe Mohamed, gobernante de facto del Reino del Desierto.

Al Jubeir, que ha denunciado la politización del caso por “los medios turcos y cataríes”, también ha dicho que su país rechazaba la investigación internacional que la víspera solicitó su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu. “El asunto es judicial y será tratado por el sistema judicial en Arabia Saudí”, ha señalado tras asegurar que su país tiene “un sistema legal independiente” capaz de abordar un crimen como el de Khashoggi.

El fiscal general ha pedido la pena de muerte para cinco de los once individuos a los que ha acusado formalmente por el asesinato, aunque no ha facilitado los nombres. Con anterioridad, se había informado de la detención de 18 personas y la destitución de 6 altos cargos, entre ellos el general Al Asiri y otro asesor cercano al príncipe Mohamed, Saud al Qahtani. El portavoz de la fiscalía ha revelado que a éste se le ha prohibido viajar fuera del país y que sigue siendo objeto de pesquisas.

La investigación de Al Mojeb concluye que la orden, de la que responsabiliza a Al Asiri, no era para matar a Khashoggi, sino para llevarle de vuelta al reino. Su relato de los hechos reitera en lo esencial la que hasta ahora era la última versión oficial saudí, pero atribuye la muerte del periodista a que se le inyectó “una gran cantidad de una droga”.

El primer comunicado del fiscal hablaba de una pelea que llegó a las manos y, una segunda versión, de que Khashoggi resultó estrangulado en el rifirrafe. Las últimas filtraciones de los responsables turcos también hacían referencia a su muerte por asfixia, pero daban a entender que los agentes saudíes le habían colocado una bolsa sobre la cabeza.

Al Mojeb admite por primera vez que el cuerpo de Khashoggi “fue descuartizado por quienes cometieron el crimen”, pero mantiene que “fue sacado fuera del edificio consular” y “entregado a un colaborador” que asegura haber identificado. No aclara sin embargo dónde se encuentra los restos del periodista, para el que mañana hay previsto que se celebre un funeral en Estambul. Tampoco está claro si el fiscal ha compartido la identidad de esa persona con Turquía, pero el ministro de Exteriores de este país ya ha dicho que el anuncio saudí es “positivo, pero insuficiente”. Yasin Aktay, un asesor presidencial, ha ido más allá y ha desestimado las explicaciones como “un esfuerzo de tapar un poco lo sucedido”.

Ankara asegura que tiene grabaciones relacionadas con el asesinato y que las ha compartido con sus aliados occidentales. El presidente Recep Tayyip Erdogan ha descrito su contenido como “horroroso” y asegurado que incluso uno de los agentes de inteligencia saudíes que lo escucharon resultó impresionado. El fiscal saudí no ha hecho referencia a las grabaciones, pero el ministro Al Jubeir ha tratado de pasar la pelota a Turquía al afirmar que le han pedido “en tres ocasiones que facilite información y no lo ha hecho.

EE UU sanciona a 17 funcionarios saudíes por el asesinato de Khashoggi

Estados Unidos impondrá sanciones a 17 ciudadanos de Arabia Saudí, a quienes acusa de estar implicados en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. Las sanciones incluyen la congelación de los activos que pudieran tener en Estados Unidos y la prohibición a los ciudadanos estadounidenses de realizar transacciones económicas con ellos.

El Departamento del Tesoro, en un comunicado publicado este jueves, considera que los 17 “estuvieron implicados en el aborrecible asesinato” del periodista, columnista de The Washington Post, crítico con el régimen saudí, “que residía y trabajaba en Estados Unidos”.

Entre los 17 sancionados por Estados Unidos, en virtud de la llamada ley Magnitsky, que castiga a personas acusadas de corrupción o involucradas en violaciones a los derechos humanos, se encuentra Saud al Qahtani, alto cargo del régimen de Riad a quien se acusa de ser parte de la planificación y ejecución de la operación. No figura, en cambio, Ahmed al Assiri, número dos del servicio de inteligencia y cercano al príncipe heredero, a quien el fiscal saudí acusa de dictar la orden de persuadir o forzar a Khashoggi para que regresara a su país.

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