No es un tema cerrado ni hay un candado al tema marítimo, dicen Veltzé y Mesa

Página Siete Digital / La Paz

El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé declaró ayer que el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya no eliminó la pretensión de Bolivia de reivindicar un acceso soberano al océano Pacífico, ya que el dictamen alienta a ambos países a continuar con el diálogo para lograr una solución a lamediterraneidad boliviana.

“Esta decisión no está eliminando la pretensión de Bolivia de reivindicar un acceso al Pacífico, simplemente ha cerrado un planteamiento, pero de ninguna manera la Corte ha puesto un candado o cerrado a perpetuidad”, dio a conocer Rodríguez Veltzé desde la sede diplomática de Bolivia en los Países Bajos.

Junto al agente de Bolivia en este caso se encontraban también los expresidentes Carlos Mesa y Jorge Tuto Quiroga. El primero mencionó que si bien el fallo no es algo que se esperaba, hay algo fundamental que se extrae del fallo: que la CIJ “reconoce que hay un tema pendiente no resuelto, que es la mediterraneidad, el enclaustramiento de Bolivia”.

“Este es un aspecto crucial para entender lo que acabamos de decir. No se ha cerrado las puertas ni hay un candado, sino un reconocimiento de la Corte de que existe un tema pendiente entre Bolivia y Chile que es la mediterraneidad”, declaró.

A su turno, el expresidente Quiroga acotó que la exhortación de la Corte al diálogo es unamuestra de que aún hay un asunto pendiente. “Respecto a la posición de Chile, respetamos, pero hay un tema pendiente. Tenemos una frontera compartida. Estamos condenados a entendernos”, explicó y lamentó que la CIJ haya rechazado la obligatoriedad a dialogar por una exhortación a dialogar de ambos países.

Brottons

“Me duele pero no me desanima. Bolivia hizo un magnífico trabajo pero la decisión era de los jueces. En cierto modo la mayoría ha estado presa del síndrome de Santo Tomás porque no creía en lo que veía (escrito)”, dijo este lunes el abogado español de la causa marítima, Antonio Remiro Brotons, tras conocer el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Brotons -uno de los estrategas jurídicos de la demanda marítima – dijo que la decisión adoptada por la mayoría de los jueces es criticable porque cometieron serios errores de apreciación y otros se argumentaron en términos de la fe y del dogma, en lugar del discurso jurídico.

Relató que un magistrado dijo que no veía en este documento una intención de negociar y se preguntaba ¿por qué? y se repetía así mismo porque “no veo intención de negociar”. Considera que la Corte debería haber razonado un poco más sobre el sentido de justicia y el sentido progresista en la formación de las obligaciones dentro el derecho internacional.

Señaló que la mayoría de los jueces asumió la posición de “positivismo extremo” (que todas las normas sea válidas y escritas),  negando al derecho internacional la ambición de ser un factor dinámico para el arreglo y solución pacífica de las controversias, como una tarea útil, dándole cierta sutileza en el manejo de las técnicas de formación de obligaciones internacionales.

Considera que como abogados de la causa marítima hicieron un buen trabajo, aunque se declaró decepcionado con el resultado, como la mayoría del pueblo boliviano que creía que la Corte iba a aportar su grano de arena en la solución de este problema.

Observa que los argumentos de la Corte en sentido de que las “declaraciones rimeras” de los representantes del gobierno chileno no significan obligación de negociar, tampoco aseguran que el tema del enclaustramiento marítimo está cerrado, porque la misma Corte anima a las partes a continuar el diálogo sobre el tema de la mediterraneidad de Bolivia.

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