La Gobernación proyecta la creación de una central de bioinsumos para reducir uso de agrotóxicos

MARIELA QUIROGA

Un problema lacerante para la sociedad en su conjunto es el uso de agroquímicos o agrotóxicos, cuyo uso ha sido prohibido a nivel mundial por su relación con el cáncer y otro tipo de enfermedades, debido a su alta toxicidad.

En nuestro país, el ingreso y uso de esos productos está prohibido, sin embargo debido al contrabando algunos productores continúan con su uso.

El secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación, Fernando Barrientos, explicó que el gobierno Departamental busca implementar una central de bioinsumos a partir de la presente gestión.

“La gobernación mediante el Servicio Agropecuario está implementando a partir de la presente gestión una infraestructura que permita la producción comercial, semindustrial de bioinsumos, como el humus sólido y el humus líquido que permitirá reemplazar a los agroquímicos para la producción de alimentos”, explicó.

Barrientos indicó que otra de las medidas para paliar esta situación es regular el uso de agroquímicos en el área de la viticultura.

“Estamos planteando también a las asociaciones de viticultores de Tarija, que tengamos una central de insumos, donde tengamos productos agroquímicos pero controlados, que sean sobre todo los verdes y los azules, ningún rojo, alguno que otro amarillo, qué son los colores que distinguen el tema del daño ambiental. Para que además podamos tener la tranquilidad de que en Tarija cuando se produce uva y se consume uva se tenga la seguridad de que se produce bajo ciertos agroquímicos permitidos, cuando consumimos frutas u hortalizas lo propio”, expresó.

Asimismo, dijo que coadyuvarán con el Senasag para evitar que las agroquímicas vendan de manera indiscriminada productos agrotóxicos que no están permitidos en nuestro departamento.

“Además vamos a coadyuvar con el Senasag para que también no se venda de manera indiscriminada, y para beneficio solamente de las casas comerciales, una cantidad de agroquímicos que no deben estar tolerados en el departamento de Tarija”, afirmó.

A nivel mundial son doce agroquímicos que están prohibidos por su alta toxicidad y su relación con la enfermedad del cáncer.

“Tenemos la docena maldita, pero además de esa docena maldita hay otros, y el estado boliviano debería garantizar que esos productos no entren como contrabando. Del mismo modo como controlamos la droga y controlamos otros elementos, deberíamos controlar el ingreso ilegal de agroquímicos, porque esto es igual o peor que la droga, porque los agroquímicos matan”, aseveró.

Para Barrientos, el agricultor no usa agroquímicos prohibidos por desconocimiento del tema sino con el objetivo de producir más.

“Debe haber un proceso de sensibilización, tanto de nuestros productores, porque lo importante no es producir como sea sino producir sosteniblemente, respetando la tierra y respetando a los consumidores, es por eso que estamos avanzando en los planes que estamos mencionando”, puntualizó.

Según el ingeniero Agrónomo, Carlos Molina, los agroquímicos utilizados hoy en día, aparte del daño que causan al agricultor que manipula los mismos, como al consumido que se alimenta con estos productos con agrotóxicos, dañan también la tierra y la van volviendo estéril. “ Es por eso que con el paso de los años el campesino debe usar cada vez mayor cantidad de químicos para producir.

“El agricultor conoce, el agricultor en el Siglo 21 y usa whatsapp, usa redes sociales y saben lo que hace mal. Lo que tenemos que hacer es que el productor se convierte en un emprendedor, que sepa que no es importante lo que produzca este año, si no lo que produzca sosteniblemente a mediano y largo plazo, porque si a él le va a ir bien tratando bien a sus plantas, introduciendo la menor cantidad de agroquímicos, le va a ir bien a su tierra, no se va a desgastar, por tanto, eso permitirá producir por mayor cantidad de tiempo y con mayor calidad”, afirmó Barrientos.

Finalmente indicó que otra de las iniciativas que impulsa la Gobernación es la fertilización y riego por goteo en el área de la viticultura que es el sostén económico del Valle Central de Tarija.

“Estamos proponiendo lo siguiente, en este caso a los productores de vid, que implementemos a través de la Gobernación un proyecto relativamente importante, para que la fertilización y riego se haga por goteo, por lo tanto eso permite ahorrar agua, colocar menos fertilizantes, más controlados y además colocar de manera líquida todos los elementos que permitan crecer de mejor manera en calidad y cantidad, en el tema de viticultura”, aseveró.

Prohibición

Al menos cuatro plaguicidas  prohibidos en varios países del  mundo son de venta libre en Bolivia. El uso de estos   agroquímicos puede generar daños neurológicos, cáncer, hipotiroidismo e incluso la muerte. El Ministerio de Salud evalúa por primera vez  los pesticidas que ingresan al país en miras a  la restricción de   los más nocivos.

Paraquat, 2.4-D, Fipronil, Cipermetrina, Endosulfán y Monocrotophos están prohibidos a nivel mundial y los dos últimos específicamente en Bolivia. No obstante, pese a su probada toxicidad, todos abundan en el mercado  formal e informal.

Datos presentados por la ONG Probioma evidencian que entre 1999 y   2017,  la importación legal de agroquímicos se incrementó en Bolivia de 25 millones  de kilos anuales a  152 millones de kilos. Adicionalmente, al menos el 30%  de esa cantidad entra por contrabando.

El riesgo radica en los daños a la salud y al medioambiente que puede ocasionar el uso de pesticidas cuestionados.  En Argentina, por ejemplo,  la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario identificó  en comunidades cercanas a   zonas agrícolas  un incremento de  enfermedades relacionadas con  agrotóxicos. Alergias,  abortos,  tumores,  hipotiroidismo y cáncer, entre ellas.

FRASE

“Debe haber un proceso de sensibilización, tanto de nuestros productores, porque lo importante no es producir como sea sino producir sosteniblemente, respetando la tierra y respetando a los consumidores”

DAÑO A LA TIERRA

Según el ingeniero Agrónomo, Carlos Molina, los agroquímicos utilizados hoy en día, aparte del daño que causan al agricultor que manipula los mismos, como al consumido que se alimenta con estos productos con agrotóxicos, dañan también la tierra y la van volviendo estéril. “Es por eso que con el paso de los años el campesino debe usar cada vez mayor cantidad de químicos para producir”.

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