Brett Kavanaugh juró en la Casa Blanca como nuevo juez de la Corte de EEUU

Washington/Agencias

Tras la polémica por las acusaciones de acoso sexual que lo llevaron a declarar ante el Senado, finalmente Brett Kavanaugh juró este lunes en la Casa Blanca como nuevo juez de la Corte Suprema de Estados Unidos y prometió trabajar con “imparcialidad”.

El magistrado también remarcó el trabajo “en equipo”: “La Corte Suprema es un equipo de nueve. Y siempre seré un jugador de equipo”.

Luego del arduo proceso de confirmación que debió afrontar, Kavanaugh opinó que eso ya pasó y sostuvo que su objetivo es hacer justicia de la mejor manera.

Acompañado por su esposa y sus hijas, y ante la mirada del presidente Donald Trump, aseguró que toma el cargo “con gratitud y sin amargura”.

Por su parte, el jefe de Estado, durante su exposición en el marco de la ceremonia de juramentación, dijo que “se ha demostrado” que Kavanaugh es “inocente” de las denuncias por abusos sexuales.

“En nombre de todo el país, quiero disculparme con Brett y con toda la familia Kavanaugh por el dolor y sufrimiento que han tenido que pasar”, afirmó Trump, al tiempo que describió las acusaciones como una campaña “de destrucción personal y política basada en mentiras”.

Tras semanas de polémica y una investigación del FBI por las denuncias de tres mujeres, finalmente el juez fue confirmado por el Senado para la Corte Suprema el sábado pasado.

La votación del Senado terminó 50 a favor y 48 en contra de Kavanaugh, en medio de protestas de mujeres en las puertas del Capitolio.

Kavanaugh contrata a un equipo de ayudantes formado solo por mujeres

Pasada la tormenta, el juez Brett Kavanaugh ya ocupa desde el domingo su nuevo puesto como juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Y, cumpliendo el compromiso que adquirió durante el proceso de nominación, ha contratado a todo mujeres en su equipo de ayudantes legales, convirtiéndose en el primer magistrado de la más alta instancia judicial del país que lo hace.

Durante sus audiencias ante el Comité Judicial del Senado, previas a que el pleno aprobara el pasado sábado su nombramiento por una ajustada mayoría de 50 a 48 votos, el juez explicó que, durante sus 12 años como juez del Tribunal de Apelaciones, ha contratado a más mujeres que hombres. Siempre ha hecho un esfuerzo especial por contratar a mujeres, aseguró, desde que leyó una información sobre el desigual acceso de hombres y mujeres a los puestos de ayudantes de los jueces del Supremo y de otros tribunales federales.

Tras su confirmación, en medio de una colosal polémica por las acusaciones de abusos sexuales que pesan sobre el juez, Kavanaugh ha tenido que contratar a un primer grupo de cuatro juristas ayudantes. “Las cuatro son mujeres”, aseguró. “Seré el primer juez de la historia del Tribunal Supremo que tiene un grupo de ayudantes formado enteramente por mujeres. Ese es quien soy yo”.

El nombramiento del juez, aprobado con el margen más estrecho que se ha visto en un nombramiento al Supremo desde 1881, ha generado una brutal batalla política en torno a una institución que debe ejercer de árbitro neutral de la ley. Con Kavanaugh, un juez cuya trayectoria le identifica como mucho más conservador que el jubilado Anthony Kennedy, cuyo sitio ocupa, la balanza del Supremo se inclina a la derecha. Kavanaugh, que el lunes por la noche se reunió con el presidente Trump, tiene ahora ante sí el reto de dejar atrás las dudas sobre su agresivo temperamento y su partidismo y demostrar que, a pesar de las acusaciones, es un juez apto para tan alta magistratura.

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